Pensábamos que los ornitorrincos eran animales extraños. Acabamos de descubrir que son más raros todavía

El mamífero que 'copió' a las aves: el extraño caso del pelo del ornitorrinco

Eva R. de Luis

Editor Senior

El ornitorrinco lleva siendo una caja de sorpresas desde que formalmente "lo descubrimos" hace casi 230 años, cuando el primer ejemplar disecado llegó a Europa y el naturalista George Shaw pensó que era un engaño cosido por algún taxidermista chino. Y a ver, es que verdaderamente el ornitorrinco es único en su especie: es un mamífero que pone huevos, detecta campos eléctricos con su pico y brilla bajo la luz ultravioleta. Por si lo anterior fuera poco, un equipo de investigación acaba de encontrar una sorprendente explicación al color de su pelaje.

Lo nuevo del ornitorrinco. La investigación, liderada por la bióloga Jessica Leigh Dobson de la Universidad de Gante, ha identificado que el ornitorrinco posee melanosomas huecos en su pelaje. ¿Qué es esto exactamente? Los órganulos responsables de que tengamos color en la piel, el pelo o los ojos. Hasta ahora la ciencia asumía que los melanosomas huecos existían solo en las aves y que los de los mamíferos eran siempre sólidos.

Curiosamente, en las aves esos melanosomas son los que producen colores iridiscentes, pero el ornitorrinco es marrón oscuro, sin destellos ni brillos. Además, sus melanosomas son mayoritariamente esféricos, una morfología que en otros animales se asocia a tonos rojos o naranjas, pero no al marrón. La razón es un misterio. 

Por qué es importante. La melamina es el estándar de los vertebrados para dar color y protegerse del sol, pero lo verdaderamente clave es su envase. Durante décadas la forma de los melanosomas ha servido como una huella dactilar evolutiva para diferenciar las ramas de las aves y los mamíferos. El ornitorrinco acaba de cargárselo, pero claro, es tan desconcertante desde el principio que a los investigadores les costó 80 años ponerse de acuerdo en qué era, como sintetiza su nombre científico.

La hipótesis más razonable que propone este equipo de investigación es que los melanosomas huecos podrían haber sido una adaptación al estilo de vida acuático del ornitorrinco, una especie de mecanismo de aislamiento térmico en el pelaje para la vida en aguas frías. Pero claro, si es así, ¿por qué no pasa lo mismo con otros mamíferos semiacuáticos? Si se confirma, implicaría que esa condición de melanosomas huecos evolucionó de forma independiente en las aves y solo en este mamífero. El ornitorrinco sigue yendo por su cuenta.

Contexto. El ornitorrinco merece un capítulo aparte en los libros de biología: es una de las cinco únicas especies de mamíferos que ponen huevos, los monotremas. Y qué decir de su aspecto: tiene el pico de un pato y la cola de un castor. Aunque parece inofensivo, no lo es: tiene veneno como las serpientes y los machos también poseen espolones venenosos en las patas traseras capaces de causar un dolor intenso en humanos. La guinda del pastel es que el animal es capaz de detectar los campos eléctricos generados por los músculos de sus presas bajo el agua. 

Pero el ornitorrinco es diferente por fuera y por dentro: es un rebelde genético. Mientras que los humanos tenemos solo dos cromosomas sexuales (XX o XY), él tiene diez. Esta complejidad hace que su sistema para determinar el sexo sea totalmente distinto al de los demás mamíferos. Es, literalmente, de los pocos animales que obliga a la ciencia a plantearse las leyes preestablecidas.

Cómo lo han descubierto. El hallazgo fue casi una casualidad: Jessica Dobson estaba construyendo una base de datos de melanosomas de distintas especies de mamíferos cuando su directora de tesis detectó esta anomalía del ornitorrinco. La científica pasó las muestras por un microscopio de alta resolución para examinar los melanosomas en el interior de los pelos de 12 ejemplares de ornitorrinco tomados de diferentes partes del cuerpo. Luego, amplió la comparación a equidnas, marsupiales como wombats y zarigüeyas y un centenar más de mamíferos. Ni rastro de melanosomas huecos, y eso que por ejemplo sus primas las equidnas también ponen huevos. 


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