Así hubieran contado los periódicos la Segunda Guerra Mundial en la era de los titulares clickbait

Si has entrado en este artículo buscando una amplia ración de titulares-parodia que señalen a las obvias carencias éticas y profesionales del periodismo en la era del clickbait y del dospuntocerismo... lamentamos decepcionarte, no es lo que vas a encontrar aquí. Pero, ey, espera, no te vayas tan rápido: el titular de hecho promete lo que vas a encontrar aquí.

Abramos un poco el foco: durante el día de hoy se ha compartido este tuit de Eduardo Casado, periodista de 20 Minutos, en el que se parodiaba el ficticio tratamiento que los medios habrían dado a la Segunda Guerra Mundial en la era de los titulares clickbait (titulares cebo que prometen una recompensa sólo si pinchas en el link al que se adhieren). "No te imaginas quién ha invadido a este país europeo".

El titular era una parodia, e iba acompañado de un hilo con otros: "El Anschluss que ha indignado a las redes", "La genial respuesta de Montgomery a Rommel sobre la batalla de El Alamein", etcétera.

Más de 1.000 retuits después, es evidente que la denuncia de Casado del actual estado del periodismo es compartida por muchos. Así, el periodismo digital y su necesidad de atraer a los lectores a las publicaciones habría desvirtuado la esencia de la profesión (la información rigurosa y seria) en pro de un enfoque más frívolo y sensacionalista donde lo importante (la guerra) pasaría a un segundo plano (las anécdotas) y donde el tratamiento duro (el rigor) sería sustituido por el entretenimiento (el cebo).

Como otros periodistas han explicado (este hilo de Jesús Escudero, de El Confidencial, por ejemplo), la comparativa es algo injusta. Tomemos como referencia este texto de Vox donde se explica por qué ahora tu TL está lleno de "Por qué bla bla bla": antes, los periódicos contaban con unos lectores cautivos (cuando compras un periódico lo tienes para todo el día), por lo que no necesitaban llamar su atención de forma constante.

Hoy, los medios digitales se enfrentan (nos enfrentamos) a una amplia competencia. Miles de titulares llaman tu atención todos los días para que los leas, en un espacio de competencia libre. Adiós al lector cautivo: ahora cada pieza requiere llamar tu atención en Facebook para que la leas. Y por eso los titulares son más espectaculares y prometen cosas: porque de otro modo jamás entrarías en ellos. Los antiguos titulares eran informativos, resúmenes o incluso artísticos. Pero hoy han perdido su sentido.

Lo que no significa que el clickbait sea malo. O que el nuevo periodismo esté acabando con la esencia de la profesión. Nosotros, en un ejercicio inverso al de Casado, hemos hecho lo contrario: tratar la Segunda Guerra Mundial como la hubieran tratado otros medios digitales (Quartz, Vox, Univisión, El Confidencial) con titulares 2.0, donde el lector ya tiene la información de base (un tuit, el telediario, la radio, su amigo por WhatsApp, YouTube) y acude a las piezas para entender mejor qué pasa o descubrir algo nuevo.

Un poco de buen, viejo clickbait bélico

La "batalla del agua pesada" fueron una serie de ataques clandestinos y operaciones fracasadas de los nazis y de los partisanos noruegos (y aliados) por hacerse con el control del agua pesada, un ingrediente clave para el proyecto nuclear alemán. La historia quedó inmortalizada en la leyenda de "los héroes de Telemark".
La orden 227, también conocida como "Ni un paso atrás", era una orden del alto mando soviético contra todo aquel que optara por la deserción en el campo de batalla. Sus propios compañeros habrían de dispararle por traición, de modo que muchos soldados rusos batallaban apuntados por delante y por detrás.
Por que sí, las galerías de fotos son muchas veces más útiles para expresar un horror tan indescriptible como el de los campos de exterminio que las meras noticias. No hay nada de rebajante ni en ello ni en las listas.
En Yalta, la célebre reunión entre Roosevelt, Churchill y Stalin, los aliados acordaron el orden global y las esferas de influencia posteriores a la caída de Hitler.
En su camino hacia Berlín, Stalin y el alto mando soviético permitieron a sus malogrados soldados, a menudo con más de tres años en el frente sin permisos ni posibilidad de regresar a casa, hacer la guerra por su cuenta. Las violaciones fueron una constante en el tránsito del Ejército Rojo hacia Alemania. Algunas cifras estiman que más de dos millones de mujeres fueron violadas.
La Unidad 731 fue un proyecto experimental japonés que causó toda clase de tormentos a sus prisioneros en forma de proyectos con armas biológicas, químicas y muchas otros elementos denigratorios y crueles.
Para juzgar al alto mando nazi tras la guerra, los aliados tuvieron que crear exprofeso el "crimen de lesa humanidad", una figura por la que, según la justicia ordinaria, no se les podría haber juzgado al no existir durante la comisión de sus crímenes. Núremberg se saltó el principio de retroactividad por pura necesidad.

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