Transcribir a toda velocidad con un teclado de solo 21 teclas: el oficio de estenotipista, según alguien que lleva 35 años en él

No se les escapa ni un suspiro. Son los ojos imparciales de la Historia. Entran en la sala con su pequeña máquina de 21 teclas y escriben todo lo que ocurre los juicios, el Congreso de los Diputados, o cualquier acto que requiera que alguien redacte todo lo que se dice y ocurre en sala para que se guarde de forma neutral, sin que se escape ni una coma.

Hablamos de los estenotipistas, o taquígrafos en su modalidad escrita a mano, una profesión tan antigua como la misma civilización. Ni la grabación de vídeo, ni de sonido, ni la aparición de otras tecnologías le han hecho relevo.

Hoy os explicaremos esta peculiar profesión, cómo funciona esta curiosa máquina que usan de estenotipia, y todo con la ayuda de Gloria Canencia, jefa de taquígrafos del Congreso de los Diputados, con 35 años de experiencia a sus espaldas.

Así se escribe con 21 teclas

A la derecha, una máquina de estenotipia clásica, a la izquierda, con pantalla y almacenamiento de datos incorporado.

La estenotipia es un método rápido de escritura que permite recoger en tiempo real la palabra hablada, como los discursos en el hemiciclo, por ejemplo. “Escuchamos con mucha atención”, explica Gloria. “Lo que escuchamos lo reflejamos en los signos de taquigrafía o en teclas de estenotipia, escuchando sobre todo cómo suena. Se puede decir que estas técnicas siempre se han escrito, como ahora se escribe en el WhatsApp para abreviar”.

Fotograma en el que se muestra cómo se escriben las frases en la máquina de estenotipia.

Partiendo de la base de que escriben en base a fonemas, así es como están distribuídas las teclas de la máquina: las letras de la parte izquierda son para el sonido inicial de la palabra o la sílaba inicial, y se maneja con los dedos de esa mano. Las letras de la parte derecha son para el sonido o la sílaba final de la palabra, donde está la mano derecha. Abajo se encuentran las vocales, que se presionan solo con los pulgares. El asterisco en medio tiene otras múltiples funciones.

Así es como está distribuido para los angloparlantes, en castellano las vocales se sitúan en la mano derecha y el botón del asterisco es para nuestra "Y".

La ortografía no es lo importante, sino cómo suenan las palabras para reflejarlas. Las teclas se presionan de forma individual o simultánea, como si se tratase del teclado de un piano, dando lugar a letras, sílabas e incluso palabras completas de una sola pulsación.

Como hemos dicho, se pueden utilizar varias teclas a la vez. Con cada pulsación se escriben una o varias sílabas e incluso palabras completas. Por ejemplo, mesa “ME-SA”.

La máquina cuenta con menos que las letras del abecedario, pero incluso así se puede escribir todo. Algunas teclas tienen doble valor (se usa la misma para la “T” y la “D”), otras letras no están (por ejemplo la “H”), y otras están repetidas, por ejemplo la “L”, para formar sílabas directas (la) e inversas (al).

Gloria escribiendo en la máquina de estenotipia.

Todo se basa en un sistema fonético y se pueden suprimir algunas vocales en determinadas combinaciones de consonantes. Así, por ejemplo, la “K” se usa para el sonido fuerte de la “C”, y se escribe “KA-SA”. La "C" se escribe con dos letras diferentes dependiendo de que sea sonido fuerte o suave: con "K" para casa "KA-SA", pero la "Z" no existe en estenotipia, con lo cual cuando es sonido suave, por ejemplo en "cereza" se usa la letra S y sería "SE-RE-SA", se buscan los fonemas más parecidos. Y con una sola pulsación se puede escribe la palabra “expediente” - “SPTYENTE”.

Por otra parte, las letras "I" y la "Y" se usan en función de la combinación de letras que tenemos que utilizar en una pulsación. Por ejemplo: miel "MYEL", pero listo "LIS-TO".

Y, por supuesto, hay abreviaturas para escribir aquellas palabras que son más comunes. El objetivo último es dar las pulsaciones necesarias pero que a la vez sean las mínimas para escribir a la velocidad en que habla el orador y recoger todo su discurso. Después se traducirá escribiendo correctamente las palabras según la ortografía de la RAE.

La salida de una estenotipia en impresión directa.

Antes tenían un “carrete” de papel donde se iban imprimiendo las letras y sílabas como en una máquina de escribir normal, pero ahora están informatizadas con una pantalla incorporada con almacenamiento de datos. La máquina fue inventada en 1912 por un francés, Marc Grandjean, y no ha cambiado prácticamente desde entonces.

Los estenotipistas y taquígrafos en acción: "Debes tener muchos reflejos, capacidad intuitiva y memoria fotográfica"

"Los taquígrafos y estenotipistas de las Cortes Generales lo que hacen es la redacción del Diario de Sesiones. Su trabajo es estar en sala durante las sesiones parlamentarias, enterándose de todo lo que se dice y se hace, luego venir al despacho y hacer la redacción de ese lenguaje oral, pasarlo al lenguaje escrito, para que quede un documento público para que pueda consultarse por todo el mundo”.

Así es como nos resume su labor Gloria Canencia, jefa de taquígrafos del Congreso de los Diputados, con 35 años de experiencia a sus espaldas. El Diario de Sesiones es la responsabilidad de este cuerpo, el documento donde se reflejan las intervenciones y discursos habidos en las cámaras parlamentarias.

Originalmente, se denominaban Cuerpo de Redactores Taquígrafos y fue en 1979 cuando se les llamó Cuerpo de Taquígrafos y Estenotipistas del Diario de Sesiones de las Cortes. Es la fecha en la que se introduce el sustantivo "estenotipistas", a pesar de que ya existían profesionales de este campo desde 1970.

Para cada Pleno se necesitan 12 personas de base, que se van rotando en turnos de cinco minutos de estar en sala, para disponer de un primer texto cuanto antes, y otro equipo que está durante 30 minutos, que son los redactores, que revisan el trabajo de los que solo están 5 minutos. Cada turno de cinco minutos que se está en sala supone posteriormente un trabajo de 45 minutos en despacho.

"Estar en sala es muy intenso. Primero, por la atención que tienes que prestar durante la sesión, estar pendiente del orador que está en el uso de la palabra, y no solo eso, sino de todo lo que sucede. Cualquier otro comentario de otro diputado, gestos, documentos que puedan sacar, pancartas..."

Fuente: Congreso de los Diputados - Canal Parlamento

Se trata de reflejarlo todo, no solo el discurso propiamente dicho, sino la entonación, las pausas, todo lo que conlleve mostrar la forma y el fondo de lo pronunciado.

"Después el trabajo en el despacho, para entender verdaderamente lo que ha dicho el orador, transmitir correctamente su idea. Se hace una comprobación de datos: médicos, cantidades, artículos, las siglas... Eso es un trabajo de documentación que también hay que cotejar para que sea verdad. Si citan un ministro de Suecia, seguro que es un apellido "raro", ahí es donde tenemos que hacer la comprobación para redactarlo correctamente. Al final, debe quedar un documento serio y coherente".

El Diario de Sesiones por una parte tiene un valor inmediato, tiene que salir cuanto antes la sesión redactada. Por otra parte, tiene un valor histórico, es un escrito que debe entenderse tanto ahora como dentro de cien años, ya que quedará registrado en los anales para siempre.

"El debate parlamentario es algo vivo. No es solo transmitir un discurso, porque si no escribirían el discurso y lo publicarían sin más. No es eso. Es intentar reflejar en el Diario de Sesiones todas las reacciones que va produciendo ese discurso. A veces son risas, o protestas, o comentarios. Entonces estamos ahí en medio, como si no estuviéramos, intentando percatarnos de todo para luego reflejarlo y transmitir el ambiente, todo lo que ha sucedido".

Fragmento de el Diario de Sesiones del Congreso de los Diputados, Pleno y Diputación Permanente. I Legislatura, nº146, de 23 de febrero de 1981, p. 9276.

No es un trabajo fácil. Se requieren ciertas habilidades para poder salir airoso de cada sesión. "Debes tener muchos reflejos, capacidad intuitiva, de reacción e incluso memoria fotográfica", cuando se dé el caso de que un diputado hable, intentar recordar su rostro para indicar el nombre del diputado que ha hablado, ya que son muchos. También se requiere un alto nivel de dominio del lenguaje y de cultura general a todos los niveles.

"Durante las comisiones se tratan temas muy complejos a veces, como ahora por ejemplo en la pandemia. Es manejar nombres de medicamentos, estudios y otras terminologías. Si hablan de minería, tienen también otro argot, o la energía eólica. Es fundamental para nosotros entender de lo que hablan, entonces desarrollamos un gran bagaje cultural para poder trasmitir correctamente su discurso".

Entrada al despacho de los estenotipistas y taquígrafos en el Congreso de los Diputados de Madrid.

Otro detalle curioso, es que en la profesión hay una mayoría aplastante de mujeres, aunque no siempre ha sido así. Desde la creación del Cuerpo en 1810, estuvo compuesto por hombres. Clara Campoamor, de hecho, fue profesora de taquigrafía y opositó en 1918 al Cuerpo de Taquígrafos, pero no consiguió aprobar. Aun así, siempre ha sido una gran defensora de esta profesión.

No fue hasta 1933 que una mujer ganó por primera vez la plaza a taquígrafa parlamentaria, Mª de los Ángeles Soler, pero después de la Guerra Civil no pudo incorporarse en aplicación de la Ley de Responsabilidades Políticas, de febrero de 1939.

En 1963 las entonces Cortes Españolas aceptaron de nuevo las solicitudes de mujeres para opositar; hasta ese momento uno de los requisitos era “ser varón”. En 1967 entró la segunda mujer al Cuerpo.

La introducción de la estenotipia en 1970 fue lo que empezó el cambio. Las primeras estenotipistas que aprobaron la oposición eran consideradas “ayudantes”, con la consiguiente merma salarial. Solo después de tres años podían solicitar su integración en el Cuerpo de Redactores Taquígrafos del Boletín, previo informe favorable del jefe de la Redacción y el Oficial Mayor, momento en el que se alcanzaba la equiparación económica con el resto de taquígrafos. Este hecho discriminatorio se mantuvo hasta 1978.

Desde 1978 a 2013, fecha de la última oposición, todas las plazas han sido ocupadas por mujeres, salvo un par de excepciones.

Testigos en directo de la Historia

Aunque sea un trabajo arduo, Gloria y sus compañeras se consideran unas privilegiadas. Viven momentos históricos importantes como las mociones de censura, investiduras de presidentes o la proclamación de Felipe VI. "Todo eso va a quedar en los libros de Historia y tenemos la suerte de decir que estuvimos ahí, es un verdadero lujo para todos los que estamos en este cuerpo".

No solo eso, sino que presencian todos lo cambios que se van produciendo a lo largo del tiempo, y reflejándolo en el Diario de Sesiones, que no ha perdido su esencia desde las Cortes de Cádiz en 1810 (año en el que se publicó el primer DS).

Foto del equipo de taquígrafos y estenotipistas (enero 2012), en Conmemoración del bicentenario de las Cortes de Cádiz.

"El lenguaje es un reflejo de los tiempos en los que vivimos y nosotros somos testigos directos de su evolución. Ha habido todo un cambio sociocultural. Por un lado la RAE dice que no es necesario decir "ciudadanos y ciudadanas", pero si lo hacen los diputados es porque tienen una intencionalidad política, porque quieren hacerlo y nosotros tenemos que reflejarlo."

"Observamos una serie de cambios en la forma de hablar. Antes eran discursos más grandilocuentes y ahora es un lenguaje mucho más fresco, de la calle. Eso también hay que reflejarlo. También apuntamos palabras que aún no existen, o al menos no están en la RAE, y las indicamos en cursiva".

También han presenciado la evolución de nuestra sociedad cada vez a una más visual. Los diputados se ayudan de gráficas, tuits, fotos, recortes de prensa, tablets... Todo tipo de recursos visuales para ser más efectivos durante su discurso. Esto complica el trabajo de los estenotipistas, ya que a la vez que el orador está hablando, deben reflejar el elemento visual que están utilizando: "Ahora los diputados, los cinco o siete minutos que tienen en tribuna, lo tienen que explotar al máximo y se ayudan de estos elementos, y debemos añadir acotaciones explicando lo que está mostrando".

Esto responde a una sociedad mucho más mediática en la que la imagen llamativa es una herramienta poderosa para llamar la atención y a la vez transmitir información. El Diario de Sesiones no es ajeno a ello y recoge estos nuevos modos de expresarse, complementarios a la palabra hablada.

El patrono de los notarios, escribanos y secretarios, colgado en el departamento del Cuerpo de Taquígrados y Estenotipistas de las Cortes en Madrid.

Gloria nos cuenta con pasión y orgullo su trabajo. El despacho de los taquígrafos y estenotipistas está lleno de fotos de equipos de otras décadas, fotos color sepia, algunas con familias que han pasado la profesión de padres a hijos, de generación en generación. Salvaguardando, desde las Cortes de Cádiz, la imparcialidad de cara a la Historia, redactando los hechos como han sido y quedarán grabados para siempre.

Tienen hasta su propio patrono, Ginés de Arlés, notario militar y taquígrafo de los archivos judiciales, bajo los emperadores Maximiano y Diocleciano, y se le decía "escribiente de mano más veloz que las palabras" (Inscripción en la iglesia de San Ginés, Madrid), "el santo patrono de los taquígrafos".

Comenzamos el reportaje atraídos por su curiosa máquina de estenotipia, pero lo terminamos descubriendo que detrás de ella hay una profesión llena de honor, imperturbable y necesaria desde el día que la civilización es civilización.

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