Adblock o no Adblock, ésa es la cuestión

Durante una época se llevó la moda de la publicidad en Internet vía pop-ups, ventanas que se desplegaban y que en ocasiones llevaban hasta sonido. Por aquellos tiempos no había extensiones para los navegadores e Internet y, de hecho, Chrome todavía no existía. Opera y Firefox no tardaron en implementar el bloqueador de pop-ups por defecto, y hasta Internet Explorer se sumó poco después. Desde entonces, este formato está en desuso.

Su popularidad la acaparó entonces la publicidad vía display, con banners que se insertan dentro de las mismas páginas y que permiten a sus dueños monetizar su contenido. En algunas ocasiones, se trata de anuncios muy bien integrados que no afectan para nada al usuario. En otras, se abusa tanto del formato que molesta con creces al usuario. Así surgieron diversas soluciones para evitarlos, siendo la más popular en la actualidad las extensiones para navegadores como Adblock o Adblock Plus.

El funcionamiento de Adblock y Adblock Plus (ojo, son dos extensiones distintas) es extremadamente sencillo: te lo instalas y, por defecto, bloquea cualquier banner que se encuentre. Puedes configurar filtros y desactivar el complemento en determinadas webs si lo deseas, pero su objetivo es claro: bloquear toda la publicidad posible para que ésta no llegue al usuario.

El hecho de que sean herramientas tan sencillas de instalar y configurar ha causado que su popularidad se incremente notablemente en los últimos tiempos. Según un estudio que publicaba Adobe el septiembre pasado, casi el 5% de los usuarios de Internet los utilizan, es decir, casi 144 millones de usuarios mensuales. Esta cifra se ha duplicado respecto a 2013.

¿Pagan justos por pecadores, como suele decirse? En el mismo estudio que acabamos de citar, el 30% de los usuarios estaría dispuesto a ver publicidad no intrusiva y su objetivo instalando estas extensiones es simplemente bloquear la publicidad molesta. En esta última categoría se encuentran los banners animados, los que incluyen sonido y otros que se superponen sobre el contenido y no pueden cerrarse.

Cómo afectan los bloqueadores de anuncios a las publicaciones

Si bien muchos usuarios parecen encantados con estas soluciones, hay otro sector que ya no lo está tanto: el de las publicaciones de Internet. A fin de cuentas, y en la mayoría de casos, la publicidad display es una de las principales fuentes de financiación. Algunas, como estas dos asociaciones francesas, incluso ya están estudiando demandar a Adblock por "amenazas su supervivencia". Desde RemoveAdblock.com intentan concienciar al usuario de lo que significa utilizar estos métodos. Incluso otras páginas optan por otra solución más drástica: o desactivas el Adblock o no puedes ver nuestros contenidos.

Ejemplo de sitio web que te obliga a desactivar Adblock para ver el contenido

Desde Xataka nos hemos puesto en contacto con varias publicaciones para que compartieran con nosotros sus impresiones sobre este tema. Jorge Segado, director de En Femenino, nos explicaba que estiman que sólo el 0,05% de las visitas utilizan complementos de este tipo, por lo que no les afecta demasiado y no es algo que les preocupe a corto plazo.

El efecto de Adblock sobre una web depende mucho de su temática y, por tanto, de sus usuarios

Desde El Confidencial nos confirman que en el pasado barajaron la posibilidad de impedir el acceso a sus contenidos a la gente que tuviese la extensión activa en su sitio web ya que "bloquea la única vía que tenemos para seguir manteniendo el acceso libre y gratuito a nuestros contenidos". Sin embargo, no han seguido adelante con esta iniciativa ya que el impacto de estos bloqueadores de anuncios "es apenas nulo" en su sitio web.

Julio Alonso, de Weblogs SL (compañía propietaria de Xataka), nos confirma que en el caso de los blogs del grupo sí se llega a notar bastante más: entre el 20% y 30% de los visitantes lo utilizan, aunque "depende de cada publicación y del nivel de sofisticación tecnológica de sus usuarios". ¿En qué se traduce esto? Aunque es difícil de estimar, Alonso nos confirma que las pérdidas "podrían rondar el 10% de los ingresos de publicidad".

¿Cómo evitarlo en este caso? En Weblogs SL nos han confirmado que introducirán mensajes específicos que explicarán al visitante que son respetuosos con los formatos publicitarios evitando publicidad intrusiva, por lo que se pedirá al usuario que considere añadir sus publicaciones a la "lista blanca" de Adblock.

Afecta a sitios web tradicionales, pero también a otros como youtubers o streamers

Pero esto no sólo afecta a las publicaciones online más tradicionales, sino que también a otras personas que estén intentando ganarse la vida online. En The Comunicator hablaron con Tyler Brobson, un youtuber, que se refería al problema de la siguiente forma: "Si el 50% de la gente usa Adblock, entonces los ingresos del creador de contenido se reducen a la mitad. Creo que el 50% es un número generoso, así que te puedes imaginar el hundimiento casi catastrófico que los youtubers, streamers y anunciantes están sufriendo".

A la izquierda, el NTY con anuncios. A la derecha, sin anuncios

Adblock Plus y los anuncios "aceptables"

Como decíamos, y en el caso de Adblock Plus y Adblock, todos los anuncios display vienen bloqueados por defecto. Sólo hay que instalar la extensión y, voilà, anuncios fuera. Pero esto afecta tanto a la publicidad molesta como a la que no, por lo que desde hace algún tiempo desde Adblock Plus tiene activo el programa de "Anuncios aceptables". Su funcionamiento es sencillo: por defecto, está activada una opción que te mostrará la publicidad que no es molesta y que cumple ciertos requisitos.

¿Significa esto que AdBlock Plus deja pasar toda la publicidad "aceptable"? No exactamente, ya que, como ellos mismos explican, no les es posible reconocer automáticamente cuando un banner cumple los requisitos y cuándo no. Desde Adblock Plus han firmado varios acuerdos con algunas webs y anunciantes, y cualquiera con su propia página puede solicitar ser incluido en esta "lista blanca" desde este formulario, aunque conseguir pasar el corte no es nada fácil.

Y aquí es precisamente donde surge la polémica, ya que algunas grandes compañías están llegando a acuerdos, previo desembolse de dinero, con Adblock Plus. Hace unos días saltaba la noticia con Microsoft, Google y Adblock supuestamente pagando para "desbloquear" los anuncios. Según el Financial Times, y si bien las pequeñas web pueden solicitar estar en la lista de forma gratuita, Adblock Plus estaría pidiendo una cuota a las grandes multinacionales con anuncios. No es la primera vez que surge el rumor de que Adblock recibe pagos para desbloquear la publicidad de determinados servicios.

Google, Amazon, Microsoft y otras grandes compañías pagan a Adblock Plus para que siga con su iniciativa "Anuncios aceptables"

Desde Adblock Plus insisten en que para figurar en la lista de excepciones al bloqueo no hay que pagar, es un servicio gratuito para pequeñas páginas web y, por mucho que alguien desembolse, eso no significa que sus anuncios se vayan a filtrar: tienen que cumplir las mismas condiciones. Sin embargo, ellos mismos reconocen que las grandes compañías de anuncios pagan y colaboran a que esta iniciativa siga adelante. En su caso, parece que el pago es obligatorio.

Si bien desde Adblock Plus aseguran que su programa "Anuncios aceptables" es completamente transparente, la transparencia se queda ahí. ¿Cuánto pagan Google y compañía? ¿Quiénes son el resto de empresas con las que han firmado este tipo de acuerdos estratégicos? ¿Qué ingresos tiene la extensión a causa de esta iniciativa? ¿Hasta qué punto las grandes compañías tienen que pagar para que se considere su candidatura a entrar dentro de los "anuncios aceptables"? En definitiva, y como suele decirse, ¿quién vigila a los vigilantes?

¿Hay una solución que contente a todos?

Ejemplo de banner que mostraban en Make Use Of para pedir que la gente admitiera su publicidad

¿Existe un término medio que contente a usuarios sin perjudicar los beneficios de los medios? Ya os hablábamos de una solución radical: el bloquear las visitas que posean Adblock, pero no parece que el futuro vaya a ir por allí. Otras, que estamos viendo en otras páginas web, pasan por pedir al usuario que lo desactive en las mismas, explicándole los motivos para hacerlo.

Otra opción por parte de los bloqueadores de páginas web pasa por cambiar su funcionamiento: en lugar de bloquear todo por defecto y permitir excepciones, se podría permitir todo por defecto y bloquear excepciones. Sí, la mayoría de bloqueadores permiten este paso de "whitelist" a "blacklist", pero su configuración no es demasiado intuitiva y requiere bastante trabajo hasta dar con un filtro aceptable.

A finales del año pasado, Google lanzaba otra iniciativa distinta: Google Contributor. El usuario que no quiera ver anuncios pero quiera ayudar a que sus sitios web favoritos sigan adelante, puede escoger pagar una pequeña cantidad mensual (de 1 a 3 dólares) que se repartirá entre los sitios del programa que él visite. Por ahora sólo está disponible para Estados Unidos y limitado a unas pocas páginas web, pero no parece estar teniendo demasiada repercusión.

O, como en el caso de los pop-ups, ¿estamos ante el fin de la publicidad tradicional en Internet? "La publicidad está muerta, la publicidad la ha matado", titulaban en un interesante artículo en Fast Co, y desde Salon ya prognosticaban el final de la publicidad online en 2013. Aquí el móvil tendrá mucho que decir, y las grandes compañías lo saben: aunque se sigue pudiendo instalar desde su sitio web oficial, el año pasado Google eliminó la app Adblock Plus para Android de Google Play. ¿Pensando en lo que está por venir?

Imagen | yuichirock

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