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El AVE a Extremadura ha dado un pasito clave en su conexión con Madrid. Es un pasito que nos devuelve una década atrás

Ave Extremadura Obras

El tramo manchego está siendo el más complicado de sacar adelante, con Toledo como gran piedra en el camino

Alberto de la Torre

Editor - Xataka Movilidad

Dicen que las cosas de palacio van despacio. Podríamos decir lo mismo de la alta velocidad. No solo porque los trenes de "alta velocidad" están tardando más que nunca, también porque la construcción de cada nueva línea se asemeja a un parto que dura décadas. 

Para ejemplo, el AVE a Extremadura. Ha pasado ya un cuarto de siglo desde que se dio el visto bueno al proyecto. 25 años. Y lo que seguimos teniendo son conexiones propias de los años 70 hasta entrar en Extremadura donde, casualmente, el ritmo ya se acelera pasado Cáceres. 

No mentimos. En 1970, quien tomara un tren con destino Extremadura llegaría a la actual estación de Monfragüe en 181 minutos. Hoy si todo marcha bien apenas tardará 20 minutos menos. Más de medio siglo después de los tiempos de paso recogidos en esta guía, todavía se tardan más de tres horas en llegar de Madrid a Plasencia. Y es que ahora mismo es necesario detenerse en la mencionada estación y tomar un autobús porque el tren ya no llega allí. 

Al menos, en Extremadura pueden presumir desde el pasado mes de diciembre de tener conectadas Cáceres y Badajoz, ahora sí, por alta velocidad. Desde los últimos días del año, es posible cubrir el trayecto en 50 minutos. Es el resultado de unas obras que, aunque han tardado, han terminado por culminarse. 

Un hito del que no pueden presumir en Castilla-La Mancha. Y es que, 25 años después de empezar a estudiar por dónde pasará el AVE en su camino hacia Lisboa, se ha dado un nuevo paso adelante. Uno que también nos lleva casi diez años atrás. 

Un pasito p'alante, Toledo. Un pasito p'atrás

Cuando se proyectó que un AVE conectara Madrid con Extremadura se decidió que los trabajos tendrían dos grandes tramos claramente diferenciados. Uno de ellos sería el Madrid-Oropesa, el segundo el Talayuela-Cáceres. 

Con sus evidentes retrasos, ese segundo tramo está cerca de terminarse y su culminación pasado Cáceres es lo que ha permitido la llegada de la alta velocidad en ese tramo extremeño interprovincial. Y, como señalan en este gran repaso del diario Hoy a todas las fechas que se han venido sucediendo en este cuarto de siglo, el final del proyecto podría haber estado muy avanzado si el tramo manchego se hubiera construido a la misma velocidad. 

Sin embargo, desde 2008 los distintos implicados discuten qué hacer con el paso por Toledo. O, más bien, si el tren debe pasar o no por Toledo. Ese año, con el informe de impacto ambiental del tramo Madrid-Oropesa ya aprobado, se dio el visto bueno definitivo al estudio informativo que contemplaba una conexión con el con el corredor andaluz junto a la localidad toledana de Pantoja. La idea era sacar un ramal de esta línea con dirección a Extremadura y así ahorrar costes. 

Las obras, sin embargo, no se ejecutaron. La crisis de 2008 se llevó por delante el proyecto y nunca se puso en marcha. Sin máquinas trabajando, el informa ambiental caducó y fue cuando el Ministerio de Fomento apuntó a que el AVE pasaría por Toledo. Estamos ya en 2017. 

La propuesta del Gobierno era que, con el paso por Toledo, la línea atraería a un mayor número de viajeros ya que se conectaba la línea con una ciudad que es Patrimonio de la Humanidad. Eso sí, esto implicaba recorrer más kilómetros y aumentar el tiempo de viaje porque Toledo se encuentra más al sur que la primera propuesta. 

La idea tuvo el rechazo de las autoridades locales desde el primer momento. Y es que el paso por Toledo es delicado. La propuesta del Ejecutivo siempre ha sido la de llevar el AVE hasta la actual estación que está a apenas dos kilómetros en línea recta del centro de la ciudad. Pero eso implica construir un viaducto para solventar el paso del Tajo, lo que ha recibido el rechazo continuado de los gobiernos locales y las plataformas vecinales que consideran que se dañaría la imagen de la ciudad. La propuesta de estos era construir una nueva estación en un polígono industrial cercano. 

Así se llego al año 2020, con un estudio informativo en el que se planteaba subdividir el tramo en cuatro partes: Toledo, Torrijos, Talavera de la Reina y Oropesa. A ese proyecto también mostraron su rechazo en Torrijos, lo que llevó a más burocracia y sacar adelante un estudio complementario en 2022. Dicho documento se presentó en 2024 y tuvo el visto bueno de esta localidad al año siguiente... pero en Toledo, como hemos dicho, siguen sin ver con buenos ojos el proyecto. 

Con el objetivo de agilizar el proyecto, finalmente el Ministerio de Transportes ha terminado por dar el visto bueno a un nuevo estudio informativo que contemplaría construir dos ramales desde el corredor andaluz. Explican en Hoy que de salir adelante el ramal tendría su origen en Pantoja (como se tenía previsto desde 2008 a 2017) y que permitiría el paso en los dos sentidos con trenes de ancho ibérico y ancho internacional. Sin embargo, sería necesario utilizar trenes capaces de hacer este salto, ya que el resto de la vía a Extremadura está construido sobre ancho de vía ibérico. 

Es decir, ahora mismo lo que se está estudiando es lo mismo a la conclusión que se llegó en 2008 y que se mantuvo en la agenda hasta 2017. Al menos, como alternativa hasta que se decida si el AVE a Extremadura pasa o no por Toledo. Y, de pasar, por dónde va a hacerlo. 

Foto | Gunnar Ridderström, Jaime Lillo y Falk2

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