🔮 Este jueves, nueva edición de Próxima-X. ¡Apúntate!

China está haciendo un "océano invisible" del planeta: cuando termine va a robar la última ventaja que le quedaba a EEUU

Estados Unidos podría encontrarse por primera vez en décadas sin su tradicional superioridad en el dominio más difícil de controlar: el que no se ve

Miguel Jorge

Editor

Se calcula que en torno a más del 80% de los océanos del planeta sigue sin haber sido cartografiado con detalle, y en muchas zonas sabemos menos del fondo marino que de la superficie de la Luna. Aun así, ese entorno desconocido es clave para algunas de las tecnologías más avanzadas del mundo.

También para la guerra.

El mapa invisible. Contaba hace unos días en un extenso reportaje Reuters que China lleva tiempo cartografiando el fondo oceánico del planeta y que, cuando termine, va a tener la última ventaja táctica que le quedaba a Estados Unidos: conocer mejor que nadie el terreno donde se librará la guerra más silenciosa de todas. 

Durante décadas, la superioridad estadounidense bajo el mar no se basaba solo en submarinos más avanzados, sino en algo mucho más intangible: un conocimiento profundo del entorno oceánico. Ahora, ese equilibrio empieza a cambiar porque Pekín está construyendo, paso a paso, una imagen detallada de ese mundo invisible que condiciona cada movimiento bajo el agua.

Una red global. Lo que a simple vista parece investigación oceanográfica es en realidad una operación de escala global que combina decenas de buques, cientos de sensores y años de datos acumulados en el Pacífico, el Índico y el Ártico. 

Estos barcos recorren rutas repetidas, escaneando el fondo marino y recogiendo información clave sobre temperatura, salinidad y corrientes, factores que determinan cómo se propaga el sonido bajo el agua. No es un detalle baladí, es crucial porque, en el combate submarino, ver no importa tanto: lo que realmente es clave es escuchar mejor que el rival y ocultarse de él.

El “océano transparente”. Aquí está posiblemente el quid de toda la radiografía que está llevando a cabo Pekín. Porque el corazón de la estrategia es la idea de crear una especie de “océano transparente”, una red de sensores capaz de monitorizar lo que ocurre bajo la superficie con un nivel de precisión sin precedentes. 

La razón: aunque no todo sea en tiempo real, incluso datos diferidos permiten construir modelos que anticipan, por ejemplo, dónde puede esconderse un submarino o cómo detectarlo. En otras palabras, China no solo quiere navegar mejor, sino reducir la incertidumbre que siempre ha protegido a estos buques, transformando el océano en un espacio mucho menos opaco y mucho más controlable.

Poder militar. Recordaban en Reuters que una de las claves del avance chino es cómo está utilizando universidades, institutos científicos y buques civiles para construir esta base de conocimiento sin recurrir abiertamente a medios militares.

Esta fusión entre lo civil y lo militar le permite operar con mayor libertad en aguas internacionales, acumulando información estratégica sin levantar el mismo nivel de alerta que provocaría una presencia naval directa... aunque el resultado es el mismo: una base de datos que puede traducirse en ventajas operativas en caso de conflicto.

El fin de una ventaja histórica. Qué duda cabe, todo este esfuerzo apunta a un objetivo claro: erosionar una de las mayores ventajas estratégicas que ha tenido Estados Unidos, su dominio del entorno submarino. 

Si China logra igualar (o incluso superar) ese conocimiento, podrá, a priori, desplegar sus submarinos con mayor eficacia, detectar a los del adversario y vigilar rutas críticas como los accesos al Pacífico o el estrecho de Malaca. No es por tanto una carrera de barcos, sino de información, y en ese terreno el que mejor entienda el fondo del océano tendrá la iniciativa.

Un nuevo equilibrio. En conjunto, la estrategia china revela un cambio profundo en la naturaleza del poder naval: uno donde ya no basta con tener más barcos o mejores armas, sino con dominar el entorno en el que operan. Al mapear sistemáticamente el fondo marino y desplegar sensores en puntos clave, Pekín se está preparando el terreno para una competición en la que la ventaja no será visible, pero sí decisiva

Y si ese proceso se completa, Estados Unidos podría encontrarse por primera vez en décadas sin su tradicional superioridad en el dominio más difícil de controlar: aquel que no se ve.

Imagen | RawPixel, Youth Daily News

En Xataka | Hay dos superpotencias globales peleando por hacerse un hueco en la costa de Perú: Estados Unidos y China

En Xataka | No es que China vaya en serio en el Pacífico, es que el espacio ha revelado el tamaño de un dominio naval vertiginoso




Ver todos los comentarios en https://www.xataka.com

VER 3 Comentarios