Nuevo MacBook Pro de 17 pulgadas

En la última remodelación de los portátiles de Apple, el modelo de 17 pulgadas se quedó fuera, manteniendo todas sus especificaciones y diseño intactas. Ha tenido que esperar a la Macworld para recibir un cambio más que merecido.

El MacBook Pro de 17 pulgadas adopta la mayoría de las características que ya tenía el modelo de 15 pulgadas y añade otras bastante interesantes, especialmente en el apartado de la batería, aunque con una pega importante. Pero no adelantemos acontecimientos y vamos a dar un repaso a sus especificaciones.

El cambio más destacado en el exterior del MacBook Pro es la adopción de la carcasa unibody de aluminio, fabricada de una sola pieza, lo que permite que el portátil sea más ligero y delgado. No olvidemos, por eso, que estamos hablando de un 17 pulgadas, por lo que los 3 kilos que pesa no lo hacen el ordenador más sencillo de transportar.

El modelo base, con un precio de 2399 euros, viene con un procesador Intel Core 2 Duo a 2.66 GHz, 4 GB de RAM, disco duro SATA de 320 GB a 5400 rpm, pantalla con resolución de 1920 × 1200 píxeles y las mismas salidas y entradas que ya vimos en el modelo de 15 pulgadas, incluyendo una salida de vídeo mini Display Port.

Como opciones interesantes de ampliación tenemos la posibilidad de aumentar la RAM hasta los 8 GB, por 1079 euros, o el sustituir el disco duro por un disco SSD, ya sea de 128 GB por 450 euros o de 256 GB por 810 euros. Además, la pantalla, que por defecto es brillante, puede sustituirse por una con antireflejos, aunque deberemos pagar 45 euros más por ello.

Pero como decíamos, la novedad más importante del MacBook Pro de 17 pulgadas es su batería, que aumenta en autonomía de forma considerable. Conseguir ocho horas de autonomía en un ordenador con este tamaño de pantalla es un muy buen resultado.

Como pega más importante tendremos que esta batería no se puede sustituir, ya que está integrada en el ordenador, y en caso de necesitar un reemplazo tendremos que llevarlo al servicio técnico para que lo haga por nosotros. La justificación de Apple es que las baterías reemplazables desperdician mucho espacio, el cual se puede aprovechar para dotar de más autonomía al ordenador.

El MacBook Pro dispone de dos tarjetas gráficas, una Nvidia 9400M y una Nvidia 9600M GT. Es con la primera de ellas con la que obtendremos la máxima autonomía. Si trabajamos con la otra el máximo de tiempo de trabajo que conseguiremos será de 7 horas, que tampoco está mal.

La autonomía no es la única novedad de la batería, sino que su vida útil también se ha aumentado. Según Apple es hasta tres veces superior a la de otros portátiles. Para conseguirlo, la carga no se realiza de forma constante, sino que para cada celda se ajusta el nivel de corriente dependiendo de sus necesidades.

Visto lo visto en otros fabricantes de portátiles, queda claro que no podemos esperar un salto generacional importante en las baterías de portátiles, y que se debe optar por optimizar estas y sus procesos de carga para conseguir aumentar la autonomía de los ordenadores sin incrementar también el peso o el espacio ocupado.

¿Compensa el aumento frente a tener una batería que no se puede reemplazar? Pues habrá que ver si estas realmente cumplen y ofrecen las ocho horas prometidas, aunque de ser así creo que es un precio razonable a pagar. Estamos hablando de una jornada laboral normal sin recargar el ordenador. Muy pocos portátiles pueden ofrecerlo en su configuración por defecto.

Eso sí, el MacBook Pro de 17 pulgadas no es un portátil para el consumidor medio, pues 2400 euros es un precio bastante elevado y deberemos tener unos requerimientos requisitos importantes para justificar su compra.

Más información | Apple.

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