Logran crear 'arterias' funcionales con una impresora 3D y azúcar

Parece ciencia ficción, pero un futuro en el que podamos imprimir nuestros propios órganos para repuestos quizá no sea tan lejano como suena. Para ello, en teoría, no necesitarámos más que una impresora 3D modificada, azucar y unos cuantos litros de un preparado de células madre con el que fabricarnos un buen par de riñones nuevos.

El primer paso hacia este delirante futuro lo ha dado un grupo de científicos de la Universidad de Pennsylvania que ha logrado ‘imprimir’ capilares artificiales. Uno de los mayores problemas a la hora de trabajar con células madre es lograr dotar a los órganos de un sistema de capilares funcional que lleve óxigeno y nutrientes a todos los ríncones de un hipotético órgano sintético.

Lo que ha hecho el grupo de Pennsylvania ha sido utilizar una impresora 3D modificada a partir de una impresora Rep Rap de código abierto para crear capilares a base de azucar. Una vez esa tupida red de finas venas y arterias es ‘instalada’ en un tejido, basta eliminar el azucar inyectando agua en el sistema para tener una red circulatoria funcional.

Las primeras pruebas de este sistema se han realizado suspendiendo la red de arterias en un bloque de gel. Los capilares creados de esta forma no sólo son aptos para transportar sangre, sino que el grupo de Pennsylvania ha comprobado que funcionan a la hora de alimentar células vivas.

Ahora el siguiente paso es el de intentar crear órganos funcionales completos. Los más apresivos pueden estar tranquilos, aún quedan años antes de que veamos los primeros órganos impresos instalados en una CPU humana.

Vía | The Verge
Más información | Universidad de Pennsylvania

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