Gigabyte Aivia K8100, análisis

El Gigabyte Aivia K8100 es un teclado para gamers que podríamos englobar en la gama media. Su precio es ciertamente asequible en comparación con otros periféricos avanzados del mercado, y es por ello por lo que puede parecer interesante.

Disponible en múltiples colores, el Gigabyte K8100 destaca por ser un teclado con cable, de diseño diferente y de cierta ergonomía, algo que muchos valorarán positivamente. Su funcionamiento es como cualquier otro teclado, incluyendo hasta cinco teclas programables que gracias a sus cinco modos de funcionamiento permitirán un total de 25 teclas macro.

Construcción y diseño del K8100

Me sorprendió sacar de la caja al Gigabyte K8100, ya que dista un teclado normal. Lo que más llama la atención es su gran tamaño, principalmente debido a que el reposamuñecas está integrado en la estructura y no puede separarse.

Dicho reposamuñecas se adapta estéticamente hablando al resto del teclado, dando la sensación de ser una extensión sobre las propias teclas. Arriba, las teclas de configuración (selección de modos de funcionamiento, teclas macro y un pequeño y sencillo panel táctil de control de volumen), y poco más. Realmente es muy sencillo, y posiblemente esa sea la razón de su - relativo - bajo precio: que no tiene más detalles que lo básico.

El teclado está fabricado en plástico, pero la parte del reposamuñecas es mucho más suave. Las teclas estándar son de plástico negro y muy duro, aunque Gigabyte también incluye cuatro teclas de un color gris oscuro (W, A, S Y D) supuestamente más duraderas y fiables. No hemos notado gran diferencia entre unas y otras excepto por un tacto un poco más rugoso. A la hora de pulsarlas se comportan igual.

También hay que remarcar que se trata de un teclado retroiluminado, aunque sólo está disponible en un color rojo con una única intensidad. Curiosamente, el botón para activar o desactivar esta funcionalidad se encuentra bastante escondido, en la parte trasera de la esquina superior derecha, y se tarda en encontrar si desconoces su existencia. El brillo de las teclas es tenue y perfecto para la noche, sin molestos resaltos, si no simplemente remarcando la letra.

Teclas macro y software

Ya hemos comentado que este Gigabyte Aivia K8100 incorpora hasta 25 teclas macro, dispuestas en base a cinco teclas M situadas en la parte superior izquierda. Gracias al enorme botón de su lado podremos alternar entre los cinco diferentes modos de funcionamiento, dependiendo del color en el que esté iluminado.

La configuración, como es habitual, se realiza mediante un software específico denominado K8100 GHOST Engine incluido en un disco óptico junto con el teclado, aunque por supuesto también puede descargarse de la página oficial.

La interfaz de este programa es quizá muy rudimentaria y tosca, aunque sencilla de entender y más aún de utilizar: aparecerán todas las posibles combinaciones y bastará con arrastrar las acciones, guardar la macro final y asignarla a una de las teclas M. No tiene pérdida.

Las teclas del Aivia K8100

Un aspecto curioso en el Gigabyte Aivia K8100 es la capacidad que brinda su antighosting de hasta 20 teclas. Como sabréis, el antighosting es una tecnología que permite presionar múltiples botones simultáneamente y que el sistema operativo los reciba correctamente.

Así que el Gigabyte K8100 debería permitir hasta 20 teclas a la vez, lo prometido por su fabricante. Es una cifra muy elevada y fuera del alcance de un usuario normal que, a lo sumo, debería presionar hasta un número máximo de diez (a no ser que también use los pies, algo bastante extraño de ver). En nuestras pruebas, teniendo en cuenta que al jugar suelo usar la mano izquierda para el teclado - aunque a veces también el pie del mismo lado - siempre ha respondido correctamente.

Las teclas son de un tacto rugoso y tienen un recorrido amplio, pero no excesivo. Junto con el teclado se incluye una funda de silicona transparente que además de protegerlo frente a la suciedad también hará que se emita bastante menos ruido en cada pulsación, llegando a pasar incluso desapercibido.

Gigabyte K8100, conclusiones

Partimos de un teclado para gamer sencillo, funcional y de precio intermedio, disponible en España por unos 50 euros. Gigabyte Aivia K8100 no se complica la vida para ofrecer lo más sencillo en un teclado básico: ergonomía y calidad aderezadas con unas cuantas teclas macro.

Personalmente me gustaría que mejorasen el software, no porque no cumpla su función - hasta un niño sabría cómo funciona - si no porque su interfaz puede parecer algo anticuada. Aún así, consigue lo que pretende: programar las teclas macro de una forma sencilla e intuitiva.

Otro aspecto a destacar es el reposamuñecas, que no está mal pero no es de los mejores del mercado. Además, lo de estar integrado en el resto del cuerpo del teclado puede ser un inconveniente para algunos usuarios que no dispongan del espacio suficiente. Sólo el tamaño sólo del reposamuñecas alcanza los 9 centímetros en su punto más largo, con lo que hay que tenerlo en cuenta.

Por lo demás: cómodo, con luz y con anti-ghosting de veinte teclas. Por el precio que tiene hay que reconocerle su mérito.

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El teclado Gigabyte Aivia K8100 ha sido cedido para la prueba por parte de Gigabyte. Puedes consultar nuestra política de relaciones con empresas.

Más información | Gigabyte.

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