Montblanc SUMMIT 2, análisis: Wear OS 2.0 y el nuevo Snapdragon Wear 3100 ayudan, pero no lo suficiente

La plataforma Wear OS de Google para relojes inteligentes quedó rezagada hace años. El Apple Watch se ha convertido en referente absoluto de la categoría, pero los últimos movimientos de Google y sus socios tecnológicos parecen querer darle nueva vida a este tipo de dispositivos.

Es desde luego lo que intenta el Montblanc SUMMIT 2, un reloj inteligente que promete características de gama alta y que impone un alto precio para disfrutarlas. Materiales cuidados, el nuevo procesador Snapdragon Wear 3100 y el rediseño de la plataforma con Wear OS 2.0 prometen una experiencia diferencial, pero la mayoría de esas promesas se quedan en agua de borrajas para un dispositivo que no se diferencia apenas de sus antecesores.

Ficha técnica del Montblanc SUMMIT 2

Montblanc SUMMIT 2
Pantalla n.d.
Resolución (390 x 390 / 327 ppp)
Dimensiones n.d.
Peso n.d.
Sistema operativo Wear OS 2.0
Procesador Qualcomm Snapdragon Wear 3100
Memoria interna 8 GB (no ampliable)
RAM n.d.
Conectividad Wi-Fi 802.11 b, g, n, Bluetooth 4.2 BLE, Micro USB, NFC, GPS, sensor de ritmo cardiaco
Resistencia agua IP68
Batería n.d.
Precio 970 euros

Diseño poco ambicioso

Es importante señalar que el Montblanc SUMMIT 2 cuesta 970 euros, un precio muy por encima de la mayoría de relojes inteligentes del mercado.

Ese coste no se traduce en un aspecto especialmente diferencial. El fabricante, eso sí, revela que está inspirado en el cronógrafo Montblanc 1858, uno de los relojes automáticos más conocidos de la firma cuyo precio ronda los 4.000 euros.

La caja es prácticamente idéntica a la de ese modelo tradicional, pero no es especialmente distinta de las cajas que utilizan otros relojes inteligentes que apuestan por líneas sobrias, y como ocurre con los relojes inteligentes, son productos con un grosor pronunciado debido al gran número de componentes —batería incluida— que se integran en ellos.

El Montblanc SUMMIT 2 a la izquierda, el LG Watch Urbane a la derecha. Más tosco este último quizás por esos refuerzos en la parte de la correa, pero no especialmente diferente, sobre todo cuando las esferas personalizables permiten imitar casi cualquier reloj del mercado.

En ese diseño tenemos elementos interesantes como su combinación de tres botones, estando el central complementado con una corona que podremos girar para interactuar con la interfaz de Wear OS y que recuerda a la corona de los Apple Watch. Los dos nuevos botones que se sitúan encima y debajo del botón central son personalizables en su función, y son la diferencia más clara con el diseño del modelo anterior, el SUMMIT original.

El reloj utiliza una caja de 42 mm de diagonal fabricada en acero o titanio con algunas combinaciones para el marcador de minutos exterior, mientras que las correas disponen de distintos acabados (piel, nilon, milanesa, goma) y se pueden intercambiar fácilmente.

Esas pulseras no usan hebilla, sino el tradicional sistema de cierre plegable que, eso sí, permite ajustar la longitud de la correa al introducirla por uno de los orificios de ese mecanismo de cierre. El cronógrafo está protegido por cristal de zafiro, asegura el fabricante, que además destaca que en la parte trasera también hay una protección de cristal y resina de fibra de carbono.

En esa parte trasera encontramos los contactos para la cuna de carga, además del modelo del reloj (curiosamente, sin el "2") en letras blancas claramente legibles. También es claramente visible el lector de frecuencia cardíaca.

La cuna de carga que permite cargar el dispositivo se conecta mediante el tradicional puerto MicroUSB, y en esa base de plástico con los cuatro conectores metálicos simplemente encontramos el pequeño logotipo de Montblanc en el centro de la cuna.

El Snapdragon Wear 3100 no es lo que todos esperábamos

Una de las diferencias fundamentales que Apple ha logrado integrar en sus relojes inteligentes es la de sus procesadores, que en la última iteración de estos dispositivos están fabricados con tecnología de 7 nanómetros y con soporte de aplicaciones de 64 bits.

Los relojes inteligentes basados en Android Wear primero y luego en Wear OS han utilizado en su amplia maoría el Snapdragon 400 o su sucesor, el Snapdragon Wear 2100, ambos fabricados con tecnología de 28 nm y claramente inferiores en potencia y prestaciones al procesador de Apple.

Se esperaba que el Snapdragon Wear 3100 diera un salto importante en este terreno, pero estamos ante un microprocesador que nuevamente hace uso de esa misma tecnología de fabricación de 28 nm. Hay mejoras sensibles puesto que contamos con cuatro núcleos Cortex-A7, un DSP y un chip NFC. En general el cambio no se traduce en una mejora sensible de la experiencia de usuario, pero sí hay un apartado en el que ganamos algunos enteros.

Se trata de una característica llamativa, un modo de bajo consumo "solo reloj" que gracias a un co-procesador específico permite que al menos podamos poder seguir consultando la hora cuando el resto de funciones ya no tienen suficiente batería como para poder ser aprovechadas.

El reloj, eso sí, cuenta con soporte GPS y con resistencia al agua (hasta 5 ATM), y como en el modelo anterior contamos con una pantalla AMOLED táctil de 390x390 píxeles. En el interior recibimos buenas noticias en el almacenamiento, que se dobla respecto a la cantidad tradicional: tendremos 8 GB de capacidad para poder guardar en el reloj por ejemplo listas de reproducción con más contenidos de música o podcasts, por ejemplo.

La autonomía del Montblanc SUMMIT 2 apenas llega a un día de actividad, lo que obliga a cargarlo por la noche si queremos volver a aprovechar sus funciones al día siguiente. Es cierto que el modo reloj aguanta más tiempo, pero no poder utilizar el resto de funciones del reloj inteligente pasada una jornada hace que este tipo de producto pierda gran parte de su sentido.

Una plataforma que se queda atrás

Los relojes inteligentes no se han convertido en esos dispositivos que prometían no necesitar más el teléfono. Es cierto que se han independizado en algunos casos y ciertos modelos cuentan con ranura SIM (no es el caso del modelo de Montblanc), pero incluso en dichos desarrollos se ha demostrado que el móvil sigue siendo el protagonista absoluto en nuestras vidas.

Así pues, hemos asistido a ese proceso de aceptación del reloj inteligente como lo que es: un accesorio de nuestro móvil que a veces podremos usar de forma autónoma. Eso ha hecho que algunos fabricantes se hayan volcado con un reloj inteligente mucho más orientado a monitorizar la actividad física o la salud.

Esa ha sido la gran apuesta de watchOS, la plataforma de Apple, pero en Google dicha apuesta no es tan evidente. Con el Montblanc SUMMMIT 2 hemos sido por fin capaces de conocer en profundidad Wear OS 2.0 (no confundir con Android Wear 2.0), una nueva versión que introduce cambios en ese ámbito de la actividad física o la salud y pero que sobre todo se diferencia de la versión anterior con algunos cambios importantes a nivel funcional y de usabilidad.

Lo hace sobre todo en la pantalla de inicio, desde la cual nos podemos mover en cuatro direcciones. Si deslizamos el dedo desde la parte superior al centro nos encontraremos con los accesos rápidos a las preferencias, que ahora aparecen con dos filas de "interruptores" rápidos para habilitar o deshabilitar el modo avión o el modo sin notificaciones.

Si movemos el dedo desde la izquierda al centro accederemos a una vista de "tarjetas" ya conocida cuando Google Assistant conquistó nuestros dispositivos Android, mientras que si movemos el dedo desde la derecha del reloj hacia el centro nos encontraremos con un acceso directo a Google Fit, que también ha recibido algunos cambios en su diseño y que por ejemplo "nos anima más" a mantener una buena actividad física.

Por último, al deslizar el dedo de abajo hacia el centro nos encontramos con las notificaciones, que tienen una ventaja clara respecto a anteriores veriones de la plataforma de Google para relojes inteligentes. Ahora podremos ampliar esos mensajes e incluso actuar sobre ellos.

Al responder un mensaje de correo electrónico, por ejemplo, podremos hacerlo mediante dictado, mediante la inserción de algún emoticono que garabatearemos sobre la pantalla, o bien mediante un miniteclado táctil que admite esa escritura típica del teclado Swype pero que como imaginábamos es realmente difícil de utilizar con precisión. El dictado sigue siendo la mejor opción en estos casos, pero como decimos esa novedad de las notificaciones es bienvenida.

Tanto en esto como en la presencia del asistente de Google en el "escritorio de la izquierda" del principal nos encontramos con un acercamiento de Wear OS hacia Android, y ciertamente estas características ganan enteros y están más accesibles que en las versiones anteriores de esta plataforma.

Lo mismo ocurre con las notificaciones, que están más accesibles y que por ejemplo permitirán visualizar la canción que estamos reproduciendo o incluso pausarla. La posibilidad de consultar lo que queda de batería o el estado de la conectividad WiFi y Bluetooth es otra de las pruebas de esa aproximación y adaptación de Wear OS hacia Android.

Esos cambios en diseño y funcionalidad son de agradecer, pero no son especialmente radicales. Esperábamos más novedades en el terreno de la actividad física en el que Google algo corta. La monitorización de esa actividad permite diferenciar entre actividad normal de contador de pasos y una actividad algo más fuerte, lo que hará que ganemos "Puntos Cardio".

Google Fit permite iniciar entrenamientos y elegir distintas modalidades deportivas para ajustar ese reconocimiento de la actividad. Aquí es donde entran en acción tanto el soporte GPS como el sensor de frecuencia cardiaca, y aunque el seguimiento es correcto y podremos establecer retos para tratar de animarnos a nosotros esta plataforma no ha cambiado de forma notable desde el año pasado, y este es uno de los focos en los que Wear OS tiene margen de mejora.

El SUMMIT quiere ser tu reloj deportivo (aunque no lo parezca)

Es curioso como en Montblanc no obstante han querido hacer un esfuerzo importante en este sentido para ir más allá de lo que ofrece Google Fit. En el SUMMIT 2 encontramos una aplicación independiente para hacer seguimiento de nuestros entrenamientos y recomendarnos nuevos retos o ejercicios.

En este sentido la herramienta comienza estudiando lo en forma que estamos a través de un breve diagnóstico, y a partir de ahí se va monitorizando nuestra actividad diaria para optimizar esos entrenamientos y adaptarlos con un plan de entrenamiento que como en otros casos se basa también en animarnos. Mensajes que llegan como notificaciones y que nos guían y nos motivan para activarnos y salir del sedentarismo.

La aplicación es desde luego algo más ambiciosa que Google Fit en este ámbito y resulta curioso que llegue de la mano de un producto que no tiene aspecto de reloj deportivo: sus materiales y diseño lo califican más como un reloj "para vestir", pero es evidente que aquí Montblanc ha querido fortalecer una faceta que es cada vez más importante en estos productos.

Junto a esta aplicación en Montblanc incluyen una suscripción de un año a Timeshifter, una aplicación que se puede encontrar en Google Play y que según sus responsables "es la herramienta de jet lag más avanzada del mundo" y ayuda a eliminar el jetlag analizando nuestra actividad y haciendo algunos ajustes recomendados.

La opinión de Xataka: un reloj que es diferencial en precio y poco más

Wear OS 2.0 es una plataforma que por tanto no aporta grandes novedades al terreno aunque sí afiance algunas de las bases del reloj inteligente como accesorio de nuestro dispositivo. El problema es que esa falta de ambición afecta al SUMMIT 2 de Montblanc y afectará al resto de dispositivos desarrollados con esta plataforma.

Los dos botones personalizables del Montblanc SUMMIT 2 son desde luego interesantes como accesos rápidos a algunas funciones —uno de ellos está asociado por ejemplo a Google Pay, algo útil ahora que el chip NFC está presente—, pero por ejemplo la corona que gira no es en la mayoría de los casos mejor alternativa que deslizar el dedo para ir de arriba a abajo de la pantalla que nos interesa.

De hecho, no he encontrado grandes diferencias entre lo que he podido hacer con el Montblanc SUMMIT 2 y otros dispositivos anteriores basados en la plataforma de Google. Las mejoras de Wear OS 2.0 llegarán a varios modelos de relojes inteligentes más económicos, así que los argumentos para adquirir un Montblanc estarían sobre todo en el nuevo procesador de Qualcomm, que de momento tampoco parece marcar una diferencia fundamental salvo por quizás por ese modo "solo reloj".

En el resto de apartados las razones quedan difusas y desde luego ahí pesan otras preferencias más subjetivas, como el aprecio a la marca o a un diseño que no es diferencial. Vemos difícil que eso pueda justificar un precio de 970 euros, pero aquí está la opción de Montblanc para quien quiera acceder a ella.

El reloj ha sido cedido para las pruebas por Montblanc. Puedes consultar nuestra política de relaciones con empresas.

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