A un millonario de Armenia se le ha puesto algo entre ceja y ceja: construir la estatua de Jesús más alta del mundo

Portadaesculturaarmenia

Gagik Tsarukyan ha decidido que quiere ser recordado por levantar una estatua de Jesús de más de 100 metros

Carlos Prego

Editor - Magnet

Si por un casual viajas a Zovuni, una aldea de Kotayk, en Armenia, es probable que te lleves una de esas sorpresas que hacen que uno se pregunte si en realidad no está en mitad de un sueño. A las afueras del pueblo, tras una valla metálica, se alza una descomunal figura de Cristo de un blanco rabioso. Aunque para ser más precisos, lo correcto es decir que lo que se alza es solo el tronco de la estatua. Sus otras dos secciones se reparten por el mismo barrio, como piezas en un tablero.

La estampa es tan extraña que las fotos aéreas de la zona parecen generadas por IA. Sin embargo, se trata de otra cosa: el sueño de un megalómano armenio empeñado en levantar la estatua de Jesucristo más grande del planeta.

Un nombre: Gagik Tsarukyan. Hay muchas formas de pasar a la posteridad. El armenio Gagik Tsarukyan (69 años) lo tiene garantizado por su condición de exatleta (fue campeón mundial de pulsos en los 90), empresario acaudalado y político. Sin embargo ha decidido que quiere que se le recuerde por otro logro: haber levantado la mayor estatua de Jesús de Armenia... y del planeta. 

Lo que Tsarukyan tiene en mente es ni más ni menos que erigir una descomunal escultura de Jesús de 77,5 metros en lo alto del monte Hatis, en Kotayk. Si se le añade el pedestal el monumento rondará en total los 101 metros de alto.

Un nuevo icono. Más allá de sus dimensiones, el proyecto llama la atención por su simbolismo y pretensiones. Tsarukyan no solo quiere levantar una estatua de Cristo que supere en altura al famoso 'Cristo Rendentor' de Río de Janeiro (38 m) o el 'Cristo Rey' de Polonia, al que en 2010 el Guinness World Records le otorgó el título de "estatua más alta de Jesucristo". El magnate armenio se ha propuesto erigir su escultura en un lugar especial: en Hatis, en lo alto de una montaña de 2.500 m con vistas a Ereván y protegido por su biodiversidad y patrimonio.

Algo más que una idea. Lo interesante del proyecto es que no se trata solo de una idea más o menos ambiciosa plasmada en un papel o un puñado de renders. Como puede comprobar cualquier persona que visite Zovuni, la escultura ya está avanzada. Sus autores la han fabricado en aluminio y dividido en tres secciones para facilitar su montaje sobre el enorme pedestal que se alzará en Hatis.

Hace unos meses los reporteros de Radio Free Europe Radio Liberty (RFE) visitaron la zona y comprobaron cómo las obras de la base avanzaban en la montaña mientras las tres secciones de la estatua metálica, ya completadas y pendientes de ensamblaje, asoman tras la valla de un taller de Zovuni. 

La estampa resulta tan surrealista que atrae curiosos y algún que otro guía local la ha incluido en su itinerario para turistas. ¿Cómo se trasladarán esos segmentos a la cima de Hatis? Algunas fuentes hablan de un helicóptero. Otras señalan que la solución final será más ortodoxa y las piezas se cargarán en un camión.

El oligarca Gagik Tsarukyan.

Con polémica incluida. Que los trabajos estén avanzados se explica por una razón muy sencilla: el proyecto no es exactamente nuevo. Tsarukyan lo anunció en 2022 y, al menos en un primer momento, pareció convencer a las autoridades, que vieron en él una iniciativa privada que podría atraer visitantes al país.

En verano de ese mismo año (2022) el magnate celebró una ceremonia de colocación de la primera piedra en Hatis, un acto al que asistió el ministro de Economía. Poco después el proyecto se vio empañado sin embargo por las "daños irreversibles" que, supuestamente, causó a una antigua fortaleza de la zona.

Objetivo: 2027. Aquel episodio supuso un jarro de agua fría para los planes de Tsarukyan, que vio cómo su proyecto se paralizaba durante meses. Para salvarlo, el magnate aceptó reubicar el pedestal y desplazarlo varios cientos de metros. 

Gracias a ese cambio volvió a recibir luz verde de las autoridades armenias y continuó con la cimentación de la base, que se reactivó en septiembre de 2025. Las fotos tomadas in situ por RFE/RL en marzo confirman que los trabajos están avanzando con el objetivo de que el monumento esté completado ya en 2027. Las tres secciones de la estatua aguarda mientras al aire libre, en Zovuni.

"No lo considera aceptable". El proyecto de Tsarukyan no acaba de convencer a los ecologistas y la organización Monument Watch ha alzado la voz también para alertar de "la destrucción" del monte Hatis que "se lleva a cabo con la aprobación y permiso de las autoridades armenias". Hay otra institución que también ha mostrado su recelo, aunque por razones distintas: la Iglesia.

Aunque los partidarios de la mega escultura esperan que atraiga visitantes a Armenia y active el turismo religioso, la Iglesia Apostólica Armenia advierte que el monumento no acaba de encajar con el acerbo religioso y arquitectónico del país. De hecho dejó muy clara su postura en un comunicado lanzado al poco de presentarse el proyecto, en 2022: "La Iglesia no lo considera aceptable".

No se trata de un simple reparo estético. La tradición armenia rechaza las estatuas de Jesucristo por considerarlas ídolos. Su fe se expresa sobre todo a través de otras figuras: los Khachkar, cruces de piedra talladas. RFERL recuerda que las pocas estatuas de Cristo que hay en el país han acabado vandalizadas.

Importe el qué… y el quién. Lo cierto es que Tsarukyan resulta igual de (o incluso más) llamativo que su proyecto. Campeón de pulsos, aficionado al boxeo y rico, Tsarukyan ha probado suerte también en política sin demasiada fortuna. En las últimas elecciones su partido, Armenia Próspera, nacionalista y prorruso, no logró el 4% de los votos necesario para entrar en el Parlamento. Se cuenta que un embajador dijo de él que su estilo "haría que Trump pareciera un asceta".

Quizás suene exagerado, pero llega con leer el reportaje que le dedicó hace unos días The Guardian para comprender el comentario. Cuando el diario británico lo visitó en Ereván pudo ver su zoo privado, en el que hay tigres, leones y caimanes. Y eso es solo uno de los muchos alardes excéntricos de Tsarukyan, aficionado a la caza mayor y quien expone sus presas disecadas en un enorme salón.

Un Arca de Noé. Entre otras piezas de taxidermista, el reportero de The Guardian se encontró con varios tigres blancos, osos, lobos y un águila. Todos supuestamente abatidos por el propio magnate, que ya acaricia otro sueño de resonancias bíblicas: construir una réplica gigante del Arca de Noé, un barco de 134 m de largo, 24 de eslora y 18 de alto que acogerá un museo, hotel y cafetería. "Estos proyectos son sagrados. Así es como dejaré mi huella en la historia".

Lo más curioso es que Tsarukyan no es el único que aspira a escribir su nombre en la historia con monumentos así. En Boadilla del Monte (España) se han propuesto construir también un Jesucristo XXL de 37 metros de alto.

Imágenes | Wikipedia, YouTube y TikTok

En Xataka | Cáceres está construyendo una gigantesca estatua budista de 47 metros de alto (por algún motivo)

Ver todos los comentarios en https://www.xataka.com

VER 2 Comentarios