Vision URBANETIC: el vehículo eléctrico, autónomo y modular que imagina Mercedes para la movilidad del futuro

Dos son los conceptos que se repiten cada vez que se habla del futuro de la mobilidad: energías limpias y autonomía. Y sobre lo que parecen los dos pilares para plantear el transporte del futuro, ahora Mercedes presenta Vision URBANETIC, un concepto que quiere llevar más allá la idea actual de vehículo autónomo.

La idea: que haya un transporte eficiente para las ciudades, que contribuya a reducir el tráfico y que suponga un alivio las infraestructuras. Lo que ponen en la receta: conducción autónoma, motor eléctrico y un control inteligente de lo que hay en el ambiente y de la red de transporte para un plato principal en forma de red de transporte para trayectos a la carta, entregas o turismo.

Un vistazo a…
¿Por qué un coche eléctrico tiene menos autonomía que la que anuncian

Doce personas o diez palets, y ningún conductor

Vision URBANETIC se trata de un concepto de red de transporte con vehículos autónomos y modulares, adaptables a las necesidades según el tipo de transporte del que se trate: pasajeros o carga. Su estructura se basa en un chasis que incorpora todas las funciones de conducción, incluyendo un sistema desarrollado por Mercedes centrado en facilitar el cambio (con un mecanismo hidráulico que asegura la estabilidad cuando se realizan los cambios de módulos).

La capacidad de la modalidad para pasajeros es de doce personas, y la de carga permite cargar hasta diez palets, pudiendo dividirse en dos niveles (dos alturas) y diferentes distribuciones para acoplar todo lo que se transporte. El espacio de carga es de 3,7 metros de longitud, teniendo los vehículos una longitud total de 5,14 metros.

El chasis sobre el que van los módulos.

Las cabinas mantienen la privacidad de los pasajeros, quienes sí pueden ver el exterior (pero no se puede ver el interior desde fuera). El módulo de pasajeros tiene tres zonas: una delantera con asientos (con vistas al exterior y posibles paseos turísticos), una central para pasajeros en pie y una zona de acomodación en la parte trasera.

En cuanto al diseño, se quiso incorporar elementos de la arquitectura urbana en el interior, optando por estructuras naturales y buscando, además de una estética moderna y atractiva, que se usase la mínima cantidad de materiales posible para conseguir robustez. Así, para este interior se ha optado por madera y cuero (salpicados con el logo de la casa), además de esas pantallas que hemos comentado.

Por dentro además disponen de aire acondicionado y un dispensador de agua (para compra de botellas vía smartphone) y habrá una pantalla de 360 grados que mostrará información sobre el trayecto, las paradas o datos de la cuidad, como hacen algunas compañías de transporte actuales en autobuses y otros vehículos de transporte público. Además, los usuarios podrán recibir información personalizada en su móvil, incluyendo proyecciones con realidad aumentada.

En relación a la modalidad de vehículo de carga, puede configurarse de modo que en vez de distribuir cargas en dos niveles puedan subirse ítems grandes, cumpliendo con el estándar para frigoríficos de 2,03 metros. El volumen total es de 10 metros cúbicos y la idea es que incluya servicios como la posibilidad de monitorizar la temperatura durante el transporte.

En el exterior se mostrará el estado del vehículo en ese momento, indicando “esperando” o “conduciendo”, de modo que los peatones y demás vehículos tengan la información necesaria para interactuar según un estado u otro. En el momento que va a arrancar también lo indica, y además las cámaras en el lado derecho del vehículo y los sensores detectan y reconocen a peatones y ciclistas que estén a una distancia de entre 30 centímetros y dos metros.

Esto se ha pensado para incrementar la seguridad, de modo que el Vision URBANETIC recoge continuamente información de sus alrededores. Algo que también han querido hacer servir para disminuir el miedo y la desconfianza ante los vehículos autónomos por parte de los peatones, quienes además podrán ver en una pantalla frontal y paneles en los laterales que la indicación de que el vehículo les ha detectado.

Las cámaras en el lado derecho del vehículo y los sensores detectan y reconocen a peatones y ciclistas que estén a una distancia de entre 30 centímetros y dos metros

La manera de solicitar un transporte con Vision URBANETIC será vía app, de modo que una vez se hace la reserva ésta muestra al usuario dónde acudir para subirse. Además, los usuarios reciben un número de dos dígitos, un color de pantalla y un avatar, los cuales mostrará el vehículo cuando se aproxime al punto de recogida, y seguidamente se autenticará el pasajero (vía app, huella dactilar o reconocimiento facial).

De ese modo, lo que muestran es un concepto de vehículo con módulos intercambiables según las necesidades, pudiéndose adaptar en unos pocos minutos de manera manual o automática. El sistema de conducción autónoma está en el chasis, de modo que el vehículo puede realizar los trayectos sin alguno de los módulos.

Al no precisar conductor, el espacio que ocuparía la cabina sirve para poder albergar más pasajeros. Y a esto se suman las ventajas energéticas y ambientales de los vehículos eléctricos, es decir, el no emitir gases contaminantes y el ser silenciosos.

En resumen: la idea es que sea un transporte versátil, autónomo y con una adaptación para el uso deseado sencilla y rápida (automática o manual). Espacioso y cómodo si se trata de pasajeros y adaptable y voluminoso si se opta por un vehículo de carga.

Un futuro con menos coches, más verde y más automático

La idea es que haya una infraestructura que analiza a tiempo real la demanda y el abastecimiento en un área concreta, teniendo en cuenta eventos locales y otros datos que le lleguen (estando permanentemente conectado). De este modo, habría una flota de vehículos autónomos, con rutas planificadas para ser flexibles y eficientes basándose en las necesidades del transporte.

Además, el sistema podría utilizar toda la información que recoge el vehículo de control central, que coteja y analiza las necesidades de modo que puedan enviarse vehículos donde sean necesitados. Al no guiarse y moverse por rutas fijas u horarios, el sistema podría reaccionar con cierta flexibilidad, pudiendo variar el trayecto o acudir donde se le requiera en cada momento.

Según la compañía, los costes operativos se reducen al ser un sistema de conducción autónoma y tiene la ventaja añadida de que los vehículos pueden usarse ininterrumpidamente, salvo los tiempos de carga (al funcionar con baterías eléctricas). De ahí que lo consideren algo útil en cuanto al transporte público del futuro, pudiendo ser una solución cuando no es comercialmente viable con conductor, y también de cara a la falta de conductores que la compañía asegura que hubo en 2017 en Alemania.

Eso sí, planteando este transporte para aliviar el tráfico reduciendo el número de coches y tratándose de un fabricante de los mismos, la duda surge ante el modelo de negocio de la compañía. En cuanto a esto explican que no se ven como un fabricante puramente, sino que se ven como un proveedor de movilidad, y que la conducción autónoma y otras incorporaciones tecnológicas abren nuevos modelos de negocio.

Otro aspecto que queda en el aire es el que aquí hemos tratado en diferentes ocasiones: cómo repercutiría esta expansión de los medios de transporte autónomos en los empleos. Veremos si empezamos a ver vehículos autónomos en los años que estiman, y si efectivamente tienen las supuestas ventajas que ahora nos prometen.

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