Intel Core i7-8700K, análisis: el rey de los procesadores para jugar ha vuelto con unos bestiales (y calientes) 5 GHz

Con el masivo aterrizaje del año pasado de los AMD Ryzen en todas las gamas, el mercado de los procesadores de consumo ha vivido uno de los años más competidos e intensos en mucho tiempo.

Lógicamente Intel no se iba a quedar quieto y sus nuevos procesadores Coffee Lake ya han iniciado su reconquista del mercado, tanto en gamas de entrada como en las más altas. El referente de esta primera oleada es el Core i7-8700K, sustituto del que ha sido hasta ahora el rey de los procesadores para jugar.

Así es el Intel Core i7-8700K: llegan los seis núcleos

Mientras esperamos a la próxima arquitectura de Intel, los Cannon Lake de 10 nm, el gigante americano ha amenizado este 2017 que pronto se acabará con la salida al mercado de sus procesadores Coffee Lake, su octava generación de procesadores.

La llegada de los seis núcleos por parte de Intel es un claro síntoma de que los Ryzen de AMD han hecho despertar al gigante americano

El modelo de referencia para el mundo gaming es el Intel Core i7-8700K, un procesador que da el salto a los seis núcleos y doce hilos en un claro guiño al desembarco de los Ryzen de AMD en los últimos meses. Esa es la diferencia clave respecto a los modelos del año pasado, pues en arquitectura no hay novedad relevante y la GPU es la misma: Intel UHD 630.

Intel Core i7-8700X
Fabricación 14 nm
Nucleos / Hilos 6 / 12
Frecuencia base 3,7 Ghz
Frecuencia Turbo 4,7 Ghz
L3 Cache 12 MB
RAM DDR4
Socket LGA 1151
TDP 95 W
Lineas PCI-Express 16
Precio 399 euros

Con un precio ya rozando los 400 euros, este Intel Core i7 no es un modelo de procesador para todo el mundo. Pero si tu intención es montar un PC con lo mejor del mercado destinado al mundo gaming o si ya cuentas con una tarjeta gráfica de gama alta, este procesador es el modelo de referencia por el que deberías de optar. A no ser que pretendas buscar la mejor relación calidad/precio, en cuyo caso me aprovecharía de la bajada de precio de su hermano de la generación anterior, el i7-7700K que ahora cuesta menos de 300 euros.

No tan rápido, necesitas nueva placa

Si la rebaja de precio de la generación anterior no fuera suficiente motivo para pensarte bien el salto al nuevo Core i7-8700K, te damos otro: necesitarás una placa base nueva. El socket es LGA1151 pero para los nuevos Intel Core tenemos un chipset de estreno: el Z370.

Por ahora las placas que encontrarás disponibles en el mercado son de bastante nivel, preparadas para overclocking y acompañar a modelos de referencia como este i7-8700K. En nuestro caso hemos probado el nuevo procesador con una de las numerosas que ASUS ya ha puesto en el mercado, la TUF Z370 Pro, con soporte para memoria DDR4 de hasta 4000 MHz, Intel Optane y M.2 de 32 Gbps. Su precio es de 170 euros.

El nuevo procesador llegará al mercado sin disipador de serie, así que ahí tendrás que realizar otra inversión. Si estás pensando en overclocking, es quizás hora de que la refrigeración líquida entre en juego.

Equipo de prueba

En nuestro equipo de prueba con el procesador Intel Core i7 8700K contamos también con 16 GB de memoria RAM Corsair a 2133 Mhz y un SSD Sandisk Ultra de 1 TB con una instalación limpia de Windows 10 (todos los componentes han sido actualizados a los últimos drivers disponibles en el momento de los test antes de la prueba), todo ello montado en la placa base TUG ASUS Z370-Pro Gaming.

Como tarjeta gráfica para esta prueba aprovechamos la recientemente presentada Nvidia GTX 1070 Ti. Este dato ha de tenerse en cuenta a la hora de la comparativa con otros procesadores también analizados en Xataka en meses anteriores pero con el modelo superior GTX 1080, por lo que en test de juegos no realizamos una comparativa directa al tener gran influencia en los resultados el modelo de tarjeta gráfica usada. En Xataka ya estamos preparando un duelo directo entre este procesador y el equivalente en núcleos/hilos de AMD con la misma tarjeta gráfica.

Temperatura de funcionamiento y consumo

Esta tercera evolución de la misma arquitectura que Intel está afinando para sus procesadores presenta en este Core i7-8700K un TDP de 95 W. En nuestro equipo de pruebas, con el sistema en modo de reposo, en total nos marca 52 W de consumo. Si arrancamos navegador y un programa de ofimática, el consumo sube hasta los 64 W.

Como en anteriores test, ponemos en marcha una conversión de vídeo 4K con Handbrake para colocar al procesador por encima de un 80% de carga de trabajo y el consumo subía hasta los 138 W, lo que nos deja un consumo controlado por debajo del TDP.

Si bien en consumo el i7-8700K se mantiene en una zona aceptable, con la temperatura tendremos problemas si no apostamos por sistema de refrigeración de calidad y potente

No tan satisfechos hemos quedado con la temperatura de funcionamiento, donde Ryzen saca una importante ventaja según nuestras pruebas. Con una temperatura ambiente de 17 grados en el momento de los test, en reposo el procesador Core i7-8700K, con refrigeración con aire con un disipador Noctua, ronda los 55-60 grados centígrados, subiendo fácilmente por encima de los 85 grados con cargas por encima del 80%, por lo que es muy recomendable fijarse bien en la refrigeración para este tipo de procesador.

En caso de que estés pensando en overclocking, esa situación de alta temperatura será todavía más agresiva. En nuestro equipo de prueba probamos a alcanzar los 5 GHz en overclocking y el sistema no aguantaba mucho tiempo con nuestro sistema de refrigeración.

Rendimiento del Intel Core i7-8700k

Como en anteriores análisis de procesadores, la batería de pruebas con el Intel Core i7-8700K la arrancamos con dos pruebas de Javascript destinadas a comprobar el rendimiento del equipo en tareas de navegación web y HTML5.

Ver el gráfico //infogr.am/octane-1gq3plzwvw5jm1g Ver el gráfico //infogr.am/kraken-1gk8pdvdgxn4pq0

La siguiente prueba es Cinebench, donde tanto los altos Ghz de los núcleos como especialmente su número e hilos, se notan sustancialmente en los resultados, superando con creces al i7-7700K de la generación anterior y poniéndose cerca de los Ryzen que tanto han presumido estos meses de su rendimiento en tareas donde tener muchos núcleos e hilos era clave.

Ver el gráfico //infogr.am/copy-cinebench-r15-1700x-1g57pry93847201

Otro de los test sintéticos que nos ayudan a medir y comparar rendimiento del equipo en las mismas condiciones es PCMark8, con test como el Work donde la frecuencia destaca como elemento más importante, mientras que en Home o Creative los núcleos e hilos toman ventaja.

Ver el gráfico //infogr.am/copy-pcmark-8-ryzen-1700x-1g57pry93nd7201

También tenemos cifras con el software 3DMark:

Ver el gráfico //infogr.am/3dmark-1700x-1gqo2q5lyq9k278

Pasamos ahora a las pruebas con conversión de vídeo, para lo que usamos Handbrake. La prueba consiste en la conversión de un vídeo de 15 minutos UHD H.265 a H.264 MKV. Estos son los resultados, que demuestran que este Core i7 no solo está preparado para juegos, como veremos a continuación, sino que en tareas exigentes y ciertos escenarios, los Ryzen 7 que hasta ahora estaban arriba, son superados.

Ver el gráfico //infogr.am/copy-handbrake-1800x-1g9vp130n7qem4y

Intel Core i7-8700K con juegos: pruebas de rendimiento

Y llegamos a la parte más interesante del Intel Core i7-8700K: los juegos. Los hemos probado tanto a 1080p como a 1440p con estos resultados.

Ver el gráfico //infogr.am/copy-juego-1080p-ryzen-7-1700x-1g4qpz7zkv1om1y
Hay que recordar que los datos de juegos de los anteriores procesadores fueron obtenidos con la gráfica Nvidia GTX 1080. Dejamos esos números como orientación y para comprobar el valor del procesador según la resolución, pero la comparación no debemos hacerla directa frame a frame. Ya estamos trabajando en una comparativa directa usando la misma tarjeta gráfica.
Ver el gráfico //infogr.am/copy-juego-1440p-1gdjp9oz9zekpyw

En estos resultados, en ciertos juegos, con una gráfica inferior, el i7-8700K consigue quedarse muy cerca del rendimiento del i7-7700K. Un ejemplo claro: en Rise of the Toma Raider, el i7-7700K nos dan a 1080p una media de 130 fps (GTX 1080) y el nuevo 8700-K alcanza los 126 fps (usando una GTX 1070 Ti).

De la familia que viene y con esa capacidad de overclocking, este procesador toma el relevo del anterior i7 "gaming" de Intel, aunque en relación calidad/precio nos seguimos quedando con la generación anterior para ahorrar unos 200 euros que bien podemos invertir en mejorar la parte gráfica de nuestro PC gaming por piezas.

Ver todos los comentarios en https://www.xataka.com

VER 41 Comentarios

Portada de Xataka