Un barranco, 125 millones en daños y un gigante tecnológico como solución
El 6 de julio de 2023, una tormenta torrencial colapsó el Barranco de la Muerte en Zaragoza, dejó la Z-30 bajo dos metros de agua y causó daños valorados en 125 millones de euros, como recoge El Heraldo. Entre las estructuras afectadas, el tren de alta velocidad entre Madrid y Barcelona y la principal vía de circunvalación de la capital maña. Ese desastre natural dejó claro que a Zaragoza le faltaba una infraestructura hidráulica capaz de absorber eventos climáticos extremos, cada vez más frecuentes con el cambio climático, como explica AEMET.
Como respuesta, el Ayuntamiento trazó un plan estructurado en tres fases e inició conversaciones con Amazon Web Services, el hyperescaler que ha elegido Aragón para sus centros de datos en España: el resultado es una alianza público-privada que combina infraestructura hidráulica y tecnología de monitorización en tiempo real con el objetivo de convertir Zaragoza en referente europeo de resiliencia urbana.
Zaragoza, a prueba de inundaciones. El Ayuntamiento de Zaragoza y AWS con la colaboración del Gobierno de Aragón y la Confederación Hidrográfica del Ebro han acordado implantar una estrategia global tecnológica e hidráulica de gestión de riesgos ambientales. Amazon aportará 13,8 millones de euros, distribuidos en tres anualidades. La colaboración tiene dos patas: una física, con la construcción de infraestructuras hidráulicas en el Barranco de la Muerte; y otra tecnológica, con el despliegue de una plataforma inteligente de alerta temprana basada en la nube de AWS.
Por qué es importante. Este sistema beneficiará a más de 700.000 personas que viven en la capital aragonesa, además de proteger infraestructuras críticas para la ciudad como la Z-30, el tren y barrios enteros como Parque Venecia, hoy expuestos ante tormentas intensas. Más allá de la envergadura de la obra, este es uno de los pocos casos en España donde una gran tecnológica financia directamente infraestructura pública de protección civil como condición de su instalación en el territorio, lo que pone sobre la mesa una cuestión: qué pueden y qué deben aportar las empresas que más recursos consumen a las ciudades que las albergan.
Contexto. AWS mantiene uno de los mayores planes de inversión en infraestructura digital de España: en 2024 anunció una inversión de 15.700 millones de euros en Aragón durante la próxima década para ampliar su infraestructura cloud y nuevos campus de centros de datos en Villanueva de Gállego, El Burgo de Ebro y Huesca. Esta expansión tiene una cara B: una enorme presión sobre redes eléctricas, hídricas y de transporte del territorio.
El Barranco de la Muerte no es un caso aislado: la DANA de Valencia de octubre de 2024 dejó más de 220 muertos y aceleró políticamente la exigencia de infraestructuras de drenaje en zonas urbanas vulnerables. Zaragoza, con barrancos activos y un clima propenso a tormentas convectivas intensas, es una de ellas.
Cómo lo van a hacer. Desde el punto de vista de la obra hidráulica, es una laminación de avenidas combinada con drenaje sostenible urbano potenciado con monitorización en tiempo real. El plan se divide en tres fases técnicas. La primera, financiada por el consistorio y ya en marcha, consiste en un canal perimetral y un muro de contención en el entorno del Barranco de la Muerte. La segunda, financiada por AWS, añade un tanque de tormentas junto al Cementerio de Torrero con capacidad para 20.000 metros cúbicos, cinco diques de laminación y la mejora de los existentes aguas arriba de la Z-40. La tercera soterraría el barranco a su paso por la Z-30 con un colector que duplicaría la capacidad actual de drenaje.
A esto se suma una plataforma en la nube que combinará sensores, inteligencia artificial y análisis en tiempo real para monitorizar caudales y lanzar alertas tempranas. Es decir: la infraestructura física retiene y lamina el agua, y la tecnológica anticipa cuándo y cuánta va a llegar. El respaldo de AWS no es solo financiero: aporta la digitalización e hidráulica predictiva que multiplica la eficacia de la infraestructura física.
Sí, pero. La colaboración es un avance real para la ciudad, pero plantea preguntas incómodas. La primera es evidente: Amazon no paga estas obras por altruismo: sus centros de datos en Aragón son voraces consumidores de agua y energía, por lo que construir infraestructura hídrica en la ciudad es un win - win: minimiza riesgos de fallos en el suministro ante potenciales desastres naturales y mejora su imagen a la vez que estrecha lazos con las autoridades. La gestión hídrica es uno de los puntos espinosos de los data center y con su proliferación aumenta el escrutinio y las protestas sobre el consumo de un bien escaso, como Amazon ya ha sufrido en sus propias carnes en Aragón.
Por otro lado, para que la plataforma tecnológica de alertas sea útil será requisito indispensable que vaya acompañada de protocolos de evacuación y respuesta probados, lo que convierte una alerta en una solución real. Cómo piensan hacerlo es algo que de momento no ha trascendido públicamente.
Portada | David Vives y AWS
Ver todos los comentarios en https://www.xataka.com
VER 0 Comentario