Este agricultor chino de 60 años tiene un hobby inusual: construir submarinos. El último pesa cinco toneladas y funciona

Gemini Generated Image 4vcp2g4vcp2g4vcp

Mi padre siembra tomates y hace conserva. Este señor ya lleva tres submarinos caseros

Eva R. de Luis

Editor Senior

Zhang Shengwu tiene 60 años, es agricultor y no ha estudiado ingeniería naval, aunque a lo largo de su dilatada vida sí que ha tenido otros trabajos de los que cabe presuponer que es un manitas, como carpintero, soldador o en la industria naviera. Allá por 2014, Shengwu vio en la tele a una persona que construía su propio submarino y, al igual que tú y que yo nos aventuramos a hacer un bacalao al pil-pil después de ver a Argiñano hacerlo sin esfuerzo (spoiler: sale mal), el agricultor tomó la determinación de construírselo. 

Como cuenta el China Daily, ni siquiera las advertencias de su familia sobre los riesgos o el coste le detuvieron. Poco más de una década después, a principios de julio de 2025, Zhang Shengwu mostraba al mundo su creación con una exitosa inmersión de prueba de su "Big Black Fish", un submarino casero de cinco toneladas de peso capaz de sumergirse ocho metros, la última de sus creaciones. Ni es el primer submarino que ha hecho ni casi seguro que sea el último.

Algunos juegan a la petanca, yo hago submarinos. La idea de construir un submarino desde cero le atrapó, así que invirtió 5.000 yuanes (aproximadamente 642 euros al cambio) en comprar chapa de acero, un motor y una batería. En unos seis meses había construido su primer prototipo, un submarino de seis metros de eslora, 1,2 metros de altura, dos toneladas de peso, como recoge Sixth Tone. La mala noticia es que había una filtración. La buena noticia es que el diseño de su prototipo consiguió una patente, un reconocimiento formal del estado chino a la validez técnica del proyecto.

Obviamente no se quedó allí. Luego construyó un barco de superficie que también consiguió una patente. Como reconoce el propio Shengwu, su cabeza nunca está ociosa, así que ya tenía en mente el siguiente proyecto: invirtió 40.000 yuanes (algo más de 5.000 euros) para crear la segunda generación de su submarino, el que después se convertiría en el Big Black Fish. 

Primer submarino construido por Zhang Shengwu. CCTV News

Su obra maestra: el Big Black Fish.  Mejoró y alargó el casco hasta los siete metros y 1,8 metros de alto, de modo que ahora su cabina tiene capacidad para dos personas. Para que tuviera más estabilidad, Zhang vertió aproximadamente dos toneladas de hormigón en el casco como contrapeso y montó dos tanques de lastre en la proa y la popa: "Los tanques recogen agua para sumergirse y la vacían para flotar", explica para Sixth Tone. No quería más fugas como en su anterior proyecto, así que soldó cada junta e instaló escotillas circulares.

Esta embarcación es capaz de alcanzar una velocidad de hasta cuatro nudos y Zhang está especialmente orgulloso de su rendimiento. Así, detalla que "una pequeña batería y un motor pueden impulsar esta enorme estructura bajo el agua. Y puede sumergirse durante media hora sin que entre ni una sola gota de agua, incluso puede retroceder".

Contexto. Que alguien se monte algo tan complejo y poco intuitivo como un submarino en casa suena a exótico, pero la realidad es que en China pasa relativamente a menudo: en 2009 otro inventor llamado Li Yuming se fabricó hasta cinco submarinos caseros. En 2014 un antiguo funcionario de prisiones llamado Zhang Junlin también desarrolló un submarino turístico que probó en el mar del Sur de China. En 2015, un aldeano de Shaanxi se endeudó 200.000 yuanes para hacer uno de 9,2 metros. 

Por qué es importante. No es casual: el gobierno chino lleva años apostando por el talento rural. Así, en 2020 se fijó el objetivo contar con un millón de "líderes de innovación" y 15 millones de emprendedores en zonas rurales para 2025. De hecho, en Anhui, la provincia de donde proceden Zhang Shengwu y el funcionario de prisiones - inventor, estos perfiles pueden optar a una subvención inicial única de 5.000 yuanes si su actividad se mantiene estable durante más de seis meses. 

Shengwu encaja en ese perfil: sin titulación universitaria pero con mucho tiempo y persistencia, ha ejecutado con éxito tecnología compleja. Obviamente, no al nivel del ejército chino y sus submarinos, pero sí de forma funcional: su sumerge, navega y sube. Y ya tiene su siguiente submarino en mente, el tercero: será más grande y con más autonomía. 



En Xataka | Un granjero chino quiso bajar sus cerdos de la montaña en drone. Lo que siguió después fue un apagón de diez horas

En Xataka | Imágenes por satélite no dejan dudas: China ha lanzado al mar una criatura submarina que desafía la ingeniería naval

Portada | CCTV y Gemini



Ver todos los comentarios en https://www.xataka.com

VER 0 Comentario