LibreOffice se puede descargar gratis en todas partes, pero costará 8,99 euros si lo haces desde la App Store

La suite ofimática LibreOffice lleva años compitiendo con Microsoft Office y con suites online como Google Docs. Entre sus virtudes estaba sin duda la de ser una suite que se podía descargar, instaler y usar gratuitamente, pero eso cambia ahora, al menos en una de sus versiones.

Qué ha pasado. Este lunes The Document Foundation (TDF), que gestiona ese desarrollo, anunció que comenzaría a cobrar 8,99 euros por el software en la versión que se distribuye en la App Store. Este organismo asegura que ese dinero representa "una cuota de conveniencia de 8,99 euros, que se invertirá para apoyar el desarrollo del proyecto LibreOffice". Conveniencia, claro, porque es conveniente y cómodo para los usuarios de macOS que ese software también se distribuya a través de la App Store.

Mejor descárgala fuera. Lo curioso es que LibreOffice sigue siendo igual de Open Source e igual de gratuito en el resto de escenarios. De hecho los usuarios de macOS seguirán pudiendo descargar el software para sus Macs, y de hecho la versión que se descarga en esos casos es aún mejor porque incluye los componentes Java que no se pueden incluir en la versión de la App Store. En Windows o Linux las versiones seguirán como hasta ahora, disponibles y de uso gratuito también.

Esto es marketing. En The Document Foundation aseguran que esta es "es una evolución respecto a la situación anterior, que refleja la nueva estrategia de marketing del proyecto". Organismos como Collabora ofrecían LibreOffice de pago y con soporte de tres años por 10 dólares, pero en TDF han decidido ofrecer esta versión para "educar a las organizaciones para que apoyen el proyecto FOSS eligiendo la versión de LibreOffice que ha sido optimizada para despliegues en producción y está respaldada por servicios profesionales, y no la versión comunitaria apoyada generosamente por voluntarios".

Saben que serán criticados. El movimiento ha levantado suspicacias, pero lo cierto es que que este software tenga licencia Mozilla Public License Version 2.0 no significa que no puedan venderlo y pedir dinero por él. Aún así es probable que muchos critiquen el movimiento, algo para lo que la TDF está preparada al admitir que "sabemos que los efectos positivos del cambio tardar´an algún tiempo en hacerse visibles".

Seguimos sin LibreOffice en la nube. Esta suite ofimática sigue siendo una alternativa muy decente para trabajar en local, pero sigue sin poder competir con alternativas en la nube como Office 365 o, por supuesto, Google Docs. En TDF intentaron poner en marcha un proyecto liderado por Collabora y dirigido a ofrecer esa opción, pero finalmente el esfuerzo se abandonó. Sin ese apartado la competencia es difícil, pero lo cierto es que la actualización de la suite en su versión local es constante, y de hecho entre sus últimas mejoras hay de todo: por ejemplo, el soporte del klingon.

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