La pantalla sigue siendo un espectáculo y el filtro de privacidad es una novedad interesantísima
Las cámaras son versátiles y resuelven bien en todas las situaciones
Es un gran móvil, pero la competencia es más dura que nunca
Fiel a su cita anual, Samsung ha lanzado uno de los smartphones que tendremos que considerar como uno de los mejores móviles del año. Llevo unas semanas analizando el Samsung Galaxy S26 Ultra como mi móvil principal y, como es habitual, es complicado debido a la enorme cantidad de posibilidades que ofrece.
A continuación, te cuento qué me ha parecido este S26 Ultra, sus cámaras y su gran novedad: una pantalla de privacidad de la que hay mucho que contar y que se ha convertido, junto al S-Pen, en el elemento distintivo de esta generación de Samsung.
Dicho esto, vamos con las especificaciones y con el análisis del Samsung Galaxy S26 Ultra.
Índice de Contenidos (14)
- Ficha técnica del Samsung Galaxy S26 Ultra
- Diseño y pantalla: premium lo mires -casi- por donde lo mires
- La pantalla de privacidad: un avance a medias
- Rendimiento y software: una bestIA
- Software
- Batería: el coste del S-Pen
- Cámaras: versatilidad extrema, sensaciones conocidas
- Principal
- Telefoto
- Retrato y selfie
- Gran angular
- Noche
- Vídeo
- Galaxy S26 Ultra, la opinión y nota de Xataka
Ficha técnica del Samsung Galaxy S26 Ultra
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Galaxy S26 Ultra |
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PANTALLA |
Panel AMOLED de 6,9 pulgadas Resolución QHD+ Refresco de 1 a 120 Hz Panel antirreflejos Función de privacidad |
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DIMENSIONES Y PESO |
163,6 x 78,1 x 7,9 mm 214 gramos |
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PROCESADOR |
Snapdragon 8 Elite Gen 5 for Galaxy |
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RAM |
12 GB 16 GB |
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ALMACENAMIENTO |
256 GB 512 GB 1 TB |
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CÁMARA FRONTAL |
12 Mpx f/2.2 |
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CÁMARAs TRASERAs |
Principal de 200 Mpx f/1.4, OIS Teleobjetivo 3x de 10 Mpx f/2.4 Teleobjetivo 5x de 50 mpx f/2.9 Gran angular de 50 Mpx f/1.9 |
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BATERÍA |
5.000 mAh Carga de 60 W Carga inalámbrica Carga inalámbrica inversa |
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SISTEMA OPERATIVO |
Android 16 One UI 8.5 |
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CONECTIVIDAD |
5G WiFi 7 Bluetooth 6.0 |
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OTROS |
Certificación IP68 |
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Precio |
Samsung Galaxy S26 Ultra, 256GB, Smartphone con Galaxy AI, Cámara 200MP, 12GB RAM, Batería 5000mAh, Garantía del Fabricante 3 Años+1 Año Extra, Color Blanco (Versión Española)
Diseño y pantalla: premium lo mires -casi- por donde lo mires
La primera vez que tienes el S26 Ultra en las manos sientes que estás ante un móvil que vale lo que cuesta. Samsung, al igual que Apple con el iPhone 17 Pro, ha dado un paso atrás con los materiales, pasando del titanio de la generación anterior al aluminio. He leído críticas al respecto y tengo que decir una cosa: como usuarios, si no nos dicen que es un material u otro, ni lo notamos.
El aluminio me sigue pareciendo un material ideal para los móviles y, de hecho, tiene una importante ventaja en cuanto a conductividad térmica. Con chips cada vez más potentes, que el móvil disipe mejor de forma pasiva gracias al material de construcción es algo necesario (aunque luego le pongamos una funda y mandemos al traste esa eficiencia térmica).
Hablando de la funda. El móvil no tiene imanes en la parte trasera, por lo que no es compatible con los cargadores Qi2 imantados. La funda oficial sí incluye ese anillo para poder usar ese tipo de accesorios.
Como digo, entre manos, el Galaxy S26 Ultra se siente genial. Es más redondeado que las generaciones anteriores y por fin toda la familia comparte diseño. Me gustan más esas esquinas algo más suaves y que se clavan menos en la palma de la mano, la transición de la trasera a los laterales sigue siendo excelsa y el diseño plano es algo que nunca debió abandonarse (en mi humilde opinión).
Sigue siendo un móvil bastante grandote, ideal para consumir contenido gracias a que la pantalla ocupa prácticamente todo el frontal con unos biseles extremadamente delgados (y que me han dado algún dolor de cabeza en el que entraré más adelante) y buenas noticias: mantiene el S-Pen.
Cuando se lo dejo a mi entorno y les digo que pueden usar el Pen, ni lo consideran. No ven que sea algo que les aporte valor, pero tengo dos cosas que decir sobre él.
La primera es que más veces de las que me doy cuenta, termino sacando el pen y haciendo scroll en una web, subrayando y guardando capturas o escribiendo notas ahora que he recuperado el gusto por la escritura a mano.
La segunda es que es un elemento diferenciador. Es algo que hace única a esta familia, y en un momento en el que la competencia china la ha superado en otros aspectos, creo que es importante que Samsung mantenga esta seña de identidad. Tiene un precio, el de la batería en la que entraré más adelante, pero me gusta que el S-Pen siga ahí.
Hace un par de generaciones, la propia Samsung nos confesó que, en sus estudios internos, seguían encontrando que había un importante nicho de usuarios que buscaban esa experiencia del S-Pen. Aunque le han quitado opciones con los años, las más básicas siguen ahí, y tengo que decir que para escribir sigue funcionando de locos.
Y algo en lo que Samsung tampoco falla es en la pantalla. Parece el mismo panel que el usado el año pasado con una diagonal de 6,9 pulgadas, resolución máxima de 3.120 x 1.440 píxeles y una densidad de 500 píxeles por pulgada.
El brillo se mantiene en los 2.600 nits de pico y es muy inferior a apuestas de la competencia tanto en misma gama como en inferiores, pero tengo que decir que no he tenido problemas de visionado a pleno Sol.
El sensor de brillo me parece que está muy bien ajustado y tampoco he tenido que tocar en ningún momento el calibrador. Luego, en el menú de configuración de pantalla tenemos un montón de ajustes que podemos configurar como el tono adaptativo (viene desactivado y recomiendo activarlo), la resolución (viene en FHD+ y puedes subirla o bajarla, no recomendado esto último), el modo protector de vista que limita la luz azul y otros parámetros.
La respuesta del panel LTPO es perfecta, con una fluidez exquisita que denota que Samsung lleva mucho tiempo metiendo estos paneles adaptativos, lo que se traduce también en un software muy optimizado para aprovechar el refresco de hasta 120 Hz. La precisión en la pulsación y su respuesta también es muy buena, pero hay algo en lo que deberían empezar a fijarse: el PWM.
Se trata de un factor importante para prevenir que se nos canse la vista cuando nos pasamos mucho tiempo mirando al móvil y sigue siendo un apartado en el que deben tomar nota.
Donde el panel es fantástico es en la calidad a la hora de consumir contenido… siempre que lo hagas mirando en un ángulo perpendicular. Me explico.
Samsung vuelve a apostar por unos colores intensos que puedes personalizar, pero que de fábrica vienen configurados para que sean ‘vibrantes’. El resultado es que la experiencia viendo cualquier tipo de vídeo o jugando videojuegos es impecable, con unos colores saturados que le sientan muy bien y una gran profundidad de color.
Me gusta mucho, muchísimo este panel para consumir y la ligera capa antirreflejos le sienta genial. No es tan efectiva como en generaciones pasadas, y puede que sea por la tecnología de privacidad que abordaré en un momento, pero sigue siendo un extra curioso que lo diferencia de la competencia.
Ahora bien, este modelo también tiene unos ángulos de visión... cuestionables. Todo apunta a que es debido, de nuevo, a la tecnología de privacidad, y esto significa que, si tenemos el móvil apoyado en una mesa y lo miramos sin inclinarlo, los blancos se van a ver azules. Cuanto más pronunciado sea el ángulo, más azulado se volverá el panel.
Son momentos muy concretos y no es algo que me parezca malo porque, realmente, no nos vamos a ver un vídeo así, pero hay que comentarlo porque es algo que he notado respecto a otros móviles. Hacía tiempo que no veía un panel con una aberración cromática así en la gama premium.
Pero bueno, calidad del panel para ver contenido: genial. Y unido con un sonido muy potente y con cuerpo, hace que la experiencia de consumo sea espectacular. De hecho, es de los móviles que mejor pareja de altavoces me he encontrado recientemente aunque el inferior sea claramente más nítido que el superior.
La pantalla de privacidad: un avance a medias
Y llegamos al gran melón y de las pocas novedades de esta generación frente a las dos anteriores: el modo de privacidad. En la presentación del móvil, fue la característica que más me gustó. Escribí sobre cómo es algo que todos deberían copiar, pero claro, eso se basó en mi experiencia de una hora con el terminal. Hoy tengo claro que hay que introducir esto en más móviles, pero sin prisa.
Antes de nada, vamos a ver de qué va esto. Si alguna vez haz visto alguien en el transporte público mirando la pantalla de su móvil, pero esta parecía estar apagada, es porque tenía un cristal templado con filtro de privacidad. Esto tiene una clara ventaja: mantener a raya a los mirones. También una desventaja: como estés cocinando con un vídeo y tengas el móvil en un soporte, como no estés de frente no vas a ver nada.
Lo que ha hecho Samsung es incluir eso directamente en la pantalla del S26 Ultra para poder activarlo o desactivarlo a placer. Tiene que ver con la matriz de píxeles del panel OLED. Por un lado, tenemos los píxeles que emiten en un espectro estrecho; por otro, los que emiten luz en un espectro ancho.
En el modo estándar, la pantalla enciende todos los píxeles, pero en el modo de privacidad, los de espectro ancho se atenúan o se apagan (dependiendo del caso), lo que dificulta mucho la visión desde los laterales.
Realmente, no hay que mirar el móvil desde un ángulo extremo para notar los efectos, y es algo que puedes apreciar en este vídeo:
En este otro puedes ver cómo se activa y desactiva automáticamente al entrar en la galería:
En estas imágenes es más fiel, ya que los valores de imagen son exactamente los mismos en todas las imágenes. Voy cambiando entre el modo normal, el de privacidad y el de privacidad máxima que es aún más notable:
Y lo bueno de esto es que puedes activarlo manualmente en cualquier momento desde el panel de ajustes rápidos, pero también automatizarlo. Si lo activas manualmente, se oculta toda la pantalla hasta que lo desactives.
Si seleccionas que se active automáticamente, puedes elegir cuándo ocurre (por ejemplo, al entrar en la galería, al app del banco o en Telegram), también puedes activarlo sólo para las notificaciones o cuando una app te pida un PIN, un patrón o una contraseña.
Si lo configuramos sólo para las notificaciones, la pantalla se seguirá viendo, pero la burbuja superior de la notificación quedará oscurecida desde los laterales. Tengo que decir que funciona muy, muy bien y es casi cosa de magia, pero no es perfecto.
Bueno, sí es perfecto para su cometido, que es que un cotilla no pueda echar un ojo a nuestra pantalla, pero como soy un poco paranoico, el modo de privacidad que he elegido por defecto es el máximo. Y ahí te voy a recomendar que no lo pongas en apps como la galería.
¿Por qué? Porque más de una y de dos veces me he metido en la galería y he pensado “qué mal se ve esta foto, qué ha pasado” y resulta que no pasaba más que tenía el modo de privacidad puesto y no me acordaba.
Porque con el ajuste en el máximo, aparte de que el brillo percibido baja bastante, tenemos un filtro muy lavado incluso mirando el móvil de frente. Como si tuviésemos un papel de cebolla pegado al panel. Lo puedes ver bien aquí:
Es, como decía antes, el precio de la privacidad (además de, supuestamente, ser lo que limita los ángulos de visión y el panel antirreflejos comentado anteriormente). Funciona genial, pero habría que idear una mejor forma de no arruinar el visionado para uno mismo si estamos en este modo.
Para la app del banco y las contraseñas, eso sí, viene de lujo. De hecho, algo genial es que Samsung no lo ha limitado a sus propias apps: funciona en cualquiera que tengamos instalada en el móvil, y lo mismo pasa con las notificaciones.
Aun así, pese a las concesiones, sigo pensando que es una tecnología impresionante y un punto en el que Samsung crea algo que no es un simple gimmick, sino algo realmente útil. Prefiero siempre tener esta posibilidad antes que no tenerla. Y es mucho más conveniente que un cristal templado con filtro de privacidad, ya que ese no lo puedes desactivar.
Rendimiento y software: una bestIA
El del Qualcomm Snapdragon 8 Elite Gen 5 es el nombre propio bajo el capó. Como sigan añadiendo apellidos, va a parecer que hablamos de un nombre de la realeza, y realmente estamos ante un SoC sorprendente. Fabricado en 3 nanómetros, lo último de la compañía estadounidense es una auténtica bestia.
Está acompañado por 12 GB de RAM en las versiones de 256 y 512 GB de almacenamiento o por 16 GB en la versión de 1 TB. Nosotros hemos probado la más básica, y teniendo en cuenta el sobreprecio de las ampliaciones esta generación estando la situación de la RAM y el almacenamiento como está, pinta que será por la que opten la mayoría de compradores.
Antes de entrar en materia, vamos con los clásicos benckmarks:
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SAMSUNG GALAXY S26 ULTRA |
SAMSUNG GALAXY S26 |
iPhone 17 Pro Max |
Honor Magic8 Pro |
Google Pixel 10 pro |
oppo find x9 pro |
|
|---|---|---|---|---|---|---|
|
PROCESADOR |
Snapdragon 8 Elite Gen 5 for Galaxy |
Exynos 2600 |
Apple 19 Pro |
Qualcomm Snapdragon 8 Elite Gen 5 |
Tensor G5 |
MediaTek Dimensity 9500 |
|
RAM |
12 GB |
12 GB |
12 GB |
12 GB |
16 GB |
16 GB |
|
GEEKBENCH (SINGLE / MULTI) |
3.749 / 11.368 |
3.066 / 9.135 |
3.750 / 9.731 |
3.587 / 9.987 |
2.279 / 5.364 |
3.109 / 8.984 |
|
3DMARK WILD LIFE UNLIMITED |
31.007 |
25.704 |
25.146 |
28.550 |
12.940 |
26.329 |
|
3DMARK WILD LIFE STRESS UNLIMITED |
30.681 / 18.862 |
26.680 / 16.220 |
26.091 / 17.919 |
27.197 / 16.788 |
12.583 / 6.023 |
26.581 / 11.889 |
|
PCMARK WORK 3.0 |
21.913 |
20.626 |
- |
22.570 |
13.935 |
13.270 |
Los números reflejan que estamos ante el SoC más potente de esta generación. A la par en mononúcleo del A19 Pro de Apple y del iPhone 17 Pro Max, pero por encima en multinúcleo y, sobre todo, en GPU. Es un SoC muy estable bajo carga y es una auténtica gozada jugar con este dispositivo.
El resto de S26 cuentan con un Exynos de la casa que oye, nos sorprendió en el análisis del S26 porque no está tan por debajo del chip de Qualcomm y habla muy bien de cómo Samsung ha evolucionado su proceso de fabricación. En el análisis del S26, Álvaro comentaba que el calor no se mantenía a raya en cuanto achuchabas un poco.
Tengo que decir que el S26 Ultra se calienta, pero en dos situaciones muy concretas: con juegos exigentes y cuando grabas con el nuevo modo de superestabilización. Es uno en el que el procesado trabaja de forma muy intensa para arrojar resultados espectaculares y es lógico ese calor.
Y tendemos a pensar que si se calienta es malo, pero no tiene por qué serlo. Es decir, Samsung ha introducido una cámara de vapor más grande en esta generación y todo lo que el móvil se caliente por fuera (no llega a quemar en ningún momento) es calor que no se está quedando dentro.
Lo que importa es si el rendimiento se resiente y, por mis pruebas, no ocurre. Además, Samsung sigue apostando por el modo DeX (que espero que no abandone nunca) y en modo escritorio el móvil se porta genial.
Software
Pero si la potencia bruta es una parte de la experiencia del S26 Ultra, la otra es la inteligencia artificial. De hecho, en la presentación se centraron mucho tanto en la pantalla de privacidad como en el software, y usando el móvil durante días tengo que decir que no marca un antes y un después.
Lo primero: OneUI 8.5 sobre Android 16 va como la seda. La sensación de velocidad es total y esa suavidad trabaja de la mano de la fluidez de la pantalla y su buena respuesta para dar una sensación excelsa. Es una exageración, pero es como si el móvil respondiera antes de que termines de hacer el gesto. Va muy, muy fino.
La multitarea es genial, la velocidad de la memoria hace que abrir apps sea un instante y es una de las experiencias más fluidas que he tenido en un móvil reciente. Samsung sobrecarga mucho el sistema con elementos visuales, su estética y su lenguaje de diseño, pero eso no interfiere ni un poco con la funcionalidad.
Por otro lado, apunte importante: si no tenías una cuenta de Samsung, la vas a tener que crear para usar todas las funciones. La mitad de las cosas que puedes hacer con el S-Pen sólo están disponibles si tienes una cuenta de Samsung, por ejemplo. Es crear una fricción innecesaria para que hagas una cuenta, pero ya digo que debes hacerla si te compras el móvil y quieres usarlo en condiciones.
Con ella, tenemos también funciones como Now Brief, que es una especie de resumen que puedes consultar desde la pantalla de bloqueo y que te dice el tiempo, te recomienda contenidos de aplicaciones y echa un ojo a lo que tengas apuntado en el calendario. También Now, pero ahora Nudge, es una función que te sugiere acciones en función de lo que haya en pantalla.
Imagina que te dicen por Telegram “oye, quedamos el viernes a las 17:00”, pues te dice si quieres crear una alarma o un evento en el calendario. Por ejemplo. Son aplicaciones que “tiran” de la IA, como muchas otras funciones del móvil.
El intérprete funciona muy bien, la transcripción de notas de voz también, el borrador de audio permite ver vídeos (de apps o de la galería) eliminando el ruido de fondo y luego están las funciones de la cámara en las que entraré en el apartado correspondiente.
La aplicación de ‘Buscar’ también funciona muy bien y bebe de nuestro historial de búsqueda en el dispositivo,a demás de encontrar rápidamente aplicaciones, ajustes y cualquier configuración del móvil. Lo que no he visto por ninguna parte es esa IA agéntica a la que tanto bombo se le dio en la presentación.
De hecho, Bixby iba a ser el asistente, pero el que está por defecto es Gemini. Está muy bien integrado, pero no lo he usado profundamente porque no soy ese tipo de usuario. Ah, importante: si te preocupa la privacidad en la era de la IA, puedes seleccionar que los datos y algunas acciones se ejecuten en local. El asistente de escritura que funciona en cualquier app, por ejemplo, se procesa en local.
Por defecto, el cálculo es en la nube, para lo que necesitas buena conexión a Internet, pero hay algunas acciones que pueden hacerse en local sin problema. Eso sí, si quieres editar fotos con la IA, no funciona a no ser que actives el procesado en la nube.
Batería: el coste del S-Pen
Si el Snapdragon 8 Elite Gen 5 es uno de los nombres propios del interior del S26 Ultra, el otro son los 5.000 mAh. Con rivales que montan 6.000 y 7.000 mAh, los 5.000 mAh parecen escasos, pero el resultado ha sido muy positivo. Aunque hagas fotos y consumas contenido, vas a llegar al final del día sin problema y en mi caso, entre cuatro-cinco horas de pantalla sin despeinarse.
Si juegas a videojuegos, la cosa cambia, ya que ahí el Snapdragon 8 es un chip glotón, pero en general, esos 5.000 mAh comprometidos por lo que ocupa el S-Pen en el interior del móvil me han dejado un buen sabor de boca. Ojalá más, claro, pero al final se trata del coste de oportunidad: si quieres algo único como el S-Pen, el precio en este caso es el tamaño de la batería.
Donde está la mayor novedad en este segmento es en la carga. De 45 W que ya se antojaban anacrónicos, nos movemos a 60 W que permiten cargar el 50% en apenas un cuarto de hora. No son los 90 W o 120 W de otros, pero hay que reconocer que es un salto.
- 5 minutos - 17
- 10 minutos - 34
- 15 minutos - 50
- 20 minutos - 63
- 25 minutos - 74
- 30 minutos - 82
- 35 minutos - 89
- 40 minutos - 95
- 45 minutos - 98
- 49 minutos - 100
De hecho, de los móviles “tradicionales”, tenemos que tarda 17 minutos menos que el iPhone 17 Pro Max y, atentos, 68 minutos menos que el Pixel 10 Pro.
Cámaras: versatilidad extrema, sensaciones conocidas
Uno de los móviles que siempre está en la conversación de "mejores móviles para hacer fotos" es el Galaxy Ultra. Lo es por procesado, por sensores y por versatilidad al tener, desde hace unos años, cuatro cámaras y un sensor principal de 200 megapíxeles del que tirar para hacer recortes digitales.
Vamos con los sensores, objetivos y algunos comentarios:
- Principal: 200 megapíxeles, estabilizado y con un sensor de 1/1,3 pulgadas. Exactamente igual que el del año pasado, pero con lentes más luminosas al pasar de f/1.7 a f/1.4.
- Telefoto de 10 Mpx: es el 3x óptico que está estabilizado y cuenta con la misma apertura f/2.4 que el año pasado, pero en un sensor más pequeño de 1/1,94 pulgadas frente a las 1/3,52 pulgadas del S25 Ultra (que ya era pequeño).
- Telefoto de 50 Mpx: es el 5x óptico con el mismo sensor del año pasado (1/2,52 pulgadas), pero más apertura, pasando de f/3.4 a f/2,9.
- Gran angular: mismo sensor de 50 megapíxeles y tamaño de 1/2,5 pulgadas del año pasado. Apertura f/1.9.
- Frontal: también misma cámara que el año pasado con sensor de 12 megapíxeles de 1/3,2 pulgadas con apertura f/2.2.
Cambia poco y las dos mejores son el telefoto de 5x y el principal tanto por calidad óptica como por esa mayor apertura que permite mejores resultados de noche y fondos más desenfocados de forma óptica.
Aparte de la física, Samsung se apoya mucho en la tecnología y los algoritmos este año para obtener mejores resultados, por ejemplo, en condiciones de poca luz.
Y esos algoritmos y 'cosas' de la IA se lleva a la edición de imágenes que ya comentaba en el apartado de software. Además del borrador mágico que tenemos desde hace generaciones, ahora tenemos el generador de imágenes, directamente. Podemos pedir con un prompt que nos coloree algo de otro color y nos genera la imagen falsa.
También algo más evidente: añadir cosas. No lo hace nada mal, incluso generando las sombras, y aunque hay veces que se pasa de frenada o que no lo hace bien, siempre podemos afinar la zona de aplicación o el prompt.
Lo mejor es que, a no ser que lo editemos, nos marca abajo a la izquierda que la imagen es falsa. Ya estamos viendo con las fake news que eso le da igual a mucha gente, pero bueno, al menos está el aviso de "esto lo ha hecho la IA". Para jugar está bien, pero en mi día a día me sigue gustando que una fotografía sea una fotografía.
Y, dicho esto, vamos con los ejemplos.
Principal
Empezando por el sensor principal, tenemos muy buenas noticias. Es una cámara estupenda tanto en el 1x como en el recorte 2x. Me gusta mucho cómo Samsung ha ido trabajando el procesado estos últimos años, logrando resultados más naturales y sin colores predominantes como el azul o el verde (que se llegaron a llamar "azul Samsung" hace unas generaciones).
El desenfoque natural es bonito y da igual cuál sea la condición de luz en la que disparemos: el móvil lo va a resolver de forma atractiva.
Esa mayor apetura permite un desenfoque de fondo muy bonito de forma natural. No es la cámara que permite disparar a una distancia más corta, pero esa enorme apertura hace que no tengamos que acercarnos demasiado a un objeto para que se genere ese 'bokeh'.
Y en interiores, como decía, da exactamente igual la calidad de la luz porque entre la gran apertura y los algoritmos, los resultados son perfectos. El 2x (recorte) también me parece muy nítido y para enfocar elementos cercanos es mejor que el 1x.
Simplemente nos alejamos un poco y disparamos.
Por defecto, tiramos en 12 megapíxeles, pero podemos forzar la máquina para disparar a resolución completa. Aquí hay tres cosas que tengo que decir. La primera es que los resultados saltan a la vista y la foto a 20 megapíxeles se puede ampliar un montón sin perder calidad. Es impresionante lo nítida que es la señal del recorte.
Lo segundo es que el procesado en resolución completa es genial. En otros móviles vemos que, al disparar en resolución completa, puede que las altas luces o las sombras no se calculen igual.
En este ejemplo, en el arco que hay a la izquierda de la foto, en el ejemplo de resolución completa es fácil que aparezca quemado en otros móviles. En el S26 Ultra no pasa.
Pero claro, ocupa muchísimo espacio y no es práctico porque tienes que estar cambiando de modo y no sólo ocupa ese espacio de más: puedes perder el instante. Si tienes claro que vas a ampliar, sí, dispara a 200 megapíxeles. Para lo demás, usa alguno de los teleobjetivos y el modo estándar con la cámara principal.
Y también podemos tirar en RAW, y es uno que me ha gustado. Samsung añade nitidez artificial a las fotos (Samsung y todos, vaya), y en el RAW es algo que no aparece tanto. Está menos procesado, lo que implica que la foto es menos 'vibrante', pero también más natural. Tiene una textura menos digital que le sienta muy bien, sobre todo, a retratos.
Por ejemplo, las ramas de arriba a la derecha, son más naturales en la foto en RAW. Pero bueno, cuestión de gustos.
Telefoto
Entramos en uno de los puntos fuertes de la gama, y también uno en el que se pueden comentar varias cosas. Lo que más me gusta es lo bien que maneja los colores. El gran angular es en el que vamos a ver que los cielos, por ejemplo, tiran a más saturación y hay un mayor contraste en elementos como las nubes, pero el resto de elementos se mantienen muy bien.
Esta imagen es el ejemplo perfecto en el que el gran angular es el más diferente mientras que el principal y los dos teleobjetivos cuentan con una coherencia mayor.
Eso habla muy bien de cómo el algoritmo de imagen trabaja a lo largo de los diferentes objetivos, sea el sensor del tamaño que sea.
Esa consistencia en los colores y balance de blancos se aprecia mejor en la siguiente ráfaga:
De lo dos teleobjetivos, los mejores resultados los vamos a tener con el 5x en todas las situaciones. Con el 3x, como el sensor es tan pequeño, encuentro más interesante disparar con el 2x. Es un recorte del sensor principal y no un tele real, sí, pero los resultados me parecen más interesantes.
Con el 5x el desenfoque de fondo es mucho más bonito, la foto tiene detalle sin pecar de una sobrenitidez digital y el resultado es una foto muy llamativa. El problema es que4 la distancia de enfoque es exagerada. Si ya hay móviles chinos permitiendo enfocar a unos 20 centímetros con los teles, en el caso del S26 Ultra estamos hablando casi de 40-50 centímetros.
Conseguir una foto macro es complicado, por lo que o bien te acercas todo lo posible con el gran angular -no es aconsejable- o debes tirar de los aumentos digitales. Y en cuanto entran esos aumentos que ya tiran de megapíxeles y no de recortes del sensor, es cuando el oversharpening se dispara.
En el 10x, esa nitidez está bien controlada, pero más allá aparece la nitidez artificial y el intento del algoritmo por tapar el ruido, lo que se traduce en texturas más planas a la vez que se le mete nitidez, causando un look extremadamente digital.
Vamos, que un 20x y 30x es usable en exteriores para fotos de edificios, pero no esperes grandes resultados.
Como con el sensor principal, podemos disparar a resolución completa con el 5x. Esto implica 50 megapíxeles que se notan si ampliamos. Como ocurre con el sensor principal, los colores se mantienen a la perfección, pero antes que disparar a 5x a 50 Mpx, cambiaría al 10x híbrido para conseguir resultados muy buenos y de forma más cómoda.
La posibilidad está ahí, pero creo que es para un trabajo muy concreto.
Retrato y selfie
Y con el retrato tenemos una más de ese "una de cal y otra de arena". Buen detalle, colores que se ajustan muy bien a la realidad, pero un recorte bastante agresivo en modo retrato.
Lo podemos ajustar a posteriori, claro, pero hay 'bocados' evidentes en el pelo y otros elementos que han sido superados en otras marcas.
En el ejemplo superior hay alguno de ellos, pero en este se nota más en ambos lados del pelo.
Por ejemplo, es mucho más perdonable en la correa de la foto de la derecha (que, por otro lado, calcula a la perfección en la de la izquierda, aunque se confunde con algunos elementos de hierba del fondo).
Quizá mi mayor queja con el teleobjetivo es que depende mucho de la luz. Porque en interiores podemos disparar con el 3x o 5x y que, realmente, el móvil dispare con el principal. La explicación es que, si el móvil calcula que no hay suficiente luz, toca hacerla con el principal.
Y lo mismo pasa con la distancia: si pulsamos el 5x y el móvil considera que no va a enfocar, hace la foto con la cámara principal metiendo aumentos digitales y a funcionar.
Con el selfie, curiosamente, mucho mejor. El pelo sigue siendo complicado, pero calcula bastante bien la profundidad y queda patente la paridad de color y procesado general de la imagen en el modo selfie y en el modo retrato. En este sentido, bien, Samsung.
Gran angular
Con el gran angular, y con buena luz, más allá de la diferencia en saturación y contraste de algunos elementos, así como un tono que tira consistentemente a ser más cálido que en el resto de objetivos, tenemos un gran resultado.
No soy el mayor amante de los grandes angulares porque no son mi fotografía favorita, pero es innegable que hay un muy buen trabajo en este modelo. También podemos disparar a resolución completa que nos permite no tanto ampliar (cosa que no tendría ningún sentido en un gran angular) como obtener más detalle en algunos puntos.
¿Recomiendo tirar en alta resolución? Depende. En escenarios como los de estos ejemplos, considero que no tiene mucho sentido y es algo que va a consumir más almacenamiento, pero si disparas de forma más artística a objetos más cercanos, sí puede tener sentido ese aumento de resolución por lo que quieras hacer a posteriori con la foto.
Es un gran angular muy generoso, además, por lo que debes tener cuidado con las perspectivas. Pero, precisamente debido a ello, es tan juguetón si lo usas intención artística.
Noche
De noche, esas grandes sensaciones con el gran angular se diluyen un poco. Sigue teniendo detalle, el balance de blancos sigue siendo algo más cálido, aunque mucho más coherente con el del resto de objetivos, y la foto es buena, pero tiene un problema con las altas luces.
Este es un ejemplo que siempre intento hacer con los análisis porque hay un evidente contraste entre la fuente y los carteles luminosos. Es una situación muy complicada, pero recientemente móviles mucho más baratos la han resuelto a la perfección, dejándome ver el texto en esos paneles.
Por lo demás, y abarcando los cuatro objetivos, tenemos muy buenos resultados de noche a niveles generales. Buen detalle, colores realistas y no intenta convertir la noche en día.
Los mejores objetivos para hacer fotos de noche son el 1x y el 5x. Son en los que Samsung ha introducido las novedades esta generación y salta a la vista, por ejemplo, la diferencia entre el detalle del reloj de arriba del 3x y el del 5x.
De hecho, es una tendencia que estoy observando estos últimos meses: los teleobjetivos largos como cámaras muy capaces cuando la luz escasea gracias a esa mezcla de procesado y de aperturas cada vez mayores.
Y algo a comentar es que no tenemos un modo noche como tal. Samsung ha optado por un enfoque más a lo Apple en este sentido, eliminando el modo noche del carrusel. Con la app complementaria de cámara puedes dejarlo donde siempre, pero realmente no es algo que me parezca necesario.
El modo noche entra automáticamente cuando el móvil considera que es necesario y, si bien esa automatización no me gusta cuando elije distancias focales falsas por mi, con la noche no tengo ningún problema. Las lentes luminosas y exposiciones más largas debido a la buena estabilización se encargan de hacer el trabajo.
Y lo hacen bastante bien.
Vídeo
Donde hay poca discusión es en el vídeo. Podemos grabar hasta en 8K 30, algo que no te recomiendo debido a posibles artefactos que aparecen en la imagen, a lo que ocupa el archivo y a lo que se calienta el móvil, bebiéndose la batería en el proceso. 4K 30 y 4K 60 son las opciones idóneas en mi opinión.
Y el resultado es brutal. Me atrevería a decir que, en conjunto, es el mejor móvil Android para grabar vídeo. OPPO o Vivo tienen muy buen vídeo con algún objetivo concreto (el X300 Pro con el telefoto es espectacular, por ejemplo), pero en conjunto, con todas las cámaras, el vídeo del Galaxy S26 Ultra es el más consistente.
Ese buen procesado de color a través de todos los objetivos se mantiene en este apartado, tenemos buen detalle, estabilización muy correcta sin una gran cantidad de artefactos digitales y un enfoque preciso y suave. Pasar de algo en primer plano a un fondo no da ese 'salto' de enfoque y el resultado es realmente llamativo.
Pero para llamativo, el modo 'deportivo'. Tocando en el simbolito que tienes en la foto superior, entramos en un modo ultraestabilizado que utiliza el gran angular (por lo que para interiores no es el mejor) para grabar un vídeo en el que da exactamente igual cómo pongamos el teléfono.
Un ejemplo es este, en el que lo giro violentamente frente un espejo y yo no me muevo ni un poco:
Pero lo más común es algo como una carrera o llevarlo en una bici de montaña. El trabajo del terminal con este modo es impecable porque lo convierte en una cámara de acción. Una de 1.500 euros que no me gustaría que se cayera de la bici, pero bueno.
Galaxy S26 Ultra, la opinión y nota de Xataka
Ha sido un largo repaso y una tarea complicada el ordenar mis ideas para el análisis del Samsung Galaxy S26 Ultra porque es un móvil contradictorio. Por un lado, y como decía al principio, es uno de esos que estará en la lista de mejores móviles de 2026 sin ningún tipo de dudas.
Es una auténtica bestia, el S-Pen sigue teniendo un hueco que lo hace único en un mercado repleto de móviles clónicos, la pantalla cuando la miras de frente es un espectáculo y me encanta el enfoque de las cámaras. No literalmente, sino el hecho de que, cuando las condiciones son buenas, puedas hacer una foto con el objetivo que sea y obtener un buen resultado.
El diseño sigue siendo espectacular y la pantalla de privacidad me parece un inventazo. Quizá no la pondría en el mayor grado de privacidad porque ya hemos visto que tanto el brillo como la calidad del panel se resiente sensiblemente, pero sí en el grado más bajo para mejorar la privacidad a la hora que la experiencia no se degrada.
Para consumir contenido es una delicia gracias al combo de pantalla y altavoces y, en definitiva, es un móvil que, otros años, habría podido recomendar con los ojos cerrados por encima de muchos otros.
Pero hay un problema: es el mismo móvil de hace dos años, pero con más potencia y esa pantalla de privacidad. Las cámaras siguen siendo buenas, pero lo que llega de China es más espectacular, sobre todo en el campo del teleobjetivo con objetivos que permiten enfocar a distancias menores. Esto abre una oportunidad impresionante para retratos con baja profundidad de campo de forma natural o fotos casi 'macro' sin usar el gran angular que tan malos resultados suele da.
La pantalla de privacidad me parece un puntazo, pero aparte del brillo, se empeora la calidad del panel reflectante y los ángulos de visión sin el modo de privacidad activado también se resienten. Y por mucha IA que se le haya metido, lo cierto es que (al menos en mi caso), opciones como Now Nudge o un generador de imágenes que depende de la nube y no del SoC no me aportan demasiado más allá de la curiosidad.
Y ahí está el tema con este Galaxy S26 Ultra. Tiene ideas buenísimas y es un terminar extremadamente sólido, pero también es muy conservador. Si lo compras, es difícil que te arrepientas porque, como digo, es un gran terminal, pero si antes la conversación estaba entre Samsung y Apple, ahora hay que meter, al menos, a otras tres marcas en la toma de decisiones.
Y quizá la gran baza de los surcoreanos -casi más que nunca- para tomar la decisión no sea tanto el móvil como tal... sino si tienes elementos del ecosistema como un Galaxy Watch o unos Galaxy Buds.
9,0
A favor
- La pantalla de privacidad es un inventazo
- Los 60 W de carga son una necesaria novedad
- Las cámaras son consistentes y el vídeo es el mejor de Android
- S-Pen, gracias por existir
En contra
- Pese a esa consistencia, las cámaras pecan de poca ambición
- Brillo y PWM, los "debe" de la pantalla
- El paso atrás en la capa antirreflejos de la pantalla
Samsung Galaxy S26 Ultra, 256GB, Smartphone con Galaxy AI, Cámara 200MP, 12GB RAM, Batería 5000mAh, Garantía del Fabricante 3 Años+1 Año Extra, Color Blanco (Versión Española)
Fotos | Xataka
En Xataka | Los móviles con mejor cámara 2026: fotografía de otro nivel en tu bolsillo
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