
Norges Bank y Sonae Sierra han firmado un acuerdo para hacerse con ocho áreas comerciales de España
Sus siglas quizás no nos digan gran cosa en España, pero NBIM, el Norges Bank Investment Management, es un peso pesado de las finanzas mundiales. Gestiona el Fondo de Pensiones que rentabiliza la riqueza generada por el petróleo y gas de Noruega. Sus decisiones se miran con lupa, tanto por el dinero que maneja como por lo que revelan sobre el mercado. Y uno de sus últimos movimientos apunta a un sector que algunos analistas daban hace no tanto por condenado y ahora demuestra una vitalidad robusta: los centros comerciales de España.
De hecho el fondo noruego es el protagonista de un importante acuerdo comercial centrado en activos por valor de 1.500 millones de euros.
¿Qué ha pasado? La noticia la hizo pública el viernes Sierra Sonae, una compañía que se dedica entre otras cosas a la gestión de activos y administración de propiedades. Sus responsables han llegado a un alianza empresarial (para ser más precisos han formado una joint venture) con el poderoso Norges Bank para apostar por el negocio de los centros comerciales de la península ibérica.
En concreto, el objetivo de Sierra Sonae y el fondo noruego es adquirir una cartera de ocho instalaciones repartidas por España. En el sector se rumoreaba desde hace semanas que se estaba fraguando la operación, pero el acuerdo no se selló hasta hace unos días. Ahora debe recibir el aval de las autoridades.
¿Qué centros comerciales? Los activos que han despertado el apetito de NBIM y Sonae Sierra se reparten por tres regiones de España: la Comunidad de Madrid (Gran Plaza 2, Plaza Norte 2, Plaza Río 2, La Vaguada, Plaza Moraleja 2 y Plaza Loranca 2), Barcelona (Gran Vía 2) y Alicante (Plaza Mar 2).
No ha trascendido el importe exacto de la transacción, pero la propia Sierra Sonae se ha encargado de recordar dos cifras que dan una idea de su magnitud: la cartera que han adquirido tiene un valor bruto de alrededor de 1.500 millones de euros y suma una superficie bruta alquilable de más de 250.000 m2. A modo de referencia, en marzo la patronal del sector (AECC) estimaba que en España operan 592 centros que aglutinan una SBA de 16,9 millones de m2.
¿Se sabe algo más? Sí, algunos detalles extra. Sabemos que el acuerdo para adquirir esos centros comerciales ya está firmado, que sus promotores esperan ahora la 'bendición' de los reguladores e incluso la identidad del vendedor. Los activos formaban parte de la cartera de La Sociedad General Inmobiliaria de España (LSGI), firma especializada en operaciones inmobiliarias.
La joint venture impulsada por Sonae Sierra y NBIM deja abierta sin embargo la puerta para seguir explorando el sector. En el comunicado del viernes la primera avanza que, en el marco de la alianza con su socio noruego, se "evaluará de forma selectiva nuevas oportunidades en centros comerciales de la península ibérica que encajen con su perfil estratégico y de rentabilidad". Por lo pronto, sabemos que Sierra será la que asuma la gestión directa de la cartera recién comprada.
¿Se queda ahí? No. Los responsables de Sonae también han aprovechado para informar de que, "de forma independiente a esta alianza", ha decidido adquirir el 100% de SCCE. "Esta operación incluye la integración de un equipo de más de 130 profesionales que gestionan los ocho centros comerciales de la cartera adquirida, así como otros diez activos propiedad de terceros", aclara.
Tras ese movimiento dirigirá 73 centros comerciales en ocho países.
¿Por qué es importante? Primero, por el alcance de la operación en sí. No sabemos qué precio han acordado la joint venture y LSGI para el cambio de los ocho centros comerciales, pero sí que la cartera cuenta con un valor de 1.500 millones de euros. La segunda razón por la que la compra es interesante es porque confirma el interés inversor por los centros comerciales del país.
Además, en este caso concreto no hablamos de un agente invesor cualquiera: NBIM gestiona el Fondo Global de Pensiones del Gobierno de Noruega, creado en la década de 1990 para gestionar la riqueza generada por los recursos petroleros y de gas del país, actuando de reserva financiera y "pensando a largo plazo". Hoy se considera el mayor fondo soberano del planeta y de los más influyentes.
¿Cómo le va a los centros comerciales? No parece que les vaya mal. Al menos si nos fiamos de los datos de la AECC, que calcula que en 2025 las ventas del sector (incluye parques comerciales) crecieron un 6% y la afluencia un 2,4%, lo se que traduce en 1.995 millones de consumidores y 58.524 millones en ventas. La patronal registró además 32 operaciones de compraventa por valor de 2.000 millones y espera que de aquí a 2028 se pongan en marcha 36 proyectos.
No está mal si tenemos en cuenta que hace solo unos años se hablaba de un escenario muy diferente, una pérdida de competitividad general que, advertían algunos expertos, en última instancia derivaría en un "apocalipsis del retail".
La lógica era muy sencilla: ¿Quién iba a acudir a espacios masificados tras la pandemia? ¿Quién estaría interesado en comprar en centros pudiéndolo hacer online? ¿Para qué salir de casa e ir a grandes superficies si ya se podían ver películas prácticamente de estreno a buen precio en HBO o Netflix?
¿Solo apuesta el fondo noruego? Para nada. El sector leva ya tiempo haciendo gala de su dinamismo, con operaciones de compraventa que suman cientos de millones de euros y la puesta en marcha de nuevos complejos, lo que demuestra que hay inversores convencidos de que queda margen de crecimiento.
La clave de su éxito no está solo en mantener su tirón pese al cambio de tendencias y hábitos de consumo, sino en su capacidad para reinventarse explorando nuevos perfiles de negocio. En muchos casos su apuesta es ha sido clara (y exitosa): los centros comerciales ya no ofrecen solo mercancías o locales de hostelería, sino la posibilidad de "vivir experiencias" y crear recuerdos.
Imágenes | Gran Plaza 2, Gran Vía 2 y Plaza Mar 2
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