
Casablanca no solo aspira a acoger la final de la Copa del Mundo en 2030, quiere ser la "City" de África
Marruecos quiere ganar peso internacional. Y eso no pasa solo por apostar por escaparates masivos como la Copa del Mundo, tejer nuevas alianzas políticas o dar un empujón a su economía a golpe de inversiones millonarias. El reino alauita ambiciona algo más: elevar Casablanca a la categoría de polo financiero de África Occidental, algo así como una ‘City’ marroquí. Para lograrlo se ha dotado de varias palancas con las que impulsarse en foros y captar empresas, un empeño en el que ya está consiguiendo algunos logros importantes.
En la mira tiene a ciudades como Madrid o Barcelona.
Un 'Davos' a lo marroquí. La cita no ha despertado demasiado interés en España, pero Marruecos acaba de celebrar una nueva edición del Casablanca Business Forum. La segunda ya. La cita la organizó Casablanca Finance City (CFC) y reunió en la ciudad magrebí a líderes africanos y personalidades del mundo empresarial y académico, incluido Lionel Zinsou, ministro de Benín hasta 2016; Patrick Dupoux, responsable de la consultora BCG; y Philippe Aghion, premio Nobel de Economía 2025. También a dirigentes relevantes del Gobierno marroquí, incluida la ministra de Transición Digital.
El foro llevaba por lema "El próximo capítulo económico de África" y básicamente recalcó la idea de que el continente debe avanzar hacia su soberanía económica y digital, reduciendo su dependencia y diversificando alianzas. Más allá de la retórica, la cita es relevante por su valor estratégico: invita a centrar el foco en África desde Marruecos. Más concretamente desde Casablanca, su corazón económico. Hay quien cree que el objetivo del foro es convertirse con el tiempo en una suerte de Davos africano.
¿Por qué es importante? Porque el Casablanca Business Forum es solo una pieza más en un plan mucho mayor y ambicioso. Uno que, como recordaba hace poco El Confidencial, persigue consolidar a Casablanca ya no solo como el corazón comercial de Marruecos, sino como un distrito financiero de referencia en África y con peso a nivel internacional.
Eso es relevante en España por una razón muy sencilla: la idea es que Casablanca gane fuerza frente a las grandes capitales europeas, incluidas Madrid o Barcelona. Al fin y al cabo su objetivo es convertirse en referencia para las empresas que buscan una ciudad desde la que cubrir África Occidental.
¿Y cómo le va? De momento hay señales de que avanza en esa dirección. A comienzos de 2020 Orange instaló en Casablanca su sede operativa regional, un centro de referencia para su labor en África y Oriente Medio. Las oficinas se ubicaron en Casablanca Finance City Tower (CFC), en pleno corazón de la ciudad, y durante su inauguración Stéphane Richard, por entonces presidente de la compañía, insistió en su deseo de organizar la gestión de África y Oriente Medio desde la propia región. La teleco francesa no es la única que ha decidido apostar por el corazón comercial de Marruecos.
UN VISTAZO A...
En 2023 se inauguró el Deloitte Morocco Cyber Center. El sexto centro de ciberseguridad de la red global de Deloitte se sitúa también en Casablanca Finance City, organismo que presume de que la instalación ha duplicado ya su superficie. De nuevo, es importante porque El Confidencial desliza que algunas de las funciones que Deloitte está controlando ahora desde la ciudad marroquí se desarrollaban antes en Barcelona. Casablanca logró atraer también la atención de Private Infraestructure Development Group (PIDG), una organización que se decantó por CFC para cubrir África Occidental.
Más que piezas sueltas. Que haya empresas interesadas en instalarse en una ciudad como Casablanca, cabecera de una conurbación con millones de habitantes y pieza clave en el tejido comercial marroquí, tiene poco de sorprendente. Si casos como el de Orange, PIDG o Deloitte son interesantes es porque no responden a decisiones aisladas; conectan con un marco mucho mayor: un esfuerzo deliberado del reino alauita por consagrar la ciudad como un distrito financiero.
De ahí el lanzamiento hace ya más de una década y media de CFC o la celebración del Casablanca Business Forum, cita durante la que el país busca "dar confianza al capital", mostrar seguridad jurídica y un entorno fiable en el que invertir. Y de ahí también el impulso del Casablanca International Mediation and Arbitration Centre (CIMAC), organismo que presume de ser "el primer centro de arbitraje del continente con un órgano rector internacional".
Promocionándose en el extranjero. No son los únicos esfuerzos por reforzar la visibilidad internacional de Casablanca, algo que Marruecos quiere lograr también con la final de la Copa del Mundo de 2030. Aunque de momento no se ha confirmado dónde se disputará ese partido (Marruecos será anfitrión junto a España y Portugal), uno de los eventos masivos más importantes del planeta, el reino alauita ha mostrado ya en varias ocasiones que aspira a que se celebre en Casablanca. De hecho, está construyendo un mega estadio exprofeso.
Infraestructuras aparte, Marruecos ha intensificado su búsqueda de alianzas fuera de sus fronteras para reforzar el peso del Casablanca Finance City. En junio sus responsables firmaron una alianza con el Centro Financiero de Estambul (IFC) para impulsar los flujos de inversión entre Turquía y África vía Marruecos y en mayo el CFC participó en una gira promocional para darse a conocer en China con un objetivo claro: ofrecer el distrito financiero de Casablanca a las instituciones de Pekín, Shanghái, Jinan o Qingdao interesadas en África.
De momento el CFC ya ha captado la atención de instituciones y empresas como Huawei, el Banco de China o UnionPay International (UPI).
Imágenes | You Deal (Unsplash), AyourAchtouk (Wikipedia)
Ver todos los comentarios en https://www.xataka.com
VER 3 Comentarios