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Cuando pensamos en inteligencia artificial y sus aplicaciones, rápidamente vienen a la cabeza conceptos como los asistentes de voz y su desarrollo en altavoces, o la fotografía computacional en el interior de nuestros teléfonos móviles.

A día de hoy, ambos parecen los puntos más cercanos entre nosotros y esta tecnología inteligente, aunque, si estamos bien atentos, encontraremos más ejemplos. En la industria automovilística, sin ir más lejos, también hallamos algunos ejemplos relacionados con el aprendizaje de las máquinas.

Y no hablamos únicamente de ayudas a la conducción. La inteligencia artificial está integrada en todo el proceso de creación de los vehículos, obviamente en la utilización de los mismos, en el reconocimiento de los conductores y sus hábitos, también en los servicios asociados.

No vamos a entrar en datos de negocio, pero es interesante anotar que se estima que el valor de la inteligencia artificial en 2024, en el ámbito de la fabricación de coches y los servicios, ascenderá a los 10.730 millones de dólares.

La inteligencia artificial está involucrada en la creación del coche, en su utilización, en el reconocimiento del conductor, incluso en la aseguradora

En este artículo vamos a repasar aplicaciones relacionadas con una industria que está siendo conquistada por la IA. En ella conviven pequeñas startups con grandes ideas y gigantes del automóvil que desarrollan su propia tecnología pero también viven de esas empresas.

1. La IA nos ayuda en la conducción

Empezamos por lo más obvio: las ayudas en la conducción por parte de la IA. Básicamente podemos dividirlas en dos niveles: la asistencia a un conductor y los coches completamente autónomos. Vamos a conocer las diferencias:

Asistencia en la conducción

Antes de que la industria y los gobiernos sean capaces de desplegar una flota de coches autónomos, lo que nos queda es confiar en que la tecnología nos ayude. Contar con un copiloto inteligente que toma sus propias decisiones, al mismo tiempo que nos informa a partir de los datos que recibe de un montón de sensores y cámaras que rodean a los vehículos.

Aquí podemos encontrar sistemas como las alertas en los cambios de carril, los frenos de emergencia en base a la detección del tráfico que tenemos alrededor, aparcamiento automático, la monitorización de ángulos muertos, incluso la asistencia en la dirección. Todo esto siempre con una persona al mando.

El coche conduce solo

Teniendo en cuenta toda la tecnología que ya integran los coches, el paso lógico es que sea capaz de conducir solo. Son muchos los fabricantes que trabajan ya en vehículos completamente autónomos.

En el mundo de la tecnología podríamos decir que Tesla (y su Autopilot) y Google (a través de Waymo) son las que llevan la voz cantante, con el mayor número de kilómetros cubierto en pruebas reales, pero también hay muchas empresas pequeñas desarrollando la tecnología: AutoxDrive.AiOptimus Ride o nuTonomy.

2. Monitorizando al conductor

En los puntos anteriores hemos entendido que el coche ve todo lo que pasa alrededor, pero qué ocurre con nosotros, ¿nadie nos vigila? La inteligencia artificial también está al servicio de lo que acontece en el interior vehículo en tres escenarios:

  1. Reconocimiento e identificación del usuario. El software es capaz de saber qué conductor está al mando y tenerlo en cuenta, adaptando las condiciones a sus preferencias. También puede convertirse en un modo de bloqueo del vehículo, permitiendo su conducción únicamente a las personas reconocidas.
  2. Monitorizar durante la conducción. Observando los ojos del conductor, y el movimiento de su cabeza, el sistema es capaz de saber si se está quedando dormido o está pendiente de otras cosas que no sean la carretera.
  3. Control del sistema de entretenimiento. Bien sea con reconocimiento de voz o con gestos, la inteligencia artificial media en el control de cosas como cambiar la música, los mapas o las notificaciones que llegan a tu teléfono.

Para entenderlo mejor, un buen punto de partida es echar un vistazo al funcionamiento de un sistema que cumple con estos puntos. Desarrollado por la empresa israelí eyeSight, emplea cámaras especiales y sensores infrarrojos para la falta de luz.

3. Los servicios en la nube

Los vehículos del futuro tienen que ser dispositivos conectados y muy potentes en capacidad de proceso. Tendrán una dependencia especial de los datos, que van a estar alojados en la nube. La inteligencia artificial va a ayudar a que esos datos se gestionen de una forma eficiente.

Con la información recogida, se va a predecir, por ejemplo, su mantenimiento. Imaginemos un sistema inteligente con información de miles de coches iguales, es lógico que se puedan pronosticar las incidencias con mayor velocidad. También será posible presentar soluciones con descargas de software.

De la misma forma que las compañías conocen mucho sobre nosotros a través de nuestros dispositivos móviles, también lo van a conseguir con un coche conectado. En él hay sistemas de entretenimiento y asistentes de voz con los que será posible recolectar los gustos y preferencias de todos aquellos que los manejen.

Imaginad que circulamos por una ciudad que no conocemos y el sistema tiene en cuenta que nosotros queremos comprar unas gafas de sol. Al pasar cerca de una tienda nos recordará que allí podremos echar un vistazo.

4. En la fabricación de vehículos

El último territorio de la industria que vamos a tocar es el de la creación de los coches. Que haya robots en las líneas de montaje no es una novedad, lo interesante es que son sensibles a la presencia de los humanos y se adaptan a su ritmo y posición, para que no ocurra nada con ellos.

Los llaman robots colaborativos (cobots) y obviamente hay mucha inteligencia artificial en ellos. Una empresa líder en este campo es la alemana Rethink Robotics. En un segundo nivel tenemos a los AVG o Automated Guided Vehicles, capaces de moverse por una fábrica con cargamento sin la intervención de humanos.

Otros campos donde se están introduciendo los robots es en el pintado de los coches o en la soldadura de sus chasis. También hay empresas trabajando en la prevención de fallos en las fábricas de coches basándose en el aprendizaje máquina, tal es el caso de DataRPM.

5. Seguros AI

Otro campo que va a evolucionar en próximos años es el relacionado con las aseguradoras y los procesos inteligentes. Predecir lo que va a ocurrir es esencial para una empresa dedicada a asegurar nuestras pertenencias, por lo que son bienvenidas todas las herramientas que ayuden a evaluar riesgos posibles.

Una IA podrá predecir roturas en base a nuestro uso y coche, y también ayudarnos en los partes de accidente

De cara al usuario también aparecen aplicaciones que informarán de lo que nos va a costar arreglar un coche en un accidente. Por ejemplo, Dingsunbao 2.0 permite grabar en vídeo los desperfectos y enviarlo a la aseguradora. En el proceso el usuario será informado de lo que le va a costar y cuánto cubre la aseguradora.

Huawei en el coche del futuro

Huawei se hizo grande en el mercado mundial de infraestructura de red. Luego pasó a ser uno de los principales productores de dispositivos móviles. ¿Y en el futuro? Una de sus metas está precisamente en el desarrollo de la tecnología que llevamos en los vehículos. En 2018, por ejemplo, ya hizo público su proyecto RoadReader, en el que utilizaba un smartphone con inteligencia artificial que podía conducir un automóvil.

Los coches se están convirtiendo en un dispositivo conectado más, de manera que el 5G será un salto muy importante en sus posibilidades

El gigante de las telecomunicaciones está trabajando en un coche autónomo basado en su propia tecnología de inteligencia artificial y nivel 4 de autonomía, que estará listo en 2021 o 2022. Los primeros frutos los disfrutaremos tanto en China como en Europa. Actualmente ya ofrece la infraestructura de conectividad 5G necesaria para desarrollar inteligencia artificial, coches autónomos y la comunicación entre ellos. Ya trabaja para un número importante de fabricantes de coches, como Audi, GAC, Changan o Beijing New Energy Automobile.

Enseñando a conducir a una IA

Para terminar os dejamos con un vídeo bastante curioso sobre el entrenamiento de vehículos inteligentes. La idea pasa por poner a una gran cantidad de coches circulando en circuito e ir estableciendo generaciones de evolución. Para cada paso se toma la inteligencia del coche que mejor lo ha hecho en el paso actual. ¿Curioso, no?

Imágenes | Splitshare