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¿Te gustaría vivir sin cables? No tan deprisa

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Cables sí, cables no: ¿en qué quedamos?

Llevamos años con este debate y no se arrojan cifras más allá de los cómodos «con cables es mejor» o «fuera cables, apostemos por la movilidad total».

Un binomio tras el que se esconde mucho más de lo que parece. No todo tiene que ser tan drástico, tan o blanco o negro. Es decir: ni cualquier sistema remoto es inútil ni debemos dar por cerrada la cuestión. Más bien al contrario, depende de las necesidades y usos de cada uno. Y los fabricantes han dado buena cuenta de ello.

La era del wireless

Smart Home

Si nos fijamos en cualquier tienda de gadgets, el wireless es un concepto predominante. Es un paso que se ha dado —imprescindible en muchos sectores, como las smart homes—.

Prácticamente cualquier aparato electrónico ya se puede adquirir sin necesidad de cablear toda una habitación. Pero aún los sibaritas del vídeo y los melómanos del audio HD arquean la ceja ante este avance constante y seguro.

Ethernet es igual a cero paquetes de información perdidos

Pero no todo lo que promete el wireless es cierto. Existen compañías en Internet que comparan los tiempos de descarga con y sin cables y aún no se ha llegado a una paridad real. Digamos que ofrece una experiencia más cómoda y libre a cambio de reducir las exigencias.

Como apunta este brillante artículo sobre el juego online, ethernet es igual a cero paquetes de información perdidos, a menos latencia y un ping más bajo. Pero no siempre es así: todo depende del nivel de transferencia que necesitemos, del ancho de banda, la calidad de los receptores, el tipo de gadget, etcétera.

Velocidad Versus

Velocidad versus tiempo. Fuente: MundoGeek

Discos duros y datos en general

En la transferencia de datos existen una gran cantidad de variables: el tamaño de los archivos, la cantidad, la longitud del cable, el módulo de conexión, y hasta el estado del procesador —un sistema que esté ejecutando muchos procesos simultáneos será siempre mucho más lento—. No obstante, si nos ceñimos a los límites teóricos (las velocidad reales pueden llegar a ser de un 40% menos), nos encontramos con estos resultados en conexiones por cable:

TIPO DE TECNOLOGÍA (por conexión periférica)

RATIO MÁXIMO (teórico)

VELOCIDAD REAL

EQUIVALENCIA (en un archivo de en formato MKV de 2 GB)

USB 1.0 (1996)

12 Mbit/s

1.5 MB/s

22 minutos

USB 2.0 (2000)

480 Mbit/s

60 MB/s

33 segundos

FireWire 400 (1995)

393.216 Mbit/s

49.152 MB/s

41 segundos

FireWire 800 (2002)

786.432 Mbit/s

98.304 MB/s

20 segundos

eSATA (SATA 600, de 2011)

6 Gbit/s

750 MB/s

2,6 segundos

USB 3.0 (2010)

5 Gbit/s

625 MB/s

3,2 segundos

Thunderbolt 2 (2013)

20 Gbit/s

2500 MB/s

0,8 segundos

Thunderbolt 3 (2015)

40 Gbit/s

5000 MB/s

0,4 segundos

Canal de fibra de 1 Gb SCSI (1995)

1062.5 Mbit/s

100 MB/s

20 segundos

Channel de fibra de 4 Gb SCSI (2000)

4.25 Gbit/s

531.25 MB/s

4 segundos

Si hablamos de velocidad de transferencia, el cable gana por goleada. Si hablamos de gigabyte por euro, el cable es más económico. Pero con un HD inalámbrico tienes un servidor de contenido comunicado con tu PC, tu smartphone y cualquier equipo de casa compatible —una smart TV—.

Los HD inalámbricos están tan limitados como sus propias redes

A cambio del extra a pagar por la infraestructura inalámbrica, puedes convertir tu HD en un media center. Y será por opciones: Roku, Kodi, Chromecast o Plex transforman un simple HD en el núcleo de entretenimiento de cualquier casa.

Eso sí, los HD inalámbricos están tan limitados como sus propias redes. Si una red WiFi posee un radio de acción de unos 100 metros, sumando su inestabilidad y la facilidad de vulnerarla, un HD cableado siempre será más seguro. Como explican en ChipDesign: la libertad del wireless tiene un precio a pagar.

Teclados y ratones

Diferencias Entre Cable E

Conceptos básicos de diseño entre distintos tipos de redes. Fuente: CWTD

En primer lugar hay que distinguir los diferentes tipos de teclados y ratones inalámbricos. Bien por Bluetooth o radiofrecuencia (RF), ambos parten de esa idea sencilla: ser usados sin conectarlos a la torre del PC o al sistema anfitrión, gracias a unas pilas (AA/AAA o batería de litio). Los teclados de radiofrecuencia necesitan una pequeña llave USB. En este particular, es fácil perder la conexión y sufrir interferencias a poco que alejes el teclado.

Merece la pena sacrificar un extra de comodidad por un rendimiento superior

Cualquier usuario activo te dirá que ninguna de las dos son opciones seguras. Para trabajar en casa o la oficina sí, no para un uso profesional, como los jugadores de deportes electrónicos profesionales. Un atleta de los eSports necesita una máquina sin retardo (input lag), que rinda con eficiencia y sin esos molestos avisos de batería baja.

De ahí que recurran a teclados mecánicos con cable corto. Porque la extensión del cable y puntos de conexión también son relevantes: de ahí que se usen salidas chapadas en oro, porque son excelente transmisores de información por una relación calidad-precio asumible. La diferencia de precio no es notoria y normalmente merece la pena sacrificar un extra de comodidad por un rendimiento superior.

Auriculares y altavoces

Auriculares

Este es otro tipo de batalla. Los auriculares, sistemas multiroom, altavoces satélite o incluso micros de entornos caseros también utilizan protocolos Bluetooth para comunicarse, aunque cada día optan más por conexiones híbridas entre WiFi y Bluetooth.

Hasta hace bien poco estábamos escuchando música digital a unas calidades muy pobres

Este es quizá el sector que más enconados debates levanta. Desde el estándar IEEE 802.15.1 al actual protocolo Bluetooth 4.0 —que estamos a punto de renovar— se ha dicho que la música escuchada por wireless es basura.

Y, hasta hace poco, era verdad.

Es decir: compresión de banda, sonido monofónico, tasas de resolución mínimas y cortes habituales en la conexión que el streaming regulaba con una caché ridícula. O, lo que es lo mismo, estábamos escuchando música digital con unas calidades muy pobres.

Pero todo eso ha cambiado.

Ahora mismo podemos encontrar tasas de transferencia de 720 kbit/s en Bluetooth y un alcance de óptimo de 15 metros. Tenemos diferentes tipos de cifrado y hasta la emisión surround en inalámbrico. Un auricular inalámbrico actual emite diferentes bandas —nuestra salida de micro más la recepción de audio— con buen rendimiento, sin compresión y sin artefactos en la transmisión —filtrado de ruido o los clásicos glitches o scratches derivados de un mal DAC o un procesador de audio insuficiente—.

Mano

Desde el invierno de 2015 se venden más audífonos inalámbricos que con cable. Además, tenemos que contar con los NFC (comunicación de campo cercano), que usualmente son compatibles con el perfil A2DP (perfil de distribución de audio avanzado) y con códex como SBC y aptX, que pueden hacer transferencias de hasta la calidad de un DVD: 96KHz y 24 bits.

Esto en audio es muchísimo más que MP3 a 320 kbps u otros algoritmos de compresión. Es la calidad de emisión que escuchamos en el cine de nuestro barrio. Y claro, la comodidad que ofrece olvidarse de cables en unos auriculares, que no es algo que tengas delante, sino encima de la cabeza.

Impresoras y escáneres

Centrémonos ahora en las conexiones inalámbricas. Basándonos, igual que antes, en límites teóricos, tendríamos este escenario:

TIPO DE TECNOLOGÍA (POR CONEXIÓN PERIFÉRICA)

RATIO MÁXIMO (TEÓRICO)

VELOCIDAD REAL

EQUIVALENCIA (EN UN ARCHIVO DE EN FORMATO MKV DE 2 GB)

Bluetooth 4.0 (2010)

24 Mbit/s

3 MB/s

11,8 minutos

IEEE 802.11 (1997)

2 Mbit/s

250 kB/s

133,4 minutos (sí, más de dos horas)

IEEE 802.11b (1999)

11 Mbit/s

1.375 MB/s

24,24 minutos

IEEE 802.11g (2003)

54 Mbit/s

6.75 MB/s

5 minutos

IEEE 802.11n (2003)

600 Mbit/s

75 MB/s

27 segundos

IEEE 802.11ac (2012)

6.8–6.93 Gbit/s

850–866.25 MB/s

2,35 segundos

IEEE 802.11ad (2011)

7.14–7.2 Gbit/s

892.5–900 MB/s

2,24 segundos

Las impresoras inalámbricas conectadas a la red Wi-Fi son uno de “esos grandes inventos necesarios”. Quizá tarden más de lo debido ante un PDF de 200 páginas, pero la obligatoriedad que imponía Ethernet más cable USB no puede compararse con la comodidad de un SSID (Identificador de conjunto de servicios), de evitar todo el posible cableado.

Conectar y usar, sin instalaciones ni menús para introducir contraseñas

En este particular no hay diferencia de protocolos de ejecución. Las diferencias entre usar una impresora cableada son las mismas de siempre: las impresoras o escáneres cableadas son ligeramente más baratas, operan algo más rápidas y funcionan, generalmente, mediante plug-and-play. Es decir: conectar y usar, sin instalaciones ni menús para introducir contraseñas.

Los equipos del futuro

Vivo

Como hemos visto, existe una asociación tácita entre el concepto “sin cables” y “limitaciones técnicas”. Nada más lejos de la realidad. Ya podemos encontrar equipos, especialmente en el segmento del MINIPC, que ofrezcan las mismas especificaciones técnicas de un equipo cableado, y además aprovechen las virtudes de los “dos mundos”.

Un ejemplo: los portátiles y convertibles más populares apuestan por reducir el espacio eliminando el lector CD/DVD y las conexiones USB. El nuevo ASUS VivoMini VC65 incluye una unidad óptica, 4 puertos USB 3.0 y 2 USB 2.0, lector de tarjetas 4 en 1, salida de audio, HDMI, DisplayPort++, VGA y COM.

El rendimiento es digno por dentro y por fuera: por un lado monta un procesador Intel Core T Series de 2,8 GHz. Esto se traduce en lanzar imagen a resolución 4K UHD sin necesidad de cable HDMI. Si algo ha demostrado el desembarco de Netflix en España es que el streaming de contenido en HD es posible, que con una buena infraestructura se pueden lograr resultados asombrosos

Tú tienes el control del ancho de banda que consumen las aplicaciones

ASUS VivoMini VC65 ofrece conectividad Wi-Fi 802.11ac (con una tasa de transferencia de hasta 1,7 Gbps/s) que, junto a las aplicaciones ASUS Media Streamer y Remote Go!, ayudan a controlar el equipo vía remota y reproducir contenidos vía streaming. En otras palabras: tú tienes el control del ancho de banda que consumen las aplicaciones.

Nector

VivoMini VC65 es una opción pensada para todo tipo de usuarios: un sistema que puede montar hasta cuatro discos duros aunque ofrece 100 GB de espacio gratuito en la nube mediante ASUS WebStorage; que dispone de streaming rápido y con una tasa altísima, pero que puede conectarse a seis equipos USB diferentes. Al fin y al cabo es el usuario el que debe elegir lo que más le convenga.

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