La esclavitud en alta mar: miles de barcos siguen utilizando a trabajadores forzosos para la pesca

La pesca en alta mar es un poco misteriosa, económicamente hablando. Estas zonas en los confines oceánicos, más allá de la jurisdicción territorial de cualquier nación, normalmente están consideradas como espacios de pesca de alto esfuerzo y baja rentabilidad, pero los pescadores siguen faenando en ellas de todos modos.

Trabajo como científico de datos ambientales y utilizo datos y técnicas de análisis para responder a algunas preguntas importantes sobre la gestión de los recursos naturales. En 2018, mis compañeros del Emlab, un instituto de soluciones medioambientales aplicadas al comercio, descubrieron que la pesca en alta mar suele parecer un esfuerzo prácticamente nada rentable. Algo que también es cierto si se tienen en cuenta las ayudas estatales.

Sin embargo, los pescadores siguen faenando en alta mar en números sorprendentes, lo que sugiere que dicha actividad está siendo financiada más allá de los subsidios gubernamentales.

Los trabajos forzosos son un problema conocido en la pesca en alta mar, pero históricamente ha sido muy difícil determinar el alcance de estas actividades. Este misterio (por qué tantos barcos están pescando en alta mar si no es rentable) hizo que nuestro equipo se planteara que tal vez muchos de estos barcos están, en cierto sentido, siendo subvencionados a través de mano de obra barata. Dichos costos podrían ser cero si los barcos estuvieran utilizando trabajos forzados.

Combinando nuestra experiencia en ciencia de datos con las imágenes por satélite, la información de las organizaciones para la defensa de los derechos humanos y los algoritmos de inteligencia artificial, hemos desarrollado una forma de predecir la posibilidad de que un buque pesquero utilice mano de obra forzada. Nuestro estudio demuestra que hasta 100.000 personas pueden haber sido víctimas de trabajos forzosos entre 2012 y 2018 en dichos barcos.

El trabajo forzoso está definido por la Organización Internacional del Trabajo como "todo trabajo o servicio exigido a una persona bajo la amenaza de una pena cualquiera y para el cual dicho individuo no se ofrece voluntariamente". Básicamente, muchos de estos trabajadores pueden encontrarse en un régimen de esclavitud, incapaces de dejar de trabajar y atrapados en alta mar. Lamentablemente, el trabajo forzoso está ampliamente documentado en el mundo de la pesca, pero lo que se conoce es solamente la punta del iceberg.

Nuestro equipo quería saber más sobre cómo se utiliza el trabajo forzoso en la pesca y el punto de inflexión fue cuando nos hicimos la pregunta clave que impulsó el proyecto: ¿Qué pasaría si los barcos pesqueros que utilizan el trabajo forzoso tuvieran un comportamiento perceptible, diferente al de los barcos que no?

(Thomas Millot/Unsplash)

Para responder a esta pregunta, primero observamos 22 buques pesqueros conocidos por haber utilizado trabajos forzosos. Gracias a Global Fishing Watch (una organización sin ánimo de lucro que promueve la sostenibilidad de los océanos utilizando datos de pesca en tiempo casi real) obtuvimos el historial de seguimiento por satélite y lo utilizamos para encontrar características comunes en el comportamiento de estos navíos. Para saber más sobre qué datos deberíamos analizar, nos reunimos con grupos de defensa de los derechos humanos, como Liberty Shared, Greenpeace y la fundación Environmental Justice Foundation para determinar qué tipo de comportamiento de los barcos podría indicar un riesgo potencial de trabajos forzosos.

En la lista de indicadores de trabajos forzosos se incluían algunos comportamientos de los barcos como pasar más tiempo en alta mar, navegar más lejos de los puertos que otras embarcaciones y pescar más horas al día que otras embarcaciones. Por ejemplo, en ocasiones este tipo de embarcaciones sospechosas permanecían en el mar durante muchos meses. En cuanto nos hicimos una buena idea del tipo de comportamientos "de riesgo" que indican el uso potencial de trabajos forzosos, utilizamos, con la ayuda de científicos de datos de Google, técnicas de aprendizaje automático para buscar patrones de conducta similares en miles de otras embarcaciones.

Una actividad sorprendentemente extendida

Examinamos 16.000 buques pesqueros utilizando datos de 2012 a 2018. Entre el 14% y el 26% de dichos barcos mostraban comportamientos sospechosos, lo que sugiere una alta probabilidad de que estén utilizando trabajos forzosos. Esto significa que en dicho periodo de seis años, hasta un total de 100.000 personas podrían haber sido víctimas de trabajos forzosos. No sabemos si esos barcos siguen en activo o cuántos barcos de alto riesgo puede haber en los mares hoy en día. Sin embargo, según Global Fishing Watch, en 2018 había casi 13.000 buques operando en las flotas de palangreros, arrastreros y poteras.

Las poteras atraen a su presa de noche hasta la superficie con luces; los palangreros arrastran una fila de anzuelos con cebo y los arrastreros tiran de las redes de pesca tras de sí. Las poteras contaban con el mayor porcentaje de embarcaciones con signos de un posible uso de trabajos forzosos, seguidas de cerca por los palangreros y, en menor medida, de los arrastreros.

Otro hallazgo clave de nuestra investigación es que probablemente se produzcan trabajos forzados en todas las principales cuencas oceánicas, tanto en alta mar como en aguas nacionales. En 2018, este tipo de navíos frecuentaba puertos de 79 países, predominantemente en África, Asia y América del Sur, pero también en países como Canadá, Estados Unidos, Nueva Zelanda y varios países europeos. Estos puertos representan tanto posibles fuentes de mano de obra forzada como puntos de transferencia de pesca obtenida mediante trabajos forzosos.

(Bedis ElAcheche/Pexels)

Ahora mismo, nuestro modelo es experimental y necesita ser probado en el mundo real. Haciendo que nuestro modelo evalúe los buques que ya han sido descubiertos utilizando trabajos forzosos, pudimos demostrar que el modelo tenía una precisión del 92% a la hora de determinar si un buque era sospechoso. En el futuro, esperamos poder validar y mejorar el modelo recopilando más información sobre los casos que ya conocemos de trabajos forzosos en alta mar.

Nuestro equipo ha creado un modelo predictivo que puede identificar los buques con alto riesgo de utilizar trabajos forzosos. Creemos que los resultados de nuestra investigación podrían ser un complemento para las medidas actuales a la hora de combatir las violaciones de los derechos humanos, así como para promover la transparencia en la cadena de suministro. En la actualidad, nuestro equipo está utilizando los datos de cada buque pesquero sospechoso para determinar los riesgos del trabajo forzoso en el mundo de la pesca en mar abierto.

A medida que obtengamos datos más sustanciales y mejoremos la precisión de nuestro modelo, esperamos que pueda ser finalmente utilizado para liberar a las víctimas de trabajos forzosos en la industria pesquera, mejorar las condiciones de trabajo y, ante todo, ayudar a evitar que se produzcan abusos de los derechos humanos. En la actualidad trabajamos junto a Global Fishing Watch para identificar contactos entre los gobiernos, organismos de seguridad y grupos sindicales que puedan utilizar nuestros resultados para llevar a cabo inspecciones de los buques de forma más eficaz.

Dichas inspecciones ofrecen oportunidades tanto para atrapar a los infractores como para proporcionar más datos que alimenten el modelo, mejorando su precisión.

Imagen: Thomas Millot/Unsplash

Autor: Gavin McDonald, University of California Santa Barbara.

Este artículo ha sido publicado originalmente en The Conversation. Puedes leer el artículo original aquí.

Traducido por Silvestre Urbón.

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