Cráneos tallados con forma de copa, prácticas caníbales y otras cosas que se hacían en Málaga hace 7.000 años

Cráneos tallados con forma de copa, prácticas caníbales y otras cosas que se hacían en Málaga hace 7.000 años
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Costillas, un esternón, una mandíbula y falanges de las manos. Los restos de siete personas con marcas de dientes, mordidas y cortes para separar la carne de los huesos junto a un cráneo esculpido para hacer las veces de una copa. Eso es lo que ha encontrado un equipo de investigadores mientras estudiaban la historia de uno de los lugares más fascinantes del sur de España, el Torcal de Antequera.

Fue en 1988 cuando mientras investigaban en la Cueva del Toro se dieron de bruces con los restos de cuatro adultos, dos adolescentes y un niño. Pero no ha sido hasta ahora cuando con nuevas técnicas de análisis, pruebas de ADN y dataciones con carbono 14, nos ha permitido concluir que lo que teníamos entre manos son una de las primeras evidencias de canibalismo del neolítico antiguo.

Un fenómeno tan inesperado que no lo entendemos bien

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Dimas Martín Socas y María Dolores Camalich Massieu dirigen el equipo interdisciplinar formados por especialistas en arqueología, antropología y paleogenética que trata de entender las claves de los asentamientos de El Torcal, uno de los yacimientos neolíticos más importantes de europa.

El canibalismo es un fenómeno realmente muy complejo. Hasta ahora, este tipo de prácticas siempre se habían estudiado en comunidades humanas de épocas más recientes o muy anteriores, como podría ser el paleolítico superior (es decir, hace unos 15.000 años). Aunque hay pruebas de manipulación de huesos en esas fechas (un cráneo en Huesca y un ídolo sobre huesos en el norte de Castilla), no había pruebas tan claras de su existencia en el neolítico antiguo.

Y, en parte por ese motivo, treinta años después de encontrar los restos, ahora empezamos a entender el puzzle. Aunque con limitaciones. Los investigadores han descubierto, por ejemplo, que los individuos tenían relaciones de consanguineidad de primer grado.

Torcal de Antequera

Esto abre el campo de las interpretaciones: podemos estar ante un caso de canibalismo agresivo (episodios violentos entre grupos que, en este caso, incluyeron a miembros de la misma familia) o un caso de canibalismo ritual (prácticas funerarias vinculadas al contexto familiar).

La prehistoria es, sin lugar a dudas, uno de los periodos menos conocidos del paso de la humanidad por la tierra, pero también de los más interesantes. Este tipo de trabajos, aunque aún sean muy preliminares, nos dan la oportunidad de conocer mejor lo que fuimos.

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