El problema del coche eléctrico en China ya no es venderlo, sino qué hacer con sus baterías cuando mueren

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  • China prevé que las baterías usadas superen el millón de toneladas para 2030

  • El país busca regular e identificar toda la cadena de suministro de sus baterías y aspira a las de estado sólido para 2030

Antonio Vallejo

Editor

China ya lleva un buen tiempo en esto de los coches eléctricos, por lo que el país ahora está entrando en una fase en la que tiene que pensar qué hacer con todas las baterías de sus vehículos que van poco a poco degradándose. Para ello va a contar con dos recetas principales: regulación e innovación en sus procesos de reciclaje.

Mucha batería suelta. Las autoridades chinas prevén que las baterías usadas superen el millón de toneladas al año para 2030, según cuenta Xinhua. Se trata de un fuerte aumento con respecto a las aproximadamente 200.000 toneladas retiradas en 2020, cifra que citaba la televisión estatal CCTV en un informe de 2021 y que para 2025 proyectaba unas 780.000 toneladas en total.

Como habrás podido imaginar, las baterías no están hechas para durar para siempre, y eso es uno de los grandes problemas del vehículo eléctrico, pues una vez que su capacidad cae a alrededor del 80 %, generalmente no se consideran aptas para propulsar un automóvil. Además, el problema no es solo ambiental, pues una batería que no se encuentre en buen estado o no se gestione de forma correcta conlleva a riesgo de incendio o puede filtrar materiales peligrosos. Éstas además contienen metales valiosos que China preferiría mantener en su propia cadena de suministro.

En cifras. Según el Ministerio de Industria y Tecnología de la Información de China (MIIT), tanto la producción como las ventas de vehículos de nuevas energías (NEV, que incluyen coches eléctricos de batería e híbridos enchufables) superaron los 16 millones de unidades en 2025, más de la mitad de todas las ventas de vehículos nuevos en el país. Pekín quiere que esa cuota alcance el 70 % para 2030, según comparte CnEVPost. Y claro, cada uno de esos coches necesitará en un futuro que se gestione su batería.

Qué está haciendo Pekín. En enero, el MIIT y otros cinco departamentos publicaron medidas provisionales sobre el reciclaje de baterías que entraron en vigor el 1 de abril. Su idea central es mantener la batería vinculada a su coche hasta el final. Según las normas, un vehículo eléctrico desguazado sin su batería de tracción será clasificado como un vehículo incompleto. El objetivo es evitar que las baterías se filtren a canales no controlados, como talleres de terceros o vertederos ilegales. Las normas no cubren los modelos de intercambio de baterías, por lo que el MIIT afirma que todavía está estudiando cómo gestionarlos.

Cómo funcionará. El gobierno afirma que cada batería de tracción obtendrá una identidad digital, y una plataforma nacional de trazabilidad la seguirá desde la producción hasta las ventas, reparación, desguace y reciclaje. Además, los fabricantes de baterías deben hacerse cargo de las baterías que produzcan o importen para el mercado chino, excepto las vendidas directamente a los fabricantes de automóviles, según comparten desde CnEVPost.

Por otro lado, según la normativa, los fabricantes e importadores deben abrir estaciones de servicio de reciclaje en las regiones donde vendan, tal y como cuentan desde CarNewsChina. También deben aceptar baterías retiradas de empresas de alquiler (leasing), intercambio de baterías y reparación, y no pueden rechazarlas. Además, solo las empresas legalmente autorizadas pueden llevar a cabo la reutilización y el reciclaje a gran escala.

UN VISTAZO A...

Entre líneas. Desde CarNewsChina cuentan que el mercado de reciclaje de baterías de China alcanzó los 558.000 millones de yuanes (unos 73.300 millones de euros) el año pasado, y que Brunp Recycling, filial de CATL, afirma gestionar el 50,4 % de las baterías de vehículos eléctricos del país, con una capacidad de 120.000 toneladas. El mismo medio señalaba que algunas empresas chinas pueden recuperar el 96,5 % del litio y el 99,6 % del níquel, cobalto y manganeso.

A pesar de que exista tecnología capaz de recuperar esos materiales, hay un desafío mayor que consiste en llevar las baterías viejas a las instalaciones adecuadas y evitar que la industria tome atajos. CarNewsChina señala que el sector lleva mucho tiempo luchando contra la falta de infraestructuras, los riesgos de incendio y el costoso desmantelamiento causado por diseños de baterías no estandarizados.

Y ahora qué. El nuevo plan de la industria de baterías para el periodo 2026-2030, publicado por el MIIT esta semana, amplía el enfoque. Requiere que las empresas establezcan sistemas de recogida de baterías usadas en proporción a sus ventas y las anima a crear capacidad de reciclaje en los principales mercados de exportación donde las condiciones lo permitan, según comparte CnEVPost.

También propone un sistema de pasaporte de baterías y el reconocimiento mutuo de los datos de huella de carbono, lo que sería importante para los fabricantes de automóviles chinos que venden en el extranjero. En el ámbito tecnológico, el plan aspira al uso a gran escala de baterías de estado totalmente sólido para 2030, y a baterías de litio capaces de realizar 15.000 ciclos de carga y descarga, lo que frenaría el ritmo de las retiradas.

Imagen de portada | BYD

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