Sam Altman y su empresa han sacado pecho en los últimos meses con acuerdos de inversión absolutamente extraordinarios
Muchos de ellos, si no todos, siguen estando en el aire, y son varias las empresas que han reducido las cantidades iniciales o se están echando para atrás
OpenAI ha anunciado que abandonará el desarrollo de Sora, su generador de vídeo con IA, apenas seis meses después del lanzamiento de su app independiente. Disney, que había anunciado una inversión de 1.000 millones de dólares en OpenAI a cambio de licenciar sus personajes para Sora, ha confirmado que el acuerdo no seguirá adelante. El dinero jamás llegó a cambiar de manos, y se une a otras de las úlstimas semanas que lanzan un mensaje preocupante. Uno que pone en duda la solidez real de la empresa más valorada del sector de la IA.
Acuerdos de papel. En los últimos meses OpenAi ha protagonizado una ristra frenética de anuncios que han sacudido los mercados bursátiles y han disparado cotizaciones. Analistas como Ed Zitron han documentado con detalle cómo estos acuerdos son por ahora más humo que otra cosa: todos ellos eran "cartas de intención", compromisos condicionales que ahora parece cada vez más difícil que se hagan realidad. Hay ejemplos por doquier.
El caso NVIDIA: los cien mil millones que no existían. En septiembre de 2025 NVIDIA anunció una "asociación estratégica" con OpenAI para invertir "hasta 100.000 millones de dólares" y construir 10 GW de centros de datos. Cuatro meses después la empresa liderada por Jensen Huang redujo considerablemente esa inversión a 30.000 millones de dólares. Jensen Huang ha declarado recientemente que esta "probablemente" será la última ronda que meterá en OpenAI y aclaró que el comunicado dejaba claro que aquello era una "carta de intención", no un contrato. Meses después en los resultados trimestrales de NVIDIA el acuerdo aparece descrito como "una oportunidad para invertir en OpenAI". No se le ha enviado un sólo dólar, y no es seguro que lo haga.
El caso AMD: 34% de subida en bolsa. En octubre, otro mega-acuerdo más. AMD anunciaba un acuerdo "definitivo" con openAI para desplegar 6 GW de centros de datos. La empresa indicó que eso generaría potencialmente "decenas de miles de millones en ingresos", y las acciones de AMD subieron un 34% en un día. Cuatro meses después, en los resultados trimestrales de la compañía, cero menciones de OpenIA. EN novimebre de 2025, en el documento 10-Q de AMD, la cifra de obligaciones pendientes de AMD en contratos con duración superior a un año era de 279 millones de dólares. No había prácticamente menciones de OpenAI. Muchas promesas, ninguna realidad.
El caso Broadcom: un pedido confuso. Broadcom también iba a desplegar 10 GW de "aceleradoras de IA diseñadas por OpenAI" a finales de 2029, pero de momento sigue sin haber pruebas de que se haya producido venta de chips y tampoco hay pistas en los últimos resultados trimestrales de OpenAI, que no mencionan por ningún lado este acuerdo o su impacto. El CEO de Broadcom sí indicó a los inversores que esperaban desplegar 1 GW de cómputo en forma de XPUs en 2027, pero no dio detalles de cómo pensaban llegar a los 10 GW en 2029. Y también reveló que "no esperamos mucho en 2026" del contrato con OpenAI, porque el retorno se centrará en 2027, 2028 y 2029.
El caso Disney: malísima señal. El acuerdo con Disney anunciado en diciembre, incluía que la compañía tomara una participación de 1.000 millones de dólares y licenciara más de 200 personajes de Disney, Marvel, Pixar y Star Wars para su uso en Sora. Era el tipo de acuerdo que valida a una empresa ante el gran público, sobre todo porque Disney no firma acuerdos con cualquiera. Sin embargo el acuerdo estaba totalmente construido sobre warrants sobre acciones, no en efectivo, apuntan en Deadline. Al abandonar Sora, Disney se ha retirado sin consecuencias y sin haber transferido un dólar. Otro acuerdo de papel más.
El caso SKHynix: de dónde vamos a sacar tanta memoria. SK Hynix y Samsung tenían la intención de proporcionar 900.000 obleas de RAM al mes para el proyecto Stargate de OpenAI, pero el resultado de dichas intenciones ha sido nulo. Ese acuerdo hubiera consumido el 40% de la producción mundial de DRAM en plena crisis de este tipo de componentes.
El misterioso caso del centro de datos de Noruega. OpenAI prometió en julio de 2025 que impulsaría la construcción de un centro de datos de IA perteneciente al proyecto Stargate pero que estaría en Noruega. Se esperaba entonces que este centro contase con 100.000 chips de NVIDIA a finales de 2026, y que se expandiría "significativamente" a partir de esa cifra. No ha habido noticias de este desarrollo desde entonces.
Nadie hace preguntas. Zitron se quejaba en su reflexión de cómo los analistas financieros parecían no plantear las preguntas necesarias ante estos anuncios. Explica que OpenAI tenía comprometidos en distintos acuerdos unos 300.000 millones de dólares para crear nuevos centros de datos, pero sus ingresos reales rondan los 4.500 millones de dólares al año y se prevé que tengan unas pérdidas de unos 14.000 millones de dólares en 2026. A pesar de todo, critica Zitron, el chorro de anuncios sigue funcionando porque genera subidas en bolsa y titulares positivos. La diferencia entre contratos y cartas de intenciones quedaba enterrada en esa letra pequeña de los anuncios que casi nadie lee.
Y los ejemplos siguen. De hecho, los anuncios no paran de llegar a pesar de todo y de todos. OpenAI anunció en febrero una inversión de 110.000 millones de dólares por parte de SoftBank (30.000 millones), NVIDIA (30.000 millones) y Amazon (50.000 millones). La propia SoftBank está "probando sus límites de préstamo" con esa apuesta, que veremos si puede completar. Los 50.000 millones de Amazon se dividen en dos fases: una primera de 15.000 millones que se debería ejecutar el próximo 31 de marzo, y otra de 35.000 millones de dólares cuyos plazos dependen de varios eventos. Demasiados acuerdos que deben demostrar algo crítico: que no son de papel.
Imagen | Xataka con ChatGPT
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