Las llamas están desapareciendo en EEUU por una de las burbujas financieras más raras de lo que llevamos de siglo

Si os digo que la llama estadounidense se dirige rápidamente a la extinción, quizás os llame más la atención el hecho de que haya llamas en EEUU que el hecho de que su población esté cayendo en picado. Pero así es. En 2002, había unas 145.000 llamas en el país; en 2017, había menos de 40.000 y bajando.

La de hoy no es una historia de zoología, ni del cambio climático. Lo que hoy nos cuenta el Censo de Agricultura de 2017 es la historia de una de las burbujas financieras más extrañas de lo que llevamos de siglo y mira que hay competencia.

La llama

¿Qué es una llama? De la familia de los camélidos, las llamas andinas fueron uno de los pocos animales domesticados en la América precolombina. De hecho, jugaron un papel fundamental en el Imperio inca como equivalente a los caballos, vacas y ovejas europeos. La llegada de los españoles supuso un cambio profundo que supuso una enorme pérdida de población (entre el 80 y el 90%) y, con ella, una gran pérdida de su diversidad genética.

El boom. Con los siglos, la población de llamas se fue recuperando en los países andinos. Pero lo que nos interesa empezó a ocurrir en los años 80. En Estados Unidos, las llamas se volvieron irresistiblemente sexies. COn el epicentro en el estado de Oregón, miles de familias, celebridades y atletas de alto nivel empezaron a invertir sus ahorros en el rentabilísimo mercado del camélido.

La burbuja de las llamas “Son una buena inversión y muy rentables [...] Nadie ha comprado una llama hembra y no ha recuperado la inversión en dos o tres años o no la ha duplicado cada año después de eso", decían en el oregonense The Bulletin en 1984.

Eso sí, en el mismo Bulletin, el periodista comentaba que “no parece haber ninguna razón para tal inflación en los precios de la llama, excepto la demanda. Las llamas no son realmente buenas para nada. Su lana es de baja calidad. Hacen animales de carga decentes, pero comprar animales de carga no es realmente una estrategia de inversión rentable de finales del siglo XX". Estaba en lo cierto.

"Nadie" lo veía venir. El mercado de la llama se derrumbó cuando esta alcanzó los 20.000 dólares la hembra y el precio se desplomó hasta poco más de los 200. El destrozo que provocó a la economía de Oregón el pinchazo de la burbuja de la llama aún se estudia en las facultades de economía. Desde entonces, cada cierto tiempo, la locura de las llamas volvía recurrentemente como un bizarro indicador de todas las burbujas financieras. La gente siempre ha querido creer.

La última burbuja... Dicho esto, a nadie le sorprenderá que la primera década de los años 2000 fue, también, la década de la llama. Series de culto como "The west wing" o "Los Simpsons" reflejaron esta renovada locura transitoria con el animal sudamericano. En aquellos años, las llamas norteamericanas se contaban por cientos de miles. Pero luego vino la gran recesión.

Y el gran bluf La burbuja de la llama explotó un poco después de que el mercado inmobiliario se derrumbara en el año 2007. Como hablamos de una industria casi enteramente especulativa, el castillo de naipes. Primero se produjo una concentración de granjas (y una salida de los pequeños ganaderos), pero luego el tsunami se los llevó a todos.

En la NCB tienen un reportaje donde se pueden leer testimonios de cómo granjas con decenas de trabajadores han pasado a tener un par (si es que han sobrevivido). Eso (y unos veranos extremadamente cálidos) fue lo que derrumbó la población de llamas hasta reducirla a un 30% de lo que era.

Una historia que no para de repetirse. Normalmente, el gran ejemplo de las burbujas financieras es en la locura del tulipán. Ahora sabemos que no fue tal, pero lo cierto es que ejemplos no nos faltan: el de las llamas, el camélido que estuvo a punto de morir y llegó a conquistar el mundo financiero es uno de ellos.

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