Esto es todo lo que ya sabemos de Júpiter, el gigante gaseoso, ahora que Juno llega a su órbita

Tras lanzarse en 2011, hoy llega a Júpiter la sonda Juno de la NASA y, tras dos años orbitando a su alrededor, la información sobre el planeta más grande de nuestro Sistema Solar y sus lunas promete ser mucho más amplia de la que tenemos hoy en día. Pero eso no significa que no sepamos nada sobre este gigante gaseoso, así que para empezar a concienciarnos sobre la importancia de esta misión hemos recogido 9 hechos conocidos sobre **Júpiter que te ayudarán a conocerlo mejor.

1) Es casi puro gas

Aunque no se sabe con certeza qué aguarda en el núcleo de Júpiter, sí se tiene constancia de todo lo que le rodea: una enorme masa de gases que le da forma y color formada por un 75% de hidrógeno y un 24% de helio. Entre el resto de elementos que completan su atmósfera se puede encontrar metano, vapor de agua, amoniaco, benceno y otros hidrocarburos, así como trazas de otros materiales como el carbón o el oxígeno.

2) Se quedó a las puertas de convertirse en estrella

Con semejante magnitud y composición es normal que a menudo los científicos lo titulen como una estrella fallida, pero lo cierto es que está muy lejos de convertirse en un segundo astro de nuestro sistema. Júpiter debería aumentar más de 70 veces su masa actual, pero al hacerlo la propia densidad del planeta haría de él un cuerpo más pequeño.

Los astrónomos calculan que si Júpiter aumentase cuatro veces más su masa actual, seguiría manteniendo el mismo tamaño que hoy en día debido precisamente a eso. Tener una gravedad que casi triplica la de la Tierra tiene esas consecuencias.

3) El planeta más grande del sistema solar

La gravedad del planeta abraza todos esos elementos hasta unirlos y darle forma a un planeta 143.000 kilómetros de diámetro, lo suficientemente grande para que todos los planetas de nuestro sistema quepan en su interior. Pese a ello no es el planeta más grande que han descubierto nuestros telescopios, ese honor lo tiene el planeta extrasolar TrES-4b.

4) Lunas de Júpiter

Lo de regalarle la Luna a tu pareja si vivieses en Júpiter sería mucho más complicado: al fin y al cabo tendrías que elegir entre los más de 200 satélites que pululan a su alrededor, la mayoría de menos de 10 kilómetros de diámetro. Los estudios ya han catalogado y nombrado a 67 de ellos, siendo los más famosos los cuatro descubiertos por Galileo.

Io, Ganímedes, Calisto y Europa también son objeto de estudio para los astrónomos por su tamaño y, especialmente en el caso de esta última, por su masa, formada principalmente por agua congelada, una razón de peso para la exploración espacial.

5) ¿Qué narices es su famosa mancha roja?

Junto a sus satélites, otro de los aspectos característicos de Júpiter es esa inmensa mancha roja que siempre vemos en sus fotografías y que fue descubierta hace al menos 350 años. Lo curioso es que lo que vemos al mirarla no es más que un anticiclón como los que se producen en la tierra, pero en este caso hablamos de una tormenta de 24.000 kilómetros de diámetro.

Lo curioso de este fenómeno es que pese a llevar tantos años entre nosotros no ha permanecido intacta. Durante su descubrimiento por el astrónomo italiano Giovanni Cassini se estimó un diámetro de 40.000 kilómetros y, desde entonces, ha ido reduciendo su tamaño hasta que finalmente desaparecerá por completo, probablemente superada por otra tormenta en expansión.

6) La duración de un día en Júpiter

Que esas nebulosas crezcan y formen las características imágenes de Júpiter está estrechamente relacionado con la radiación que emite el campo gravitacional del planeta, emitiendo luz mientras mueve sus nubes de 50 kilómetros de espesor con vientos de 360 kilómetros por hora.

Así, la radiación y magnetismo que desprende el planeta para crear en él tan bonitas estampas se la debemos a su velocidad de rotación, unos nada desdeñables 45.300 kilómetros por hora que reducen los días en Júpiter a apenas 10 horas.

7) Júpiter también tiene anillos

De hecho, lo increíble sería que no los tuviese aunque no los visualicemos tan bien como los de Saturno. Con semejante cantidad de satélites orbitando a su alrededor y su inmensa fuerza gravitacional, el choque de sus muchas lunas con cometas y polvo espacial acabó creando tres anillos distintos de distintos componentes que poco a poco van adentrándose en su atmósfera mientras nuevos impactos rellenan lo perdido.

8) Hemos visitado Júpiter en ocho ocasiones

La sonda Juno es la octava que se acerca de una u otra forma al gigante gaseoso desde que en 1973 la sonda espacial estadounidense Pioneer 10 se aproximase al planeta. Además de portar la famosa placa que sirvió de mensaje en una botella para que otras civilizaciones la encontrasen, esta sonda nos permitió conocer mejor la radiación del planeta y su campo magnético, convirtiéndolo así en una pieza mucho más importante e intrigante de nuestro Sistema Solar.

9) El tercer objeto más brillante de nuestros cielos

Si las historias sobre Júpiter y su relación con nuestra mitología son tan potentes es porque el planeta constituye el tercer objeto más brillante de nuestros cielos. Desde la antigüedad, los cuerpos celestes que mejor se vislumbraban cuando desaparecía el Sol siempre han sido la Luna, Venus y Júpiter, por lo que la probabilidad de mirar hacia lo más alto del cielo y ver a este último brillar es bastante alta.

Imágenes | NASA/JPL

Ver todos los comentarios en https://www.xataka.com

VER 0 Comentario

Portada de Xataka