bq Aquaris X2 Pro tras un mes de uso: dos cámaras y cuerpo de cristal para un Android One que lo hace casi todo bien

Android One se ha puesto definitivamente de moda. La versión sin personalización de Google, cada vez más adoptada por los fabricantes, vive su mejor momento desde su nacimiento, allá por el año 2014. Uno de esos fabricantes, bq, fue precisamente el que la trajo a España y ahora ha repetido, en esta generación, con dos nuevos modelos. Uno de ellos, el bq Aquaris X2 Pro, es el que ha estado un mes en nuestro poder.

Un mes de uso con una de las últimas creaciones del fabricante español, un modelo con un aspecto muy reconocible pero con un interior muy competitivo, acompañado con un precio tal vez algo elevado pero que acabará corrigiéndose en muy poco tiempo. Aquí os traemos nuestras impresiones tras el periodo de uso intensivo, aunque podéis acudir al análisis si buscáis información extra. Ahora sí, ¿empezamos?

Mes de uso con el bq Aquaris X2 Pro en vídeo

Un móvil "compacto" para los tiempos que corren

Cada vez más acostumbrado al crecimiento desaforado de las pantallas por la llegada de los móviles 18:9, se agradece encontrar de vez en cuando modelos más contenidos en tamaño. Aunque esa contención consista en construir un teléfono de 15 centímetros de alto, como este Aquaris X2 Pro. Sin embargo, el teléfono me ha resultado cómodo en todo momento, y tanto en mano como en el bolsillo, ha llegado a convertirse en un gadget invisible que ha hecho este periodo de uso bastante cómodo.

El Aquaris X2 Pro nos ha parecido cómodo en todo momento, tanto en mano como en el bolsillo.

También ha ayudado el hecho de que pese 168 gramos, tal vez en el límite entre los teléfonos demasiado ligeros y con apariencia de fragilidad, y los más pesados y molestos. Pero aquí ya nos movemos en apreciaciones personales, y cada cual tendrá su peso ideal para un teléfono móvil. De hecho, tal vez lo peor que se le puede achacar al diseño es la presencia de la trasera de cristal, que ha hecho que vaya con mucho cuidado para evitar caídas y, casi seguro, roturas. Una pena, sin embargo, colocar esta trasera de cristal y no apoyar la batería con carga inalámbrica. Un error que cometen muchos fabricantes.

Tal vez sea por el color del modelo que hemos probado, el que es completamente blanco, pero otra de las cosas que he agradecido de esta prueba es la limpieza. Marcadas, como en todos los modelos de cristal, pero poco pronunciadas. El Aquaris X2 Pro no hará que estéis llevando el teléfono constantemente contra vuestra camiseta, pues se mantiene con una buena apariencia. También en la pantalla. Por cierto, buena pantalla. 5,65 pulgadas con un brillo adecuado, incluso en exteriores, y una gestión de brillo automático algo lenta, pero esto también suele ser una constante.

Dos cámaras a la espalda, y un funcionamiento por pulir

Hoy en día ya no es ninguna novedad que un teléfono opte por un sistema de doble cámara, así que la llegada de dos sensores a la espalda del Aquaris X2 Pro se acogió con alegría, pero no con sorpresa. El fabricante español apostó, además, por el desenfoque selectivo, o bokeh, que ahora tanto se demanda, así que todo fueron buenas noticias. El resultado, sin embargo, está aún algo verde.

Dos sensores 12 y 5 megapíxeles, con una lente f/1.8 para ofrecer más luminosidad y con grabación de vídeo 4K. Poco más puede pedirse para un teléfono que se mueve actualmente entre los 300 y los 400 euros, y que ha hecho este mes de uso bastante agradable. Buenas fotografías con luz, algo peores sin luz y en general buena rapidez a la hora de enfocar, así como capturando. Un buen rendimiento si hablásemos de una cámara normal, al uso, pero cuando tenemos entre manos el desenfoque, y entra en juego la fotografía computacional, hay que evaluar otros aspectos.

Ver galería completa » Fotografías tomadas con el bq Aquaris X2 Pro (16 fotos)

No he hecho pocas pruebas de desenfoque con el Aquaris X2 Pro y los resultados han sido, como poco, irregulares. Es habitual que el procesado digital del desenfoque tenga algunos problemas con la lectura de múltiples planos, pero aquí el X2 Pro se ha mostrado algo flojo. Sobre todo teniendo en cuenta que el batallón de la competencia está liderado por Xiaomi, con el último Mi A2, cuyo procesado es más fino y preciso que el de bq.

En las pruebas he hecho muchas y muy buenas fotografías, pero la experiencia ha estado marcada por esta irregularidad constante que ha llegado a obligarme a capturar y revisar, e incluso hacer alguna toma extra para asegurarme un buen resultado. Una lástima aunque se trata de un defecto solventable vía software, espero que este parche llegue pronto y la cámara pueda subir un par de puntos porque, la verdad, en el resto de aspectos se ha comportado bastante bien.

Potencia con poca energía, una constante

Si hay algo que demuestra el uso continuado de un teléfono con el Snapdragon 660 a bordo es que el procesador puede con todo. Tal vez no al nivel de los gigantes del mercado, pero el chip de Qualcomm es capaz de ejecutar con fluidez cualquier tarea que se le ponga por delante. Incluso los juegos más pesados se reproducen sin caídas de fotogramas ni otros defectos. Un procesador redondo, que tiene la ventaja de haber recibido su sustituto y ser, por tanto, más económico para los fabricantes.

En el Aquaris X2 Pro lo tenemos acompañado, además, por 4GB de RAM, una cifra más que adecuada para teléfonos en estos rangos de precio. Así que el resultado es un teléfono que funciona bien siempre, que responde con velocidad a la multitarea, que cierra apps en segundo plano cuando el sistema lo requiere pero las recupera rápidamente y que ofrece una sensación muy fluida, todo el tiempo. Seguramente a eso ayude que estamos ante un teléfono con Android One, por lo que el sistema sobrecarga el procesador lo justo para su funcionamiento, sin extras ni excesos.

La autonomía es el gran punto gris del rendimiento del Aquaris X2 Pro, con cuatro horas de pantalla algo escasas, y que caen bajo datos

Tal vez el punto más gris del teléfono esté en el apartado de autonomía, gris tirando a negro. Con un uso medio, sin apretarle con juegos exigentes, he obtenido en torno a las cuatro horas de pantalla. Eso, normalmente, se traduce en aproximadamente un día de uso, en algunos casos incluso menos. En este mes de pruebas he llevado el X2 Pro a todas partes y lo cierto es que ha habido días en que he tenido que buscar un enchufe o, directamente, he sido previsor y he llevado una batería externa conmigo.

El teléfono funciona muy bien en casi todos los sentidos pero no pasará a la historia por su buena autonomía, a no ser que una actualización futura corrija esta pequeña cojera que hará que, por motivos, tal vez llegues a casa con el teléfono apagado. Dependerá de los usos, por supuesto, pero los 3.100 mAh del X2 Pro de bq se antojan cortos. Pero hay carga rápida, todo hay que decirlo. Con el cargador adecuado, unos minutos junto al enchufe harán maravillas.

bq Aquaris X2 Pro: un serio competidor que puede encajar en muchos bolsillos

Cuando nos alejamos de los teléfonos más potentes y mediáticos, los que se llevan los anuncios y las campañas de publicidad en grandes carteles y vallas, nos damos cuenta de la cantidad de competencia hay en el mercado. Multitud de marcas, bq entre ellas, compite por lograr las tan ansiadas ventas que este Aquaris X2 Pro puede perfectamente conseguir. Porque siendo un teléfono que no hay nada excepcionalmente bien, sí que se mantiene bastante constante en la línea del notable.

Tal vez será porque mi móvil principal es el Mi A1 de Xiaomi, y que mi amor por las versiones puras de Android puede condicionar mi juicio. Pero este Aquaris X2 Pro me ha hecho sentir muy cómodo en todo momento, salvo por el comentario que antes hice sobre su autonomía. Aunque en mi caso, paso tantas horas cerca de los enchufes y la WiFi que no ha sido tan traumático como cabría esperar. Un teléfono que se hace invisible siempre es bueno, porque se convierte en una extensión de tu mano y de sus usos.

Con sus luces y sombras, el X2 Pro es bastante bueno en casi todos los sentidos. Un serio candidato a compra para muchos perfiles de usuario, sobre todo cuando el precio baje un escalón.

El Aquaris X2 Pro es el clásico teléfono que si bien no destaca, lo hace casi todo bien, la mayor parte del tiempo, y eso es algo que conviene valorar en su justa medida. Buena potencia en todas las situaciones, una cámara con momentos de brillantez y algunos defectos a corregir con actualizaciones, y un diseño que, gustará más o menos, pero se nota trabajado y, dentro de su sobriedad, es elegante.

En estos momentos, volando por encima de los 300 euros, se antoja todavía algo caro, pero no tardarán en aparecer ofertas que lo hagan aún más atractivo. Sobre todo porque su rival directo en estos momentos, el Mi A2 de Xiaomi, juega en una liga casi 100 euros más económica. Pero paciencia, tened al X2 Pro en el radar por si aparece alguna oportunidad porque es un móvil que gusta cuanto más lo usas. Tiene defectos, por supuesto, pero acaban pasando a un segundo plano. Un candidato a futuro móvil para muchos, incluso para mí.

En la realización del vídeo tenemos a Pedro Santamaría.

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