
¿Por qué se usan asientos abiertos en los baños de los hospitales o estaciones? ¿Tienen alguna ventaja?
No soy muy aficionado a las apuestas, pero seguro que no me equivoco si digo que gran parte de quienes leerán este reportaje lo harán sentados en un retrete. No es solo intuición. Hay estudios que constatan que la mayoría de los españoles (84%, precisa un estudio de Renova) suele entregarse a los placeres de la lectura cuando sus posaderas tocan el váter. Si es tu caso y estás sentado en el trono, te animo a que compruebes algo: ¿Qué forma tiene el asiento? ¿Es un óvalo cerrado en forma de 'O' o más bien dibuja una 'U', con la parte frontal abierta?
Todo dependerá de dónde estés, si en el baño de tu casa o un aseo público.
El gran misterio de los WC. Hay preguntas que se pasan años y años circulando por Internet, desapareciendo y reapareciendo como el Guadiana, rodeadas de teorías disparatadas. Una de ellas es por qué hay retretes con el asiento abierto en la parte frontal. Ya sabes, esos inodoros con tapa en forma de 'U' que suelen verse sobre todo en los baños de hospitales, estaciones y centros comerciales. Incluso en aviones y trenes. ¿Por qué utilizan ese diseño? ¿Tiene alguna ventaja? Y si es así, ¿por qué no los instalamos en nuestras casas?
Si buscas en Google encontrarás un buen puñado de artículos actuales que se plantean esas preguntas, las mismas que ya se hacían los autores de blogs hace más de una década o que de tanto en tanto circulan por redes. El tema despierta tanto interés que un tuit publicado en mayo por Akash Gupta precisamente para aclarar esos misterios acabó acumulando cerca de 7,3 millones de visualizaciones, 11.000 'me gusta' y cientos y cientos de comentarios de todo tipo.
¿Qué son los WC en 'U'? Ni más ni menos que eso: inodoros que tienen una apertura frontal en el asiento abatible, con lo que dibujan una especie de 'U'. Son frecuentes sobre todo en aseos públicos y su diseño contrasta con la solución más común en las viviendas, donde las tapas de los váteres suelen tener forma de 'O' alargada. Que no encontremos el mismo modelo en los baños de las estaciones y en los hogares particulares tiene poco de misterioso. Responde a los consejos de la industria, que lleva décadas apostando por esa diferencia al instalar WC.
De hecho, es un hábito tan antiguo que puede remontarse al menos a 1955, cuando los fontaneros de EEUU publicaron el 'American Standard National Plumbing Code', un código que buscaba unificar criterios en el sector. En él leemos que lo ideal es que los asientos de los WC se fabriquen con materiales lisos no absorbentes y que aquellos destinados a edificios públicos sean además "de frente abierto". Esa misma pauta se mantuvo en otros manuales posteriores, como el Uniform Plumbing Code (UPC), publicado a principios de los 70.
Pero… ¿Por qué? La gran pregunta. Que la industria apueste por los asientos abiertos en los baños públicos no responde la cuestión clave: ¿Por qué? ¿Por qué usarlos en los aseos de aeropuertos y centros comerciales? Para Gupta hay sobre todo cuatro grandes razones. O mejor dicho, el diseño en forma de 'U' sirve para resolver de una sola tacada cuatro problemas comunes en los baños públicos.
El primer motivo es el más evidente. Los retretes públicos no suelen ser los lugares más limpios del mundo, de ahí que habitualmente intentemos reducir al máximo el contacto físico cuando los usamos. Al eliminar la sección frontal de los asientos de los inodoros se reduce la superficie de interacción y, por lo tanto, la posibilidad de tocar gérmenes con la piel. "Menos centímetros cuadrados compartidos, menos puntos de transferencia bacteriana", concluye.
e
Menos contacto, más higiene. El segundo motivo por el que se utilizan asientos en forma de 'U' está muy relacionado con el anterior: la apertura frontal permite a las mujeres limpiarse sin que su mano toque la superficie de plástico. Sin esa sección la mano puede pasar con mayor facilidad, evitando el contacto con un plástico en el que antes se han sentado decenas cientos de personas.
No solo eso. Al prescindir de la parte frontal se elimina un espacio en el que podría acumularse orina de otras personas. "El siguiente usuario se sienta en plástico seco, no el error de otros", ironiza Grupta, quien añade otra razón extra (algo más extravagante) por el que los edificios públicos apuestan por los diseños en forma de 'U': reduce las tentaciones de los amigos de lo ajeno. Al no coincidir con los modelos domésticos, tiene menos incentivos para arrancarlos.
¿Son las únicas explicaciones? No. Hay quien desliza otras, como que las tapas con apertura frontal facilitan el trabajo de los enfermeros y cuidadores que tienen que acompañar a personas con movilidad reducida al baño. De ahí que se instalen en las habitaciones de los hospitales. A la hora de limpiarlos, la ausencia de la sección delantera facilita también el trabajo y reduce la humedad.
Las cosas son distintas en los hogares, donde los WC son usados por muchas menos personas (habitualmente miembros de una misma familia) y ya no es una prioridad reducir el contacto con el asiento. Eso explica que en las viviendas se opte por modelos cerrados, quizás menos higiénicos pero más cómodos.
Imágenes | Gabe Pierce (Unsplash), Wikipedia y Jonathan Taylor (Unsplash)
Vía | Todo Gostoso
Ver todos los comentarios en https://www.xataka.com
VER 1 Comentario