Brian K Vaughan es el guionista de cómics más en forma de esta década

'Saga' y 'Paper Girls' son dos de las series en activo más celebradas de los últimos años. La primera es una suerte de Romeo y Julieta con una guerra interplanetaria de trasfondo. La otra se adelantó a 'Stranger Things' a la hora de mezclar nostalgia ochentera y ciencia ficción. Ambas tienen en común contar como guionista al norteamericano Brian K Vaughan.

Un vistazo rápido al palmarés de los últimos años de los premios Eisner, verdadero baremo de prestigio y éxito para la industria norteamericana del cómic, permitirá darse cuenta sin mucha dificultad de la apabullante supremacía de los proyectos en los que se ve envuelto el guionista. Con cuarentaipocos años, Vaughan ha labrado una carrera ecléctica que tiene como denominador común la querencia por héroes "reales" y de andar por casa que se mueven en entornos de fantasía y ciencia-ficción. El norteamericano es uno de esos guionistas que gustan de crear personajes imperfectos y entrañables con los que resulta fácil crear vínculos empáticos, así como un notable creador de escenas y gags, cuya eficacia confía en una lista de dibujantes de auténtica excepción.

Las dos décadas de trayectoria profesional de Brian K. Vaughan han tenido como resultado una bibliografía amplia que va mucho más allá de sus éxitos más recientes. Como casi siempre en estos casos, quizás lo mejor sea empezar desde el principio para entender de donde vienen megaéxitos como 'Saga'

© Luigi Novi / Wikimedia Commons

Marvel, contigo empezó todo

Portada de la serie regular de Mística

Los primeros pasos profesionales de Brian K. Vaughan tienen lugar en la editorial de Spiderman y la Patrulla-X. Pese a que el guionista no mantuvo una fidelidad exclusiva a ninguna de las dos editoriales y, de hecho, simultaneó proyectos en Marvel y DC durante algunos años, sí fue la primera quien se atrevió a darle la alternativa. Un número de 'Tales from the Age of the Apocalypse', una miniserie a la sombra del macroevento mutante de la 'Era de Apocalipsis' de la segunda mitad de los noventa sería el punto de partida.

Los títulos mutantes servirían a Vaughan para foguearse mediante varios fill-ins o números de relleno entre arcos argumentales en series como 'Lobezno', 'Cable' o 'X-Men Unlimited'. La cosa iría cogiendo rito y al llegar el año 2001, cuando ya llevaba unos meses viendo publicados primeros trabajos para DC Comics y su subsello Vertigo, comienza a enlazar miniseries, dedicadas a mutantes como Cíclope o Cámara y su primera serie regular, protagonizada por Mística, al frente de la cual se mantendría durante una docena de números.

Tras ese punto de inflexión y teniendo en cuenta que el autor ya comenzaba a labrarse una cierta reputación dentro de la industria, Marvel le encarga que se ponga al frente de 'Ultimate X-Men'. La serie, parte de ese intento de la editorial a principios de los 2000 por ofrecer una versión renovada y alternativa de los superhéroes de toda la vida, había tenido como anteriores guionistas a dos pesos pesados como Mark Millar y Brian Michael Bendis. Lejos de arrugarse, Vaughan apostó fuerte, introduciendo imaginativas líneas argumentales dejando a Lobezno en un segundo plano y revelando que el Coloso versión Ultimate era homosexual.

La popularidad del título, su fértil imaginación y la presencia de un dibujante excepcional como Stuart Immonen a lo largo de la mayor parte de su periplo en el título reforzaron la figura de Vaughan como estrella en ciernes y le abrieron las puertas al que sería su proyecto más personal y memorable dentro de la editorial, la serie regular 'Runaways'.

'Runaways' nació en 2003 como parte de Tsunami, un subsello editorial mediante el cual Marvel pretendía captar lectores jóvenes mediante un acercamiento más dinámico y cercano al manga. Tsunami fue un fracaso, pero 'Runaways' sobrevivió, precisamente, gracias a la frescura de unos planteamientos ajenos al típico tebeo de superhéroes. Vaughan y el dibujante canadiense Adrian Alphona concibieron a un grupo variado y diverso de adolescentes que huyen de sus padres cuando descubren que estos forman parte de una organización criminal.

En la serie hay superpoderes y aventuras fantásticas, pero también un tratamiento de personajes adolescentes totalmente contemporáneo, tanto a través de una estética actual y moderna como a la hora de abordar comportamientos y problemáticas propios de la edad. Todo ello la llevó a lograr un núcleo de fervientes seguidores, así como alabanzas de la crítica especializada, que desembocaron en un buen chorro de premios y distinciones, incluido el Eisner al mejor guionista para el propio Brian K. Vaughan en 2005.

'Runaways' es, hasta la fecha, la creación más longeva del guionista. Pese a que él dejó de estar al frente de la misma en 2007 y que la propia colección dejó de publicarse en 2009, sus personajes han seguido presentes en diversos formatos y momentos en el Universo Marvel y el reciente estreno de una serie de televisión de imagen real ha conllevado la vuelta del título a las librerías especializadas.

Vaughan cerraría (hasta la fecha) el capítulo Marvel de su trayectoria con dos miniseries de gran nivel, 'Doctor Extraño: El Juramento', primer proyecto de calado junto al dibujante español Marcos Martín (dato importante, ya veréis), convertida casi instantáneamente en una obra clásica imprescindible del personaje, y la miniserie 'Logan, junto al talentoso argentino Eduardo Risso.

DC y Vertigo, la confirmación

Y: El último hombre

Si bien es cierto que Marvel fue la editorial que dio la alternativa a un joven Brian K. Vaughan cuando contaba tan solo con 20 años, fue DC a través de su familia supeheroica y, sobre todo de su subsello adulto de terror y fantasía Vertigo quien apostó más fuerte desde el principio por el guionista. Es tan cierto que la vertiente editorial de mayas y poderes de DC le ofrecería poco más que especiales, números sueltos y alguna historia puntual protagonizada por Batman, Superman o Wonder Woman, incluida una primerísima colaboración con Marcos Martín en el especial 'Gotham City Secret Files' como que su entrada en Vertigo fue triunfal.

En el año 2000 aparece el primer número del tercer volumen de la serie regular de la Cosa del Pantano, personaje mítico de DC merced a memorables sagas a cabo de Len Wein, Alan Moore , Bernie Wrightson o Rick Veitch, acomodado ahora en Vertigo y puesto en manos del propio Brian K. Vaughan y el dibujante Roger Petersen.

Vaughan ofreció una veintena de números de la serie que, si bien no alcanzan en ningún momento la excelencia de las mejores etapas del personaje, sí dejaron un buen poso. De nuevo, el autor conseguía hacerse con un puñado de ideas interesantes alrededor de un grupo de personajes y llevarlas a buen puerto.

Su siguiente paso en Vertigo también marcaría un nuevo hito en su carrera. Con 'Y: el último hombre', Vaughan empezaba a publicar una serie con personajes de su creación y su propiedad (junto con la dibujante Pia Guerra). La serie, que se publicó originalmente en formato comic-book entre 2002 y 2008 alcanzó 60 números y es, por ahora, el proyecto más extenso del autor.

Y: El último hombre' sirvió también para que Vaughan se encargase de los guiones de varios capítulos de la tercera temporada de 'Perdidos' a petición de uno de los creadores de la serie, Damon Lindelof.

'Y: el último hombre' narra las aventuras del único superviviente de lo que parece ser una plaga que ha terminado con todos los mamíferos masculinos de la tierra (con la excepción de su mono capuchino). Es una tremenda odisea postapocalíptica llena de humor, aventura y emoción disfrutable de principio a fin y cuya calidad mereció hasta tres premios Eisner. Tras un intento fallido de adaptación cinematográfica, parece que la serie será llevada a la televisión en un futuro no muy lejano. 'Y: El último hombre' sirvió también para que Vaughan se encargase de los guiones de varios capítulos de la tercera temporada de 'Perdidos' a petición de uno de los creadores de la serie, Damon Lindelof.

Un proyecto totalmente distinto como 'Los leones de Bagdad', fábula basada libremente en la historia real de una manada de leones escapada del zoo de Bagdad durante la invasión norteamericana de la ciudad durante 2003 completa los trabajos del autor para Vertigo.

Este alcalde es una máquina

Primer volumen de Ex Machina

A partir de 'Runaways' y 'Y: el último hombre' se puede afirmar que hay un camino sin retorno (salpicado, eso sí, de excepciones puntuales) por parte de Brian K. Vaughan hacia toda una variedad de proyectos con personajes cocreados junto a un dibujante de primera fila sobre los que mantiene total propiedad y control creativo.

Así, tras imaginar las aventuras de un grupo de adolescentes y de un joven literalmente solo en un mundo de mujeres, Vaughan aborda con 'Ex Machina' un formato a medio camino entre el género de superhéroes y la sitcom televisiva. La serie, excepcionalmente dibujada por Tony Harris, con el apoyo puntual de Chris Sprouse y John Paul Leon, cuenta la historia de Mitchell Hundred, más conocido como la Gran Máquina, un héroe con la capacidad de dominar todo tipo de maquinaria cuya heroica labor durante el 11 de Septiembre acaba por convertirle en alcalde de Nueva York.

'Ex Machina' consiguió combinar lo mejor de las teleseries de corte político con momentos de acción superheroica inspiradísimos, algo de romance y bastante misterio. Vaughan trabaja en esta serie el flashback de manera magistral para ofrecer un completísimo retrato no lineal de la vida de uno de sus personajes más completos, así como de un inspirado plantel de personajes secundarios como Bradbury, Kremlin o el némesis Jack Pherson.

Aunque probablemente se trate de la serie más injustamente infravalorada de todas las creadas por el guionista, 'Ex Machina' obtuvo el premio Eisner a la Mejor Nueva Serie en 2005.

Alienígenas y repartidoras de periódicos

Portada de Saga con sus protagonistas principales

Con 'Ex Machina' finalizada, Vaughan abandonaría el sello Wildstorm, también perteneciente a DC Comics, para publicar su siguiente serie en Image, la editorial fundada en su día por luminarias del cómic de superhéroes como Rob Liefeld, Jim Lee, Erik Larsen o Todd McFarlane tras su huida de Marvel en búsqueda de libertad creativa y el control de los derechos de sus personajes.

En la actualidad, Image se ha convertido en una lanzadera-incubadora de proyectos creativos de autores de todo tipo. La editorial ha demostrado tener un olfato infalible y saber atraer a talentos de todo pelaje, lo cual la convierte actualmente en hogar de alguna de las series más interesantes que se publican actualmente en el mercado norteamericano. Una de ellas, la joya de la corona con permiso del megaéxito que es 'Los muertos vivientes' de Robert Kirkman, es Saga.

'Saga' es una peculiarísima space opera protagonizada por dos personajes de razas mortalmente enemigas que se enamoran en un universo en guerra. Brian K. Vaughan y Fiona Staples nos han embarcado en las aventuras de Alana, Marko y la pequeña Hazel. La serie es una mezcla irresistible entre 'Romeo y Julieta', "La Guerra de las Galaxias' y 'Juego de tronos' que el guionista, según cuenta, empezó a pergeñar durante sus años de instituto.

Hay, desde luego, un fuerte componente de imaginación juvenil en una serie que, de nuevo, se queda en lo mejor de ambos mundos, llevándonos a planetas imposibles junto a alienígenas sorprendentes mientras nos ofrece de manera desarmante escenas cotidianas y coloquiales de amor, humor, sexo y muerte. Hay un especial tino por parte del tandem creativo de la serie a la hora de poner en papel fantasías imposibles y que, a la vez, le resulten terriblemente cercanas al lector. La serie, además, ha cautivado a la crítica hasta copar la práctica totalidad de premios más importantes en Estados Unidos durante los últimos cinco años. Y parece que la cosa va para rato.

Image también ha servido como hogar para otros dos proyectos diametralmente opuestos entre sí, la miniserie de seis capítulos 'We stand on guard', en la que el guionista se alió con el dibujante Steve Skroce para imaginar una futura invasión de Canadá por parte de Estados Unidos llena de robots gigantes y audaces rebeldes y 'Paper girls', una fantasía ochentera anterior a la serie de televisión 'Stranger things' pero con la que tiene varios puntos en común.

En 'Paper girls', Brian K. Vaughan y Cliff Chiang, al dibujo, viajan a esos años ochenta que conocemos por películas como 'Los Goonies' y 'Gremlins' de la mano de un grupo de jovenes repartidoras de periódicos de una pequeña ciudad que se ve invadida durante Halloween por una terrorífica amenaza proveniente del futuro. La serie, además de ser toda una delicia pop llena de guiños nostálgicos, condensa la capacidad del guionista para manejar la tensión y el suspense, todo ello con la batuta gráfica de uno de los mejores dibujantes de las últimas décadas.

Internet, la última frontera

Página interior de The Private Eye

La recta final de este repaso a la trayectoria de Brian K. Vaughan está reservada para el que, sin duda, es uno de los proyectos que ha abierto los ojos a muchos autores ya que, potencialmente, es el primer paso de nuevas maneras de publicar cómics en un futuro no demadisiado lejano.

En 2013, Vaughan y el dibujante español Marcos Martín publicaban el primer número de la serie 'The Private Eye'. Y lo hacían a través de Panel Syndicate, una plataforma online de su propia creación y propiedad a través de la cual ofrecían su nueva obra en formato digital libre, en diversos idiomas. El propio comprador decidía el precio a pagar por la obra, o descargarlo de manera gratuita.

Gracias a Panel Syndicate, Vaughan y Martín no solo mantenían un total control creativo y de copyright sobre la obra, sino que evitaban intermediarios editoriales de ningún tipo. El modelo que proponía Panel Syndicate se convirtió en un éxito apoyado en una excelente obra como 'The Private Eye', una serie de diez capítulos posteriormente recopilada que combina misterio y ciencia-ficción futurista a cuento de temas tan de actualidad como la privacidad en Internet.

Portada de Barrier

Tras el éxito a todos los niveles de 'The Private Eye', ambos autores se encuentran embarcados en 'Frontier', una nueva e imaginativa fantasía futurista con un pie en otro tema de actualidad contemporánea, esta vez la inmigración ilegal y las fronteras, demostrando, que vuelve a ser ejemplo de las bondades que brindan una total libertad editorial y creativa en manos de dos autores de talento.

El éxito de Panel Syndicate ha hecho posible un crecimiento sostenido de la plataforma que ha permitido estimulantes proyectos como un especial de 'Los muertos vivientes' llamado 'The Alien' ambientado en Barcelona y dibujado por Marcos Martín (que fue posible a cambio de permitir que 'The Private Eye' fuese publicado en formato físico por Image y las series 'Universo!', de Albert Monteys, 'Black Hand Iron Head', de David López y 'Umami', de Ken Niimura.

Mientras todo esto ocurre, Brian K. Vaughan, con tres series regulares en marcha, se mantiene como uno de los principales creadores de ficción fantástica.

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