HP Spectre Folio, análisis: es difícil resistirse al chasis de cuero de este convertible, pero su baza más clara es su autonomía

La oportunidad de probar por primera vez este ordenador convertible se presentó a finales del pasado mes de octubre, durante un evento de HP. Aquella toma de contacto me permitió descubrir lo atractivo que es el cuero que da forma al chasis de este equipo para aquellos usuarios a los que, como a mí, nos gusta el tacto de los objetos revestidos de piel.

Sin embargo, aquel primer encuentro fue lo suficientemente breve para que no pudiese encontrar la respuesta a las dudas que suscita este equipo por poco que indaguemos en él. ¿El chasis de cuero tiene un impacto negativo en la refrigeración? ¿Se deteriorará mucho antes que los chasis metálicos de otros portátiles de gama alta? Por otro lado, HP nos «vende» una duración máxima de la batería de 18 horas. ¿Refleja esta cifra la autonomía real del convertible? A lo largo de este análisis en profundidad intentaré responder estas y muchas otras preguntas para descubrir qué podemos esperar en realidad de este ordenador portátil.

HP Spectre Folio: especificaciones técnicas

El microprocesador de este ordenador portátil no tiene solo un impacto directo en su rendimiento y autonomía, que es lo habitual; también lo tiene en su diseño. Y es que es en gran medida el responsable de que los ingenieros de HP hayan podido poner a punto el chasis de cuero de este convertible porque, como veremos más adelante, el índice de termoconductividad de este material, una característica que revela su capacidad de transportar la energía en forma de calor, es mucho más bajo que el de los chasis que recurren al metal.

Este chip es un procesador Intel Core i7-8500Y fabricado con litografía de 14 nm y perteneciente a la familia Amber Lake Y. La tabla que tenéis debajo de estas líneas resume las especificaciones de esta CPU, pero lo más interesante es que se trata de un chip de muy bajo consumo que tiene un TDP de solo 5 vatios, lo que lo hace idóneo para aquellos dispositivos en los que es necesario apostar por un procesador con un nivel de disipación de calor muy bajo. Y este portátil de la familia Spectre es uno de ellos.

El microprocesador de este convertible es un Intel Core i7-8500Y de muy bajo consumo fabricado con litografía de 14 nm y con un TDP de solo 5 vatios

Antes de seguir adelante nos viene bien recordar que el TDP (Thermal Design Power) refleja la potencia media medida en vatios que la CPU es capaz de disipar en forma de calor cuando todos los núcleos están activos y trabajan a la frecuencia de reloj base, que en este Core i7 asciende a 1,50 GHz. El TDP de 5 vatios de este chip es muy bajo, pero un consumo y una capacidad de disipación de calor tan reducida pueden tener un impacto negativo en el rendimiento global del equipo. Lo comprobaremos en la sección del análisis que dedicaremos más adelante a la productividad de este portátil en nuestro banco de pruebas.

La CPU de Intel está respaldada por 8 GB de RAM LPDDR3-1866, un tipo de memoria de bajo consumo habitual en las tabletas, los smartphones y los ordenadores portátiles con un chasis muy compacto. La cifra que aparece al final de la especificación de la memoria, el 1866, refleja la frecuencia de reloj efectiva a la que trabajan los chips. Una característica interesante de las memorias de tipo DDR (Double Data Rate) es que se activan dos veces en cada ciclo de la señal de reloj (bien por flanco de subida o bajada, bien por nivel alto o bajo), lo que les permite trabajar a una frecuencia de reloj efectiva que es justo el doble de la frecuencia marcada por la señal de reloj.

Del almacenamiento secundario se encarga una unidad SSD de 256 GB con interfaz NVMe M.2. Esta capacidad no da para muchas alegrías (en mi opinión es la cifra mínima con la que debe contar cualquier ordenador portátil), pero al menos utiliza una interfaz de alto rendimiento que debería contribuir a balancear la productividad global del equipo. Un poco más adelante veremos qué tal rinde en CrystalDiskMark.

Sus 8 GB de RAM LPDDR3-1866, su unidad SSD de 256 GB con interfaz NVMe M.2 y su pantalla LCD IPS Full HD de 13,3 pulgadas reflejan la vocación ofimática y de reproducción de contenidos de este equipo

El último componente de este equipo en el que me parece importante indagar antes de seguir adelante dada su importancia es su pantalla, que recurre a un panel LCD de tipo IPS de 13,3 pulgadas con retroiluminación WLED. Su resolución Full HD me parece apropiada para una pantalla de 13,3 pulgadas porque nos permite disfrutar un escritorio bastante amplio, pero esto no es nada sorprendente porque es lo habitual en los portátiles que tienen una pantalla de este tamaño.

Lo que sí me parece interesante, y un acierto, es que los diseñadores de HP hayan decidido proteger el panel con una cobertura Gorilla Glass 4 que, aunque ha sido superada por la versión 5, que está disponible desde 2016, ofrece una protección bastante eficaz frente a impactos no demasiado contundentes y pequeños arañazos.

HP SPECTRE FOLIO

PANTALLA

LCD IPS WLED de 13,3 pulgadas Full HD multitáctil con cobertura Corning Gorilla Glass 4

RESOLUCIÓN

1.920 x 1.080 puntos

MICROPROCESADOR

Intel Core i7-8500Y de octava generación (2 núcleos/4 hilos de ejecución, frecuencia de reloj base de 1,50 GHz, frecuencia máxima de 4,20 GHz, 14 nm, TDP de 5 vatios y 4 MB de caché L3)

GRÁFICOS

Intel UHD Graphics 615

MEMORIA PRINCIPAL

8 GB LPDDR3-1866

ALMACENAMIENTO SSD

256 GB NVMe M.2

SONIDO

Cuatro altavoces Bang & Olufsen
HP Audio Boost 2.0

SISTEMA OPERATIVO

Windows 10 Home 64 bits

CONECTIVIDAD

1 x USB-C (USB 3.1 Gen 1)
2 x USB-C (Thunderbolt 3)
WiFi 802.11ac / Bluetooth 4.2
Minijack para auriculares y micrófono

SENSORES

Acelerómetro, giroscopio y brújula electrónica

DIMENSIONES

320 x 234 x 15 mm

PESO

1,47 kg

BATERÍA

6 celdas, polímeros de ion-litio de 54,28 Wh

ACCESORIOS INCLUIDOS

Lápiz digital y adaptador de USB Tipo C a USB 3.0 Tipo A

PRECIO

1.599 euros

Un acabado lujoso que nos invita a hacernos algunas preguntas

El mimo con el que ha sido diseñado y fabricado este ordenador convertible es innegable. Es evidente que a muchos usuarios pagar un precio más alto para hacerse con un equipo con el chasis de cuero no les compensará porque es posible acceder a portátiles con una configuración similar o más potente por menos dinero. Eso sí, su chasis será de policarbonato, o, en el mejor de los casos, de aluminio.

El cuero es una característica prescindible, eso es evidente, pero da a este convertible una distinción y una elegancia que pueden ser apreciadas por algunos usuarios, sobre todo en escenarios de uso representativos. Quizá este Spectre Folio no sea la mejor opción para un estudiante universitario o un usuario doméstico, pero puede ser muy atractivo, por ejemplo, para el director de una empresa que se lo lleva de viaje con frecuencia y a reuniones en las que le interesa ofrecer la mejor imagen posible de su entidad.

No es fácil que las fotografías de detalle que ilustran el artículo hagan justicia al acabado de este ordenador portátil, pero confío en que al menos os permitan intuir lo cuidado que está. El tacto del cuero es muy agradable y carece de costuras, que podrían degradarse con el uso. Las únicas costuras que tiene son unas pequeñas líneas estrictamente decorativas colocadas en el reverso del panel, junto a la zona por la que se pliega el chasis cuando adoptamos el modo atril (veremos en qué consiste más adelante).

Pero, como os anticipé en los primeros párrafos del análisis, el chasis de cuero de este portátil suscita preguntas que tienen un calado profundo. La más evidente tiene que ver con la capacidad de conducción del calor de este material. El índice de termoconductividad (también se conoce como coeficiente de conductividad térmica y se representa mediante el símbolo ‘λ’) mide la capacidad de transportar energía en forma de calor que tiene un material. El de los metales suele ser bastante alto, aunque varía sensiblemente de unos a otros.

El aluminio utilizado en la fabricación del chasis de algunos smartphones, tablets y ordenadores portátiles tiene un índice de termoconductividad de λ = 237, que es un valor bastante elevado. Esto significa, sencillamente, que su chasis contribuye de forma beneficiosa a la evacuación de la energía disipada en forma de calor por algunos componentes, como la CPU o la GPU. No he podido averiguar cuál es el coeficiente de conductividad térmica del cuero, pero me parece razonable pensar que no debe ser muy diferente del de la madera (λ = 0,13) o el corcho (λ = 0,03-0,04).

El coeficiente de conductividad térmica λ mide la capacidad de transportar energía en forma de calor que tiene un material. El del cuero es mucho más bajo que el de los metales utilizados en el chasis de otros portátiles

Esto nos indica algo que todos podemos intuir sin dificultad: el cuero no es un buen conductor del calor. Y, sin embargo, por más «caña» que he metido a este equipo durante mis pruebas no ha dado ninguna muestra de sobrecalentamiento o inestabilidad. La temperatura más alta que alcanzó la CPU después de someterla a una carga de trabajo que oscilaba entre el 85 y el 100% durante varios minutos fue 87 grados centígrados, un valor elevado pero inferior al umbral máximo admitido por este procesador de Intel. De ahí que esta temperatura no provocase inestabilidad alguna en el equipo.

La reducida capacidad de conducción del calor del chasis de cuero justifica la elección del procesador de muy bajo consumo por el que se ha decantado HP. Dadas las circunstancias es la mejor opción. Además, su TDP de 5 vatios, como vimos unos párrafos más arriba, debería contribuir a estirar la autonomía de este equipo. Lo comprobaremos un poco más adelante. Pero hay algo más que no puedo pasar por alto. El índice de disipación de calor de este microprocesador de la familia Amber Lake Y es tan reducido que no requiere refrigeración activa. Y, por tanto, para refrigerarlo no hace falta recurrir a un ventilador. Basta un disipador. Y esto tiene una consecuencia beneficiosa: este convertible es completamente silencioso.

La otra pregunta importante a la que nos lleva el chasis de cuero de este equipo deriva de su durabilidad. Es evidente que el cuero es más delicado que el plástico, el aluminio o el magnesio utilizados en los chasis de otros ordenadores portátiles, y esto podría provocar que se degrade con un uso intensivo en menos tiempo del deseable. Me temo que aunque he probado este Spectre de forma intensa durante varios días no es ni mucho menos un plazo suficiente para ofreceros una respuesta sólida a esta pregunta, por lo que tendremos que conformarnos con lo que dicen los responsables de HP: la durabilidad del cuero de este equipo, que tiene un tratamiento específico para hacerlo más resistente, es equiparable a la del chasis de cualquier otro portátil.

Mis sensaciones en este ámbito son positivas porque, efectivamente, me parece que este cuero es bastante resistente. Incluso los bordes lo son, a pesar de que perfectamente podrían ser el «talón de Aquiles» del chasis de este Spectre. En la fotografía de detalle que tenéis encima de estas líneas podéis ver el acabado de esta zona sensible del chasis. Un último apunte interesante: el orificio que veis en esa misma imagen en el lateral izquierdo de la pantalla es el jack de 3,5 mm al que podemos conectar tanto un micrófono como unos auriculares. Es una ubicación inusual, pero ahí está.

Esta es la experiencia de uso que nos propone este convertible

Para poner a prueba la calidad del panel IPS de este equipo recurrí a mis herramientas de test habituales: White Screen Page y DisplayMate. Su rendimiento es el que podemos esperar de un panel que utiliza esta tecnología: reproduce el color de forma convincente; tiene un contraste nativo notable, aunque no espectacular, y sus ángulos de visualización son amplios. Además, su entrega de luminosidad es uniforme en toda la superficie del panel y no he identificado ninguna fuga de luz, ni siquiera en las esquinas, un problema del que adolecen otros equipos que apuestan por un panel IPS.

En lo que concierne a la calidad de imagen no puedo poner ninguna pega importante a la pantalla de este Spectre, pero hay algo que no me ha gustado de este componente: la película que la protege es muy sensible a los reflejos. Si os fijáis en las fotografías que ilustran este análisis veréis que en muchas de ellas están presentes estos brillos que en ocasiones resultan tan molestos. En interiores, aunque existen, no fastidian demasiado, pero en exteriores muy luminosos los reflejos pueden agriar nuestra experiencia. La retroiluminación de la pantalla es capaz de entregar mucha luz, y esta cualidad puede ayudarnos a combatir los reflejos, pero a cambio penalizará la autonomía del equipo. Yo, honestamente, prefiero las pantallas con acabado mate.

Vamos ahora con otro componente que tiene un impacto importante en nuestra experiencia: el teclado. El de este convertible es de tipo chiclet, retroiluminado y tiene buena calidad porque las teclas apenas adolecen de oscilación transversal, por lo que es posible utilizarlo durante muchas horas seguidas sin que aparezca esa fatiga en las articulaciones de nuestras manos que suele hacer acto de presencia cuando usamos un teclado de mala calidad. De hecho, estoy escribiendo este artículo en él y mis sensaciones son positivas.

Su touchpad, sin embargo, no me ha dejado un sabor de boca tan satisfactorio. Su sensibilidad tanto al toque como al arrastre es alta, y eso está bien, pero me parece pequeño. De hecho, de vez en cuando me he visto obligado a desviar la atención hacia él porque no he conseguido llevar a cabo a la primera la acción que buscaba al colocar la yema de mis dedos parcialmente fuera de su superficie. No es nada crítico en absoluto porque estoy seguro de que te acabas acostumbrando, pero hubiese preferido contar con un touchpad un poco más generoso.

En lo que concierne a la conectividad este equipo se ha visto obligado a pagar el precio que acarrea apostar por un chasis que en la parte más estrecha mide solo 1,54 cm. Y es que los únicos conectores que nos ofrece son tres puertos USB 3.1 de tipo C y el jack de 3,5 mm del que os he hablado unos párrafos más arriba. Eso es todo. Dos de los puertos USB son de segunda generación, y, por tanto, son compatibles con Thunderbolt 3 (alcanzan una velocidad de transferencia de hasta 40 Gbps), y el otro es de primera generación (su velocidad de transferencia máxima es 5 Gbps). Eso sí, HP ha tenido un detalle que me parece necesario dadas las circunstancias: nos entrega junto a este equipo un adaptador de USB de tipo C a USB de tipo A.

Tres modos de uso bien implementados

El titular de este análisis delata que este equipo es un convertible, por lo que, como todos sabemos, no solo podemos utilizarlo como si fuese un portátil convencional, sino también como si se tratase de un tablet. Además de estos dos modos de uso, este Spectre contempla una opción adicional: la modalidad atril. Cuando lo colocamos de esta forma, como podéis ver en la siguiente imagen, el teclado no queda accesible, por lo que resulta útil para tareas en las que podemos interactuar utilizando la pantalla táctil, como pueden ser navegar, leer documentos o reproducir contenido multimedia.

La bisagra que nos permite desplegar la pantalla y pasar al modo tableta es de aluminio y se extiende a lo largo de toda la anchura del equipo. Me parece lo suficientemente robusta para ofrecernos muchos años de uso libres de fallos, así que no tengo nada que objetar. Por otro lado, el lápiz óptico que nos ayuda a sacar el máximo partido a este convertible tomando notas a mano alzada o dibujando cuando se encuentra en modo tablet está incluido en el paquete. Me alegra que HP no lo venda por separado porque lo ideal es que un equipo que cuesta 1.600 euros no implique ningún gasto adicional para sacarle todo el partido.

Así rinde en nuestro banco de pruebas

El procesador Intel Core i7 de este Spectre incorpora solo dos núcleos, pero tiene la tecnología Hyper-Threading que permite a cada uno de ellos desdoblarse en dos núcleos lógicos, por lo que es capaz de procesar simultáneamente cuatro hilos de ejecución (threads). Como podéis ver en la siguiente imagen, en Cinebench R15 ha arrojado un resultado digno, pero es superado con claridad por otros procesadores más capacitados para enfrentarse a la ejecución de aplicaciones multihilo en las que importa mucho el número de hilos de ejecución que la CPU es capaz de procesar a la vez, y también la frecuencia de reloj a la que trabaja cada uno de los núcleos.

En PCMark 8 Home Conventional 3.0, un test que combina herramientas ofimáticas y reproducción de contenidos, este Spectre ha quedado bastante cerca del Spectre x360 equipado con un procesador Intel Core i7-8550U que analizamos hace unos meses. Este resultado deja en buen lugar al Spectre Folio y refleja que este convertible se siente cómodo en un escenario de uso eminentemente ofimático.

Curiosamente, en el escenario de PCMark 8 que contempla la creación de contenidos este Spectre Folio ha salido peor parado que en el test anterior. Y es que en esta ocasión todos los equipos que hemos tomado como referencia, incluso los que incorporan microprocesadores de Intel mucho más antiguos, lo han rebasado. El único que rinde peor es el ENVY x2 con CPU Snapdragon 835 debido a los recursos que absorbe la capa de emulación que le permite ejecutar aplicaciones x86 sobre la compilación para la arquitectura ARM de Windows 10. Este resultado refleja que este convertible se siente mucho más cómodo en un entorno ofimático y de reproducción de contenidos que en un escenario de creación de contenidos.

Vamos ahora con 3DMark Cloud Gate. Como podéis ver en la siguiente gráfica, el rendimiento que ha arrojado este ordenador portátil en esta prueba es digno, lo que le permite codearse con otros convertibles que tienen una ambición similar a la suya. Ninguno de estos equipos está pensando para ofrecernos la mejor experiencia posible con juegos. Los títulos de última hornada más exigentes no irán bien en absoluto, pero con este Spectre sí podremos disfrutar algunos juegos relativamente poco ambiciosos. Eso sí, siempre y cuando seamos jugadores ocasionales poco exigentes. Para una experiencia más satisfactoria con juegos es mejor optar por un portátil con una GPU dedicada y unas especificaciones más capaces.

El resultado que ha arrojado en 3DMark Ice Storm es muy similar al de la prueba anterior, lo que de nuevo refleja que este convertible se siente mucho más cómodo con las aplicaciones ofimáticas y la reproducción de contenidos que con los juegos y las herramientas de creación de contenidos. Es lo que cabe esperar de buena parte de los convertibles, pero no está de más que nuestro banco de pruebas nos ayude a comprobarlo de una manera tangible y objetiva.

Y, por último, su unidad SSD de 256 GB, que, por cierto, ha sido fabricada por Samsung, ha rendido estupendamente en CrystalDiskMark 6.0.2. Sus cifras son las que podemos esperar que nos ofrezca una unidad con interfaz NVMe M.2 de gama media: algo más de 3.000 MB/s en las operaciones de lectura secuencial, y algo más de 1.000 MB/s en las de escritura secuencial. La diferencia entre unas y otras es más abultada que en otros discos similares, pero, en cualquier caso, reflejan un rendimiento atractivo.

No podemos dar por concluida esta sección sin indagar en la que sin duda es una de las prestaciones más atractivas de este convertible: su autonomía. La duración máxima de la batería que estima HP promete 18 horas, pero en condiciones reales de uso que combinan la ejecución de aplicaciones ofimáticas, la navegación en Internet y la reproducción de contenidos su autonomía se mueve entre las 6,5 y las 8 horas. No está nada mal porque estas cifras las alcanzó durante mis pruebas, que fueron intensas, por lo que es probable que en un escenario de uso un poco menos exigente consiga superar las 8 horas a lo largo de las que se suele extender una jornada de trabajo convencional.

HP Spectre Folio: la opinión y nota de Xataka

Este Spectre Folio tiene una personalidad muy marcada y lo muestra con honestidad. Incluso con cierto descaro. Es evidente que gustará a los usuarios que buscan un ordenador portátil ligero, bonito, bien acabado, y, sobre todo, elegante, pero no convencerá a quien prefiere que cada uno de los euros que invierte en su equipo tenga un impacto claro en sus especificaciones. Y, por tanto, también en su rendimiento. Los usuarios que optan por esta última estrategia de compra tienen a su disposición opciones más atractivas tanto de HP como de otras marcas.

Las mejores bazas de este ordenador convertible son su marcado carácter y su autonomía real cercana a las 8 horas

En mi opinión las cualidades más contundentes de esta propuesta son su interesante autonomía de casi 8 horas en condiciones reales de uso, su portabilidad, la alta calidad de imagen de su pantalla, la posibilidad de utilizarlo en tres modos diferentes que van un paso más allá de lo que nos ofrecen otros convertibles gracias a la modalidad atril, y, cómo no, también su chasis de cuero. Estoy convencido de que esta última característica no dirá nada a muchos usuarios, pero también creo que provocará que otros se enamoren de este equipo con la suficiente intensidad para perdonarle sus carencias, que las tiene.

Una de ellas, quizá la más evidente, es que su potencia es comedida. A lo largo del análisis hemos visto que se siente cómodo en un escenario de uso ofimático, al navegar en Internet y al reproducir todo tipo de contenidos, pero no es una opción atractiva ni para crear contenidos ni para jugar. Por otro lado, los reflejos que genera el acabado brillante de la pantalla pueden llegar a enturbiar la estupenda calidad de imagen del panel. Y su relativamente pequeño touchpad es una mancha que desentona un poco en el conjunto. Aun así, es un producto que entra por los ojos. Es original y tiene personalidad, dos motivos suficientes para que algunos usuarios lo tengan en cuenta.

8,4

Diseño 9,5
Pantalla 8,5
Rendimiento 7,5
Teclado/trackpad 8
Software 8
Autonomía 9

A favor

  • El sobresaliente acabado de su chasis de cuero
  • Su autonomía en condiciones de uso reales se acerca a las 8 horas
  • Su reducido peso y mínimo grosor lo dotan de una gran portabilidad
  • La alta calidad de imagen de su pantalla LCD IPS
  • La posibilidad de usarlo en tres modos diferentes: portátil, atril y tablet

En contra

  • Los reflejos que provoca la cobertura de la pantalla pueden llegar a ser molestos
  • El touchpad es pequeño
  • Su conectividad es limitada debido al poco espacio disponible en el perfil del equipo
  • El chasis de cuero tiene un impacto claro en el precio del equipo

El equipo ha sido cedido para la prueba por parte de HP. Puedes consultar nuestra política de relaciones con empresas

Más información | HP

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