Este precioso manuscrito de 1.000 años te permite pasear por centenares de remedios herbales medievales

La ciencia de la curación jamás ha sido un compartimento estanco. Sujeta a toda clase de revoluciones y transformaciones, los remedios medicinales y las medicinas contemporáneas, que tan efectivas resultan y de forma tan larga y saludable nos permiten vivir, han sido a menudo el resultado de pruebas y errores y de la metódica aplicación del método científico.

Naturalmente, no siempre fue así. Miles de años atrás la ciencia medicinal era precaria y contaba con fundamentos poco comparables a los de la actualidad. Así, las curas se aplicaban a través de remedios tradicionales, de conocimientos arcanos y populares, que de tanto en cuanto terminaban glosados en los diversos manuscritos ilustrados de la Edad Media, hoy tan caros y maravillosos.

El Cotton MS Vitellius C III es uno de ellos.

El libro, iniciado hace más de 1.000 años y progresivamente actualizado en los siglos posteriores, recoge un sinfín de recetas clásicas, antiguas y pre-modernas que se utilizaban en el día a día de Inglaterra, el país del que se originó. Forma parte del proyecto de digitalización de 800 manuscritos de la Bibliothèque Nationale de France y de la Polonsky Foundation y ahora, por primera vez, está completamente disponible en la red.

Lo podemos consultar y podemos pasear por sus apasionantes hojas en la web de la British Library, y aunque no es recomendable aplicar sus remedios en casa (en parte porque los materiales de las recetas ya no se utilizan en los remedios herbales contemporáneos, en parte porque los métodos curativos de la Edad Media son un exotismo del pasado superado), sirve como mirada a las curas cotidianas del ayer.

Una mirada, además, muy bonita. El manuscrito está repleto de dibujos detallados que ilustran los tipos de plantas a utilizar en los remedios, los resultados finales e incluso otros objetos utilizados en su fabricación, como partes de animales muertos. Escrito en inglés antiguo, y por tanto no cognoscible para los hablantes de inglés moderno, fue traducido en 2002 bajo el título de Medieval Herbal Remedies: The Old English Herbarium and Anglo-Saxon Medicine.

De tan magna exploración medicinal medieval sabemos poco, más allá de su origen anglosajón. Se cree que fue concebido inicialmente en el viejo reino de Kent, entre Canterbury y Winchester, dado que la tipografía y el estilo es similar al estilo monástico de entonces. Con el paso de los años se fue llenando de anotaciones en normando, francés o inglés más moderno, prueba de su permanente actualización y uso.

Este tipo de arbolarios medicinales eran comunes en Europa en un tiempo en el que los limitados avances científicos hacían de la ciencia medicinal un ejercicio imperfecto y a menudo intuitivo, casi de azar. Muchos de los remedios buscaban sanar cuestiones diarias y poco complejas, como picotazos de arañas o mordeduras de serpiente, y a menudo añadían objetos supuestamente curativos fruto de místicas creencias.

Muchos de los ingredientes utilizados en los remedios, en todo caso, siguen siendo utilizados a día de hoy, pero el conjunto total de las recetas es inefectivo y su uso, por peligroso, es desaconsejado. Su valor no es tanto práctico como histórico, cultural, académico, escolar y, por supuesto, estético.

Ver todos los comentarios en https://www.xataka.com

VER 0 Comentario

Portada de Xataka