
El Tu-95, una reliquia de la Guerra Fría, se ha visto partido en dos a través de imágenes satelitales
La infraestructura de Rusia encargado de fabricarlos desapareció hace décadas
Un bombardero estratégico ruso partido literalmente en dos sobre la pista de una base aérea. Así lo muestran las imágenes por satélite que confirman uno de los golpes más simbólicos que Ucrania ha asestado a Rusia en las últimas semanas. Abajo todos los detalles.
Qué ha pasado. El Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) afirma haber destruido un bombardero Tu-95 en la base aérea de Engels-2, en la región rusa de Sarátov, tras un ataque con drones que recorrieron cerca de 800 kilómetros hasta alcanzar su objetivo. Según el propio organismo, el aparato sufrió daños críticos, pues la sección de cola quedó completamente arrancada.
La noticia ha circulado durante días en distintos medios especializados, aunque son las imágenes captadas por satélite del grupo de inteligencia de fuentes abiertas AviVector las que han terminado de confirmar el hecho, corroboradas después con fotografías de Planet Labs obtenidas por Schemes. Las imágenes muestran un Tu-95MS calcinado y partido sobre el asfalto de Engels-2.
Por qué importa. El Tu-95 es una reliquia de la Guerra Fría, con su primer vuelo en 1952, que sigue siendo una de las piezas clave que Rusia utiliza como arma disuasoria. La variante Tu-95MS, derivada del avión de patrulla marítima Tu-142, es la principal plataforma de lanzamiento de los misiles de crucero Kh-101, los mismos que Rusia ha empleado en muchas ocasiones contra ciudades ucranianas durante toda la guerra.
Cada aparato puede portar hasta seis de estos misiles en un lanzador rotativo interno, mientras que la versión modernizada Tu-95MSM llega a transportar hasta ocho, incluyendo el Kh-102 de capacidad nuclear. Es decir, que uno solo de estos bichos puede ejecutar una misión de guerra nuclear desde el aire por su cuenta, por lo que es entendible el entusiasmo de las tropas ucranianas al derribarlo.
El dato que más duele a Moscú. Rusia ya no puede fabricar Tu-95. La infraestructura industrial que los producía desapareció hace décadas y su sustituto teórico, el bombardero furtivo PAK DA, sigue sin salir del papel. Según recogeKyiv Post, se estima que Rusia contaba en 2023 con 45 unidades del Tu-95MS y 18 del Tu-95MSM modernizado. Otras fuentes citadas por medios especializados sitúan la flota operativa actual en torno a los 60 aparatos.
En sus propias palabras. El SBU difundió el golpe en su canal de Telegram de la siguiente manera: "El SBU destruye sistemáticamente elementos importantes de la maquinaria militar rusa. Cada bombardero estratégico liquidado significa decenas de misiles que no se lanzarán sobre ciudades ucranianas, vidas ucranianas salvadas y decenas de millones de dólares en pérdidas irrecuperables para el enemigo". El organismo añadió que la aviación estratégica rusa "ya no puede sentirse segura ni en sus bases aéreas más remotas".
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, también celebraba la operación en su cuenta de Telegram, calificándola de un nuevo éxito en lo que denomina las "sanciones de largo alcance" de Ucrania contra Rusia, y la definió como un ejercicio de "defensa activa y justa" por parte de su país.
No es la primera vez que anulan a la aviación rusa de esta forma. Y es que meses antes, la llamada Operación Telaraña ya había dejado un duro golpe a Rusia mediante el uso masivo de drones.
Y ahora qué. Como cabe esperar, un solo bombardero menos no cambia el curso de la guerra. Y es que tal y como cuentan desde TechRadar, es muy probable que Rusia siga lanzando salvas de misiles de crucero, reforzando sus defensas antiaéreas, endureciendo sus hangares y recurriendo a señuelos pintados para intentar confundir a los operadores de drones ucranianos.
Imagen de portada | Sergey Kustov (Wikipedia)
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