El precio del diésel en España afronta su hora de la verdad: bajar como la gasolina o ser para siempre mucho más caro

  • Tras la tregua temporal entre EEUU e Irán como consecuencia de la reapertura parcial del estrecho de Ormuz, los mercados energéticos han respondido

  • Vamos a tardar en ver una diferencia significativa en el surtidor 

Antonio Vallejo

Editor

El pasado miércoles 8 de abril, el anuncio de un alto el fuego temporal de dos semanas entre Estados Unidos e Irán, condicionado a la reapertura parcial del estrecho de Ormuz, desencadenó una reacción inmediata en los mercados energéticos. El barril de petróleo Brent acumuló una caída semanal del 13,77%, la mayor en nueve meses, situando el precio más de 15 dólares por debajo del nivel al que cotizaba apenas una semana antes, cuando aún superaba los 110 dólares. Esa sacudida ha llegado, con cuentagotas eso sí, a las gasolineras españolas.

Lo que ves en el surtidor ahora mismo. El viernes 10 de abril, el precio medio del diésel en España se situaba en torno a 1,87 euros por litro, con una caída del 1,67% en las siguientes 24 horas respecto a la jornada anterior. Una bajada todavía tímida si se tiene en cuenta que el diésel llegó a cotizar a una media de 1,881 euros por litro durante la semana del 27 de marzo, el precio más elevado desde que entró en vigor la rebaja fiscal a los carburantes aprobada por el Gobierno. Y es que llenar un depósito de 55 litros de diésel costaba unos 103 euros, según datos de ese mismo período.

Por qué el petróleo ha caído. La clave está en el estrecho de Ormuz. Por él transita en torno al 20% del petróleo mundial, y su bloqueo desde el inicio del conflicto bélico había disparado los precios del crudo hasta rozar los 146 dólares el barril en los peores momentos. Al haberse anunciado las conversaciones entre EEUU e Irán para el inicio de una tregua, el precio se desplomó desde los 110 dólares hasta los 94 dólares en cuestión de horas.

Por qué tarda tanto en notarse en la gasolinera. Aquí entra en juego lo que hemos estado explicando estos días en nuestra cobertura: el efecto cohete y pluma. Cuando el petróleo sube, el precio del combustible en el surtidor reacciona casi de inmediato; cuando baja, la corrección llega con semanas de retraso. Las empresas distribuidoras trasladan rápidamente las subidas del crudo porque anticipan que reponer el combustible les saldrá más caro. Pero cuando el precio baja, afirman tener existencias compradas anteriormente a precios más altos, por lo que se retrasa la bajada.

Según Bloomberg Línea, en España los movimientos en el precio de la gasolina han sido mínimos, incluso al alza en algunos momentos, con variaciones inferiores al 1% pese al fuerte descenso del crudo.

Cuánto hay que esperar. Los plazos varían según la fuente, pero hay consenso en que la bajada no va a ser inmediata. Tal y como cuentan desde Autopista, los precios de compra más favorables tardan entre 14 y 28 días en llegar de forma significativa a las gasolineras, y a partir de las cuatro semanas. Pero claro, todo esto en caso de que no ocurra nada más que afecte al precio, algo que por desgracia desconocemos.

La rebaja fiscal que tenemos en España. El Gobierno aprobó medidas fiscales de alivio que han actuado como un colchón extra. El vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, espera que la caída de los precios del petróleo "acabe redundando también en una bajada del precio de los combustibles", tras la reactivación de la actividad marítima en el estrecho de Ormuz. 

Sin embargo, la Comisión Europea ha advertido a España de que la rebaja del IVA de los carburantes del 21% al 10% ha incumplido la normativa comunitaria, lo que añade incertidumbre sobre si estas ayudas podrán mantenerse.

Qué puede pasar a partir de ahora. El escenario más favorable, y también el más frágil, depende enteramente de que el alto el fuego se mantenga. Matt Smith, de la firma de analítica comercial Kpler, advierte que "habrá mucha reticencia y cautela a la hora de pasar por el estrecho porque parece que Irán aún va a estar patrullándolo", lo que hará que se retrase la normalización del tráfico marítimo y, con ella, la bajada sostenida del crudo.

Por si fuera poco, la producción de petróleo en la región cayó en marzo más que en los peores tiempos de la pandemia, y recuperar esa capacidad productiva llevará tiempo. La EIA (Energy Information Administration) estadounidense prevé que el precio del crudo podría empezar a moderarse en la segunda mitad de 2026, siempre que la situación internacional se estabilice. Pero no hay ninguna garantía.

Lo que no hay que perder de vista. Aunque la tendencia actual apunta a una corrección a la baja, los precios actuales siguen siendo muy superiores a los de antes del conflicto. El precio de los carburantes en España venía de una relativa estabilidad a principios de 2026, con la gasolina en torno a 1,45-1,50 euros por litro, antes de que la escalada bélica lo cambiara todo de forma brusca en marzo. Volver a esos niveles no es algo que vaya a ocurrir de un día para otro, por lo que de momento parece que tendremos que mantenernos atentos para conocer más información sobre la situación.

Imagen de portada | Roberto Rodríguez y engin akyurt

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