La magia de los 70 mm: qué hace que una película grabada en este formato sea tan especial y obsesione a tantos directores

Los 70 mm, los gloriosos 70 mm. Probablemente habrás escuchado o leído sobre esto relacionado con alguna que otra película. Cuando se trata de una película de Quentin Tarantino o Christopher Nolan por ejemplo es cuando más surge el tema. Son dos fieles defensores de este formato de grabación, y con razón.

Si decimos que una película está grabada en 70 mm significa que ha sido grabada utilizando una cámara con tecnología y carrete de 70 mm (65 mm en realidad, aunque eso lo veremos después). Generalmente las películas se graban con films de 35 mm, las grabadas en 70 mm no solo son poco comunes, sino que se han convertido en prácticamente un lujo por la dificultad que supone producirlas. Pero, ¿por qué un formato inventado hace más de 50 años se sigue usando? Y sobre todo, ¿por qué algunos directores lo prefieren a las cámaras más modernas de resolución 4K, 8K, 12K o más?

Cámara de 70 mm de Panavision utilizada en el rodaje de 'The hateful eight'.

Las cámaras que graban con un film de 65 mm lo hacen a una relación de aspecto de 2,20:1 Son películas de alta resolución y panorámicas. No solamente requiere de estas cámaras especiales, sino también de proyectores exclusivos para mostrarlas en un cine. Un cine convencional no va a poder proyectarla correctamente. De hecho lo normal es que se reduzcan a films de 35 mm o directamente a formato digital para ser distribuidas. Es algo que por ejemplo el director Christopher Nolan no aguanta.

De necesidad a lujo: así hemos llegado a los 70 mm

Para entender los 70 mm tenemos que remontarnos a más o menos 1950. Hasta entonces los cines proyectaban en una relación de aspecto de 1,37:1 Era el estándar tanto para los cines como para las cámara utilizadas, a fin de cuenta es algo que se retroalimenta. Esta relación de aspecto es poco envolvente, de hecho se acerca mucho al formato cuadrado tan propio de la era de Instagram. Había que conseguir algo más envolvente, así surgió la loca idea de Cinerama.

Una pantalla de cine proyectando en Cinerama, las zonas donde se juntan las tres imágenes son evidentes.

Se podría decir que Cinerama fue la primera tecnología para el cine panorámico comercial, una locura de imagen capaz de conseguir una relación de aspecto 3:1 Semejante imagen se conseguía utilizando en vez de una cámara un total de tres cámaras distintas con film de 35 mm. Proyectando a la vez las imágenes de las tres cámaras alineadas en horizontal se obtenía la relación 35 mm, tres imágenes casi cuadradas alineadas en horizontal para obtener 3:1

El esquema de una proyección de Cinerama con tres proyectores. Similar ocurría en el proceso de grabación con las cámaras.

¿El problema? Generaba una ligera distorsión y sobre todo limitaba las opciones de grabación, ya que se usaba un objetivo fijo de 27 mm. En otras palabras, no era posible acercarse a los objetos a más de un metro aproximadamente sin distorsionar y estropear la imagen. Por no hablar de las salas de cines, que tenía que construirse y adaptarse especialmente para tres proyectores y una pantalla de aspecto 3:1 y mucho más curvadas.

Surgieron diversas alternativas a Cinerama, las lentes anamórficas y... los 70 mm. Michael Todd, uno de los fundadores de Cinerama, al ver que el futuro no pintaba muy bien para la tecnología, buscó una solución. Junto a American Optical creó Todd-AO, un proceso que ampliaba el film de los 35 mm a los 65 mm, consiguiendo una resolución brutalmente mayor. Fue cuestión de tiempo que el formato se popularizara, cámaras con tecnología 70 surgiesen y en consecuencia más películas se grabasen así. De entre las tecnologías y estándares que aparecieron uno de los que ha persistido hasta este siglo es IMAX.

Algunas de las tecnologías que surgieron a raíz de la popularización de los 70 mm.

Ahora bien, ¿como es eso de que sea 65 mm y a la vez 70 mm? Las cámaras como hemos visto graban en 65 mm del film, este film original luego se pasa a uno de 70 mm. ¿Por qué? Porque los 5 mm adicionales se utilizaban para añadir las pistas de audio. Actualmente el sonido ya suele ir por separado y en digital, se sincroniza posteriormente.

Películas en 70 mm se han grabado muchas, aunque la cifra es ínfima si la comparamos con las películas grabadas en 35 mm. Si nos fijamos en listas veremos que son más populares en décadas anteriores que en la actualidad. También veremos cómo se han utilizad proceso y tecnologías distintas aparte de Todd-AO. Algunos de los más populares son los de Panavision.

'The master' de Paul Thomas Anderson también se grabó en 70 mm.

Una película muy conocida que se grabó en 70 mm es el clásico '2001: Odisea en el espacio' de Stanley Kubrick. Debido a la enrome calidad de este formato, a pesar de ser una película de 1968, en la actualidad sigue manteniendo una calidad de imagen increíble. Christopher Nolan recientemente ha hecho una remasterización utilizando un negativo en 70 mm de la película original. Esto es lo que comentó sobre el proyecto:

"Por primera vez desde el estreno original, estas imágenes de 70 mm fueron obtenidas de un negativo de la cámara original. Es una recreación fotoquímica verdadera del _film_. No hay trucos digitales, efectos de remasterización o ediciones revisadas. Esta es la película sin restaurar, que recrea el evento cinematográfico que el público vivió hace cincuenta años."

Los defensores del celuloide y los 70 mm en la era de Netflix

El nombre de Christopher Nolan ha surgido ya en varias ocasiones, es porque es uno de los (pocos) defensores que quedan de los 70 mm. Analógico vs. digital, el celuloide vs. la tarjeta SD, la sala de cine vs. Netflix. En un mundo cada vez más digital y con contenido migrando a pantallas cada vez más pequeñas (y accesibles), las películas en 70 mm son rara avis. Pocos cineastas quedan (o se permiten ser) fieles a este formato.

¿Por qué si es de tan alta calidad no se ha popularizado más y de hecho está en caída? Su altos costes, la dificultad de grabar y el hecho de que seguramente después se desaproveche hace que muchos directores se conformen con los 35 mm o incluso se pasen a grabaciones digitales. Christopher Nolan, maniático de los 70 mm entre otras cosas, grabó por ejemplo 'Dunkirk' casi al completo en 70 mm. Algo que no pudo conseguir con otro de sus grandes éxitos como es 'Interstellar', donde tan sólo algunas escenas lo estaban. Para entender las diferencias que supone una película en 70 mm en Espinof nos muestran cómo se adapta una película como 'Dunkirk' a formatos digitales.

También es complicado grabar en este formato porque requiere de cámaras mucho más pesadas y que no se pueden utilizar en cualquier tipo de escena. A veces los directores graban sólo algunas escenas en 70 mm, mientras que para el resto utilizan 35 mm y posteriormente adaptan todo el material. Donde más se aprovecha es evidentemente en escenas abiertas, con paisajes por ejemplo. Permite tomar escenas panorámicas y de muy alta resolución, capturando muchos detalles. Luego llega un director como Quentin Tarantino y se empeña en grabar 'The hateful eight' en 70 mm, una película de varias horas que ocurre casi al completo en una diligencia y una casa, espacios evidentemente cerrados.

Pero él explicó en cierto modo por qué lo hizo, se trata de querer hacerlo lo mejor posible:

Espectáculo

¿Es entonces los 70 mm sólo una forma de expresar amor por el séptimo arte? ¿Un capricho de cineastas que no quieren adaptarse a la realidad? Se podría caer en ese argumento fácil, pero quizás con el tema de los 70 mm ocurra algo similar a lo que vemos en muchas otras tecnologías que resisten a los cambios. Si dejas de lado las ventajas o desventajas que suponga grabar en 70 mm, te queda una cosa: una forma de diferenciarse.

No sólo es la calidad que se obtiene con los 70 mm lo que hace especial a estas películas, también lo es por lo que se genera alrededor de ello. Todo el esfuerzo en la grabación y producción, así como en la reproducción. Sólo hay que ver el mimo que se pone al proceso de proyección de una película de 70 mm en un cine IMAX:

Los 70 mm requieren de un trato especial que muchas veces hace que sea un entretenimiento para tan sólo unos pocos. Hay pocas salas de cine en el mundo que proyecten en 70 mm por todos los requisitos que supone. Y por supuesto, tienes que cuidar mucho más la escena si vas a grabarla en un formato tan detallado. Al final es en cierto modo una forma de subir el listón para el director, de asegurar un espectáculo para el usuario. Con los 70 mm no sólo es consumir la película, también es el proceso que sigues para consumirla. Se crea todo un espectáculo que difícilmente se va a obtener en un cine convencional y desde luego de ninguna forma viendo la película en casa. Por mucho que la TV tenga 4K, 8K, HDR, Dolby Vision o lo que sea.

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