Así está la guerra por la realidad virtual

La realidad virtual ha vuelto y parece que esta vez es para quedarse. No es casual, la tecnología ha dado un salto importante y el hardware actual permite crear ilusiones realistas: mayor resolución, mejor head tracking, creación de contenido específico… Poco a poco se ha ido creando un campo (virtual) donde varias empresas compiten para ser la referencia.

Algunas llevan años empujando la categoría mientras que otras, más jóvenes, han logrado ofrecer algo capaz de atraer la atención. Otros quieren aprovechar el tirón para subirse al carro mientras que las soluciones asequibles también buscan su nicho. Muchas gafas con pantallas y contenido diferentes. Así está ahora mismo el mercado.

Sony y su esfuerzo por empujar la categoría

Probablemente os acordéis de algunas de sus gafas. Diseños futuristas pero un precio que las hacía poco accesibles al gran público. Un buen ejemplo lo encontramos en las HMZ-T3W, muy resultonas pero no terminaron de cuajar. Los nipones llevan tiempo intentándolo pero de momento no han dado con la tecla.

Sin ser realidad virtual como tal, Sony también se mete en la realidad aumentada con SmartEye Glass. Presentadas a finales del año pasado y comercializadas hace poco en Estados Unidos, las primeras reviews no son demasiado esperanzadoras y no cumplen con las expectactivas.

Su futuro pasa por Project Morpheus y Playstation 4. Sony lleva tiempo trabajando en unas nuevas gafas de realidad virtual. Algo más grandes que las que hemos visto hasta ahora pero con una integración, según quienes la han podido probar, mucho más inmersiva y natural. De momento no tienen fecha de lanzamiento y parece que tardarán en mover ficha.

Oculus, de Kickstarter a ser parte de Facebook

La trayectoria de Oculus ha sido meteórica. Lo que comenzó siendo un proyecto buscando financiación a través del crowdfunding ha terminado siendo una de las adquisiciones más importantes en el mundo de la tecnología. Son los más jóvenes pero también quienes tienen una de las propuestas más sólidas.

A día de hoy van por la tercera edición de su kit de desarrollo y en todo este tiempo han ido mejorando la resolución, la tecnología del head tracking y han ido haciendo contactos para nutrirlas de contenido. A día de hoy es una de las propuestas más interesantes pero hay un problema: todavía no están listas para el consumidor final. Quizá para finales de año.

Hay muchos proyectos con ellas, algunos de ellos muy interesantes, otros más extraños y aunque podemos comprar un kit de desarrollo, ninguno de los modelos se comercializan como tal. Lo único que tenemos “made in Oculus” lo trae otra compañía de la que vamos a hablar ahora mismo: Samsung.

Samsung, la última en llegar pero la más rápida

De todas las empresas que hay en este nicho, Samsung ha sido la última en entrar en escena. No es ninguna sorpresa, a los coreanos les gusta liderar categorías de innovación aunque los resultados no son siempre excelente. Sin embargo, con las gafas se buscaron al mejor aliado posible para llevarlas a buen puerto: Oculus.

Samsung Gear VR, las hemos probado y dentro de poco tendremos nuestro análisis. Utilizando un Samsung Galaxy Note 4 como pantalla y cerebro tenemos unas gafas que funcionan bien, ofrecen buena resolución y su principal problema es la dependencia del teléfono que se traduce en un precio, en conjunto, bastante elevado.

De momento hay poco contenido y queda por ver si Samsung le irá dando cancha y se convierte en un accesorio con futuro. Un producto bien traído pero con un par de carencias importantes. Al menos, eso sí, la tecnología funciona muy bien y además son inalámbricas.

Epson, discretos pioneros

Fue en 2011 cuando Epson intentó hacerse un hueco con las Moverio. Gafas transparentes de realidad virtual que, pese a su carácter novedoso en su día, no terminaron de cuajar. Siguen con ellas pero aunque en su día intentaron hacerse un hueco a día de hoy están a la sombra de otras compañías.

Su propuesta es original, hemos probado los dos modelos y si bien es cierto que las últimas han mejorado mucho en factor forma, todavía quedan para ser una opción atractiva para el consumidor. Son menos aparatosas pero siguen cansando la vista. La experiencia, eso sí, parecida a la de una sala de cine.

Archos VR, una solución asequible

Archos ha sabido aprovechar el tirón de la realidad virtual usando un axioma muy práctico: las gafas son tu teléfono móvil. Como ocurre con el modelo de Samsung o las múltiples cajas o soluciones caseras, Archos se anima con una carcasa en la que podemos poner cualquier teléfono de hasta seis pulgadas para ver imágenes 3D estereocópicas.

Físicamente es parecido a unas Oculus o unas Gear VR pero sin controles físicos. Lo bueno, eso sí, es que podemos usar cualquier terminal siempre y cuando tengamos el contenido apropiado. Lo mejor: el precio. 29 euros hacen que sea una opción muy asequible si queremos coquetear con la realidad virtual sin tener que hacer una gran inversión.

Zeiss Uno 3D

Zeiss, el fabricante de lentes, también tiene sus gafas de realidad virtual y el sistema es parecido al de Archos: podemos usar cualquier teléfono móvil. Además, en diseño han conseguido un acabado bastante más elaborado y detallista que el del fabricante francés. Por otra parte, su precio es más elevado: 99 euros.

Las gafas de Zeiss son compatibles con un reproductor multimedia con el que podemos ver contenido estereoscópico. Tanto en YouTube como el que tenemos almacenado en la memoria de nuestro teléfono. Además, es compatible con Unity3D SDK por lo que si jugamos a juegos desarrollados con esta plataforma podemos notar la sensación tridimensional.

Gafas para móviles de todo tipo

Si unas Oculus Rift usaban un panel parecido al de un teléfono móvil ¿por qué no usar un smartphone directamente? Aquí nos encontramos un montón de propuestas que tienen como denominador común poner el móvil cerca de nuestra cara para ver imágenes estereoscópicas.

Desde las gafas de cartón de Google a otras más sofisticadas con chásis de plástico, el propósito es el mismo y lo único que cambian son los materiales o el tipo de agarre. Asequibles, el móvil lo pones tú, tienen más pretensiones de soporte para móvil que de gafas con un software y un contenido específico.

Están ahí pero a día de hoy son más para experimentar. Tanto es así lo de probar que, si tenemos un One Plus One, podemos descargarnos un modelo en 3D e imprimir las piezas en 3D para montarnos unas por nuestra cuenta.

Lo que viene: Microsoft, Magic Leap, Steam VR

A día de hoy estas son las principales propuestas que hay sobre la mesa pero hay otras cuantas que irán llegando. Ya hemos mencionado a Sony con Morpheus que, a pesar de conocer un poco sobre ellas, de momento queda tiempo para que las podamos probar y saber qué ofrecerán.

A esto hay que sumarle Microsoft y Magic Leap que aunque se mueven más en el plano de la realidad aumentada parece que harán una buena integración de lo real y lo virtual al mismo tiempo. Poco se sabe sobre ellas y sí, ninguna apunta a que vaya a llegar este 2015.

Razer tiene una propuesta curiosa en la línea de Razer: OSVR. No se trata de un producto final y de momento solo lo lanzará en forma de kits de desarrollo. En junio se pondrán a la venta las primeras unidades. Por último tenemos las Steam VR. Valve ha anunciado que en el próximo GDC nos enseñará sus gafas. Será un kit de desarrollo y de momento sabemos poco sobre su propuesta y con qué contenido vendrá. La semana que viene, en San Francisco, saldremos de dudas.

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