El extraño fenómeno de los gatos adictos a las pantallas: muchos se quedan embobados y ya tienen contenido específico

Gato mirando pantalla
  • Hay todo un subgénero de vídeos para entretener a nuestros gatos con pajaritos, ratones, insectos...

  • Muchos gatos se quedan fascinados con las pantallas, pero esta práctica tiene un riesgo oculto

Amparo Babiloni

Editora Senior - Tech

Recuerdo la primera vez que busqué 'Cat TV' en YouTube y me quedé fascinada con la cantidad de vídeos de pajaritos, ratones o acuarios que me encontré, algunos con millones de visitas. Tampoco se me olvidará jamás la reacción de mis gatos (la tengo grabada): enseguida capturó su atención, algunos se subieron al mueble de la tele, otros buscaban el pajarito por detrás de la pantalla... Por suerte a ninguno le dio por saltar contra la tele, pero me quedó clara una cosa: a los gatos les gustan las pantallas. 

Por qué les gustan las pantallas. Aunque no todos los gatos reaccionan igual, hay muchos (como los míos) que se quedan embobados delante de la tele cuando les ponemos un vídeo que les atrae. Los gatos ven muchos menos colores que nosotros y su vista no detecta tanto detalle, pero son extremadamente sensibles al movimiento y su "tasa de refresco" es superior a la del ojo humano. Cuando miramos una pantalla, lo que para nosotros es interpretado como un movimiento suave, para ellos en realidad es una sucesión de imágenes parpadeantes. Si además ponemos un vídeo que les atraiga, la pantalla se convierte en una especie de ventana a un nuevo mundo. 

No vale cualquier vídeo. Los vídeos que les suelen gustar son aquellos que muestran sus presas naturales, como pájaros pequeños o roedores, ya que sus movimientos rápidos y erráticos captan enseguida su atención y despiertan su instinto depredador. Además, estos vídeos también vienen acompañados de los sonidos que hacen las presas. No es que tu gato vea al ratón o el pájaro y entienda lo que son, es la combinación de movimientos y sonidos lo que hace que se active su instinto depredador. 

Streaming para gatos. Igual que hay vídeos para entretener a niños pequeños, también hay muchos canales de YouTube con vídeos para tener distraídos a nuestros hijos peludos. Si buscamos Cat TV o Catflix, aparecen cientos de resultados. La mayoría duran horas y son una cámara fija en la que van apareciendo  ratones, palomas, ardillas y otro tipo de presas. Algunos de ellos tienen más de 20 millones de visualizaciones y hasta ofrecen directos las 24 horas del día para tener entretenido a tu michi.

Qué dice la ciencia. En 2008, se realizó el único estudio hasta la fecha que buscaba comprobar cómo los gatos respondían a la estimulación mediante vídeos. Participaron 125 gatos de refugios y se dividieron en cinco grupos: sin televisor, televisor apagado, televisor mostrando vídeos de humanos, televisión mostrando un juego de bolas parecido al billar y televisor con vídeos de pájaros, roedores, peces y gatos. Las conclusiones del estudio fueron que los gatos miraron la pantalla alrededor del 6% del tiempo y los vídeos a los que más prestaron atención fue el de las bolas y los animales. Eso sí, pasado un tiempo, se habituaban y dejaban de prestar tanta atención.

Enriquecimiento ambiental o comodidad. Los gatos, especialmente aquellos que viven siempre en interior, necesitan estímulos que despierten sus instintos naturales para así controlar el estrés y las conductas destructivas. Usar este tipo de vídeos puede ser una herramienta para combatir el aburrimiento de nuestros gatos, pero tenemos que preguntarnos si realmente lo que buscamos es eso o nuestra propia comodidad. Como señalaban en el New York Times, dejar a tu gato viendo 8 horas de pajaritos sirve más para aliviar tu sentimiento de culpa por dejarlo solo, que para que el gato no se aburra. También podemos recurrir a estos vídeos cuando el gato está inquieto y pide juego o comida, de nuevo, para nuestra comodidad. Es el equivalente a ponerle la tablet a un niño cuando "molesta".

El ciclo de caza incompleto. El principal problema de poner estos vídeos a un gato es que puede generar frustración debido a que nunca atrapa la presa. El ciclo de caza del gato consta de cinco fases: acecho → persecución → captura → mordida/ingesta → descanso. Noelia Hernández, educadora felina en Código Felino, nos cuenta que hay que estos vídeos sólo cubren "la primera fase que es la fase de activación, y al final puede acabar generando bastante frustración y malestar". Es lo mismo que pasa con los punteros láser y otros juguetes que tienen pelotas o plumas atrapadas que el gato nunca puede depredar. 

También está el tema de la interacción con la propia pantalla: "Muchas veces, cuando intentan de verdad depredar le riñen por si ralla la pantalla. Ahí el gato dice pero vamos a ver si me estás dando para cazar porque me riñes cuando cazo", nos cuenta Noelia. 

Cómo hacerlo de forma responsable. Para evitar que el animal acabe frustrado, Noelia recomienda que sean sesiones cortas y después siempre "redirigir a un buen juego con una presa que realmente puedan atrapar y luego acabarlo secuencia con la ingesta y el descanso". Para continuar con el ciclo de juego, podemos ofrecer un juguete al gato y, tras varios minutos, finalizar dándole algún snack. 

Imagen | Foto de Vadim Bogulov, Unsplash

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