
El número de turistas que visitan las islas ha aumentado de 320.000 visitantes en 1959 hasta los casi 20 millones del pasaso 2019
Vamos primero con un dato: Mallorca cuenta con más de 4.000 enclaves espeleológicos submarinos. Dicho en cristiano, cuevas. Mallorca tiene miles de cuevas que actúan como refugio para seres vivos y sirven para decenas de cosas: reconstruir la evolución del nivel del mar durante millones de años, estudiar la conexión con las mareas y analizar comunidades biológicas especializadas, incluida una especie de gusano descrita en 2025. Y ahora vamos con el nudo de este relato: el turismo. Investigadores y expertos en conservación marina apuntan a la masificación turística como principal némesis de la preservación de estos lugares.
Porque sí, las cuevas turísticas cuentan con normas y personal de seguridad, pero todavía así hay gente que se lleva “recuerdos”, que aparecen espeleotemas rotos, que cuevas secretas han dejado de serlo, que alguien encienda la linterna y enfoque a un bicho que literalmente puede morir por la luz. Estos son enclaves especialmente sensibles y dañar su ecosistema puede ser irreversible. Lo dice Guiem Mulet, presidente de la Federación Balear de Espeleología: "Una cueva es como un museo, tú cuando entras en un museo no te pones a tocar las esculturas ni los cuadros".
Los influencers. Tirarse en plancha, gritar, saltar y hasta romper algunas estalactitas son algunas de las actitudes recogidas. "Algunos de los que no respetan nada son los que experimentan un turismo de aventuras, que no han entrado nunca antes y lo hacen como si fuera una discoteca", denuncia Xisco Gràcia, miembro de la Sociedad Espelológica Balear. Y la vandalización de la cueva marina de Vallgornera ha sido la gota que ha colmado el vaso."No es que la gente sea mala, sino que por desconocimiento tocas algo, lo rompes y nadie más lo verá", denuncia Mulet.
20 millones. El número de turistas que visitan las islas ha aumentado de 320.000 visitantes en 1959 hasta los 19 millones el pasado 2025, recuerdan desde la Fundación Marilles, una cifra que equivale a 16 visitantes por cada residente en un territorio de solo 1,25 millones de habitantes. "Esto significa que, en poco más de medio siglo, la cantidad de personas que nos visitan se ha multiplicado por 60". Las cifras de 2026, que han aumentado, elevan ese total.
Al otro lado, otras cifras importantes: más de 300 especies de invertebrados, de las cuales aproximadamente 50 son genuinamente troglobias (especies que viven exclusivamente en cavidades subterráneas). Más de la mitad de estas son endemismos exclusivos de Baleares. Y algunas especies, como el pseudoescorpión cavernícola descubierto en 2013 en las Cuevas de Campanet, solo existen en una única cavidad de la isla.
Las cuevas del drama. Las más azotadas son las Cuevas del Drach en Porto Cristo. Reciben más de 1 millón de visitantes al año, lo que las convierte en la atracción más visitada de la isla después del casco antiguo de Palma. La entrada cuesta 20 euros por persona y la visita dura 1 hora. En la cueva de Coloms, la más vendida según la plataforma GetYourGuide, se han llegado a encontrar restos de velas y comida de “tardes románticas”.
Un vídeo compartido por la cuenta de Facebook Mallorca Viral mostró el interior del famoso complejo subterráneo completamente abarrotado de personas. Todas haciendo el mismo recorrido, todas quejándose de la agobiante situación. Porque, al parecer, uno de los principales problemas de este descontrol reside en las guías piratas que ni ofrecen seguros ni se molestan en si tocas una formación geológica o haces demasiado ruido: los grupos se suelen hacer solamente de entre siete y nueve personas, porque una docena para un solo guía son demasiadas”, resume para elDiario Toni Rotger, presidente de la asociación de empresas IB Activa.
Vandalismo en todas partes. En junio de 2025, la Guardia Civil detuvo a un joven de 23 años por presuntamente romper intencionadamente un conjunto de estalactitas en les Coves de Sant Josep, ubicadas en La Vall d'Uixó (Castellón), un enclave declarado Bien de Interés Cultural. El incidente constituye un delito contra el patrimonio histórico. La multa ejemplarizante superó los 3.200 euros.
El último Informe Mar Balear confirma que Baleares es una comunidad esencialmente turística, con el turismo como principal motor económico. Pero ha llegado a un punto de saturación que ha puesto sobre la mesa fijar un "techo de vuelos" para limitar la cantidad de turismo y resolver la "completa desconexión" entre los techos de plazas hoteleras y el crecimiento continuo que sí, trajo un crecimiento económico de 23.446 millones de euros, pero también supone un puñado de desastres ambientales para sus habitantes.
Imágenes | Flickr (Iameato feliz)
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