De la fluorita almeriense a las enormes reservas de estroncio en Granada: el subsuelo andaluz despierta ante la fiebre europea por los recursos críticos
Bruselas inicia la revisión de la Directiva Marco del Agua para sortear los cuellos de botella del sector extractivo
Nuestro país atesora grandes reservas de estos minerales críticos, indispensables para fabricar desde baterías hasta aerogeneradores. En este escenario, Andalucía se ha erigido como el "El Dorado" moderno, concentrando el 90% del valor de la producción nacional de minería metálica.
Según consta en el Mapa de los Minerales Críticos de Andalucía editado por la Junta, el acceso a estos recursos es ya una "cuestión de seguridad estratégica" para poder sacar adelante el Pacto Verde europeo. El temor es claro: corremos el riesgo de sustituir nuestra antigua dependencia de los combustibles fósiles por la dependencia de materias primas por las que hay una competencia mundial cada vez mayor.
Berja da el primer golpe sobre la mesa. Mientras los despachos debaten, la provincia de Almería ya se prepara para perforar. Según El Diario de Almería, en apenas tres meses la empresa Minera de Órgiva iniciará la actividad extractiva en la concesión del pozo Lupión, en el municipio de Berja. Su propietario, Celso Amor, confirma que el arranque es inminente y comenzarán extrayendo mineral para realizar pruebas industriales y diseñar la planta definitiva.
Una pieza única. El objetivo allí es la fluorita, una materia prima considerada crítica por la Unión Europea que resulta vital para las acerías, la producción de ácido fluorhídrico, los sistemas de refrigeración y la industria química. No es un proyecto menor: las estimaciones apuntan a que existen más de 10 millones de toneladas de fluorita en el yacimiento, situándolo entre los más importantes a nivel europeo.
Además, para minimizar su huella ecológica en la sierra de Gádor, la explotación ha apostado por un diseño en el que toda la mina será completamente subterránea, incluida la planta de tratamiento; un modelo del que solo existe una instalación similar en el mundo, ubicada en Chile.
El pulso geopolítico: desengancharse de China. La apertura en Berja no es un caso aislado, sino el reflejo de una política de supervivencia continental. Actualmente, gran parte de las materias primas críticas se concentran en países como China, que controla el 90% de las tierras raras, o el Congo, principal proveedor de cobalto. La Unión Europea quiere cortar esta dependencia para blindar sectores que van desde la automoción hasta la inteligencia artificial.
Bruselas tiene identificados actualmente 47 proyectos estratégicos ligados a la minería en todo el continente, de los cuales siete se ubican en España. Nuestro país ya es un peón clave: aportamos el 17% del cobre que se extrae en la UE, el 12% del zinc y somos el primer productor europeo de flúor y yeso.
Hay unA polémica normativa detrás de esto. Sin embargo, sacar estos minerales de la tierra choca frontalmente con la protección de los ecosistemas. Tal y como advierte El Periódico, decenas de compañías extractivas avisan desde hace tiempo que la Directiva Marco del Agua de la UE les impide recibir las autorizaciones necesarias para operar.
Para desencallar esta situación, la Comisión Europea lanzó un proceso de consulta pública ('Call for Evidence') destinado a revisar y flexibilizar esta legislación hídrica. El objetivo oficial de Bruselas es abordar los cuellos de botella regulatorios y simplificar la legislación para promover el acceso a las materias primas críticas.
La voz ya ha sido alzada. Las plataformas ecologistas critican que estos cambios se quieren hacer por la vía rápida y advierten de sus consecuencias: si la flexibilización sale adelante y un proyecto se considera de "interés superior", se permitirá una "mayor contaminación" autorizando vertidos en ríos o acuíferos que hasta la fecha estaban prohibidos. Todo ello en un país como España, donde el 43% de las masas de agua ya incumplen los requisitos ambientales.
Para intentar equilibrar la balanza, la Comisión Europea ha abierto una convocatoria de expertos para formar la Plataforma de Partes Interesadas sobre Resiliencia Hídrica, buscando proteger el ciclo del agua frente a la contaminación y el cambio climático.
Más allá de la fluorita: el mapa andaluz. Mientras Europa decide qué hacer con sus aguas, el subsuelo andaluz sigue atrayendo miradas. Como desgrana el medio local almeriense, existen proyectos en fases iniciales para estudiar la extracción de litio en Pulpí, y metales como plata, hierro o cobre en la Sierra Almagrera y los Filabres. Rafael Navarro, investigador del IGME-CSIC, llama a la cautela recordando que desde que se investiga hasta que se abre una mina pueden pasar fácilmente tres o cuatro años.
El mapa de Minerales Críticos de la Junta de Andalucía confirma este potencial, destacando un alto potencial en la zona del Arteal (Sierra Almagrera, Almería) como posible recurso de litio asociado a salmueras. El documento también revela que en la cuenca de Granada (Montevives, Escúzar) se localiza el segundo mayor yacimiento del mundo de estroncio, produciendo 200.000 toneladas anuales y coronando a España como el principal productor de la UE.
El alto precio de la soberanía. Tenemos los recursos que Europa necesita desesperadamente para no depender de potencias asiáticas, y proyectos como el de Berja demuestran que la industria está lista para empezar a operar.
Sin embargo, el debate sobre la modificación de la Directiva Marco del Agua plantea una pregunta incómoda que la sociedad y las instituciones europeas tendrán que responder muy pronto: ¿estamos dispuestos a relajar la protección de nuestros ríos y acuíferos para asegurar nuestro futuro tecnológico y energético? La respuesta definirá el paisaje ambiental de las próximas décadas.
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