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En movilidad encontramos mejoras tecnológicas que tienen un perfil muy definido de qué nos pueden aportar, como la transición a los motores eléctricos, pero hay otras innovaciones de las que todavía no sabemos sus límites, ni conocemos hasta qué punto van a contribuir a cambiar nuestros hábitos y hacernos la vida más fácil. Es el caso del coche conectado, aunque modelos como el nuevo Volvo XC40 ya nos desvelan avances de lo que nos deparará esta nueva era.

Características:

El compacto SUV urbano que es grande en innovación. Con un diseño expresivo, un almacenamiento ingenioso y una tecnología inteligente. Disponible en una versión híbrida enchufable, para una conducción más sostenible.

Si nos preguntan sobre qué es un coche conectado, inevitablemente sacaremos a relucir nuestro teléfono móvil o smartphone para comprender la ecuación. Podemos pensar que un coche conectado es aquel que nos permite contar con las ventajas del teléfono a bordo. Sin embargo, esta es solo una pequeña parte de lo que implica la conectividad.

El potencial de esta tecnología avanza hacia otros ámbitos y promete cambiar la actual concepción que tenemos de los vehículos gracias a funciones que van más allá del campo del transporte. 

El coche conectado nos hace la vida más fácil

La primera de las implicaciones prácticas que trae consigo la conectividad son las que afectan a la conducción. Durante los primeros años del actual milenio se coció, a fuego lento, un caldo del que parten la gran mayoría de avances prácticos que disfrutamos hoy. Esto se produjo gracias a la apuesta de fabricantes pioneros como Volvo por el desarrollo de tecnologías de conectividad entre vehículos (car-to-car) o entre vehículos e infraestructuras (car-to-infraestructure). Los actuales sistemas de asistencia a la conducción de los modelos del fabricante sueco serían impensables hoy sin esos trabajos previos.

En otra esfera no tan alejada, las redes de comunicación vivían una revolución similar, relacionada principalmente con la velocidad de transmisión de datos. Los smartphone fueron los primeros en recibir esas virtudes. Solo era cuestión de tiempo para que las ventajas de comunicación de estos acabaran en el vehículo. De este modo, podemos disfrutar de la principales funciones que nos ofrece nuestro teléfono sin salir del coche. Esto incluye todas las prestaciones de infoentretenimiento o navegación actuales aplicadas a la experiencia de la conducción.

¿Qué es capaz de hacer (por nosotros) el coche conectado?

Las prestaciones que encontramos en el Volvo XC40 muestran hasta qué punto la conectividad puede hacernos la vida más fácil ahorrándonos tiempo o convirtiendo la conducción en una experiencia muy diferente.

Por ejemplo, la app Volvo On call abre la vía a la gestión remota del vehículo. Esto permite activar de forma previa el climatizador para enfriar o calentar el habitáculo antes de que nos montemos. Desde la aplicación puedes hacer que se emitan destellos con las luces y que suene la bocina para que encuentres tú Volvo con mayor rapidez. Al mismo tiempo, podemos gestionar el sistema de bloqueo de puertas, consultar el nivel de combustible, o incluso, convertir el coche en un punto WiFi móvil para permanecer conectados durante todo el trayecto.

El sistema funciona también como una agenda, tan versátil, que no solo nos recuerda las posibles citas o actividades, sino que además puede programarse para vincularlas a una dirección física y que el sistema de navegación Sensus Navigation nos oriente hasta allí. Solo tendrás que vincular la agenda del móvil con el coche. Del mismo modo, el sistema nos ofrece apoyo durante la conducción para, por ejemplo, buscar un restaurante o recomendarnos puntos turísticos.

Ayuda hasta para hacer la compra

Los servicios de conectividad del Volvo XC40 presentan dos servicios tan útiles como innovadores. El primero consiste en añadir a la llave física la posibilidad de una llave online para poder acceder al vehículo y con la que además se puede dar acceso a terceros desde la aplicación Volvo on Call.

Al no tener que entregar la llave de un modo físico podemos prestar el coche a quien queramos (por ejemplo, a alguien de nuestra familia), de un modo más sencillo y rápido. La persona a la que invitemos solo tiene que descargarse la app y a través de esta acceder al coche. Además podrá localizarlo en su teléfono utilizando el GPS. 

La segunda de las prestaciones mencionadas convierte al Volvo XC40 en un punto de entrega de la compras que realicemos a través de Internet. Se trata de un servicio que requiere de un registro previo. Una vez realizada una compra online y seleccionada la opción «entrega en el vehículo», se envía un aviso al teléfono para elegir el lugar y la hora de recepción del pedido. Para cerrar la operación, el transportista recibirá un código seguro de acceso al vehículo. Esto no significa que el mensajero pueda acceder sin limitaciones al coche, sino que solo podrá abrir el maletero. Una vez depositada allí la compra, el código perderá su validez y recibiremos en nuestro teléfono la notificación de que ha sido entregada.

Y esto es solo el principio

Estas funciones contribuyen a abrir un nuevo campo de posibilidades para el coche conectado. Así, Volvo vuelve a demostrar su espíritu pionero gracias a los sistemas del Volvo XC40. Este tipo de servicios seguirán aumentando gracias al punto álgido en el que nos encontramos.

La apuesta de fabricantes como Volvo y compañías tecnológicas punteras como Google es total. Los próximos resultados no tardarán en aparecer a través de la consecución de sistemas de conducción semi-autónomos. La conexión del vehículo con su entorno constituye una pieza fundamental de este puzle tecnológico que supondrá una nueva revolución en la seguridad vial.

Si levantamos la mirada algo más hacia el futuro, podemos vislumbrar los primeros trazos de las siluetas de las ciudades inteligentes o smart cities. El espíritu innovador del Volvo XC40 coincide con la concepción de las urbes de las próximas décadas. En el futuro de la movilidad, no todo está referido a la automatización de la conducción. La gestión de datos a gran escala, o Big Data, es otra de las piezas clave que conformarán nuestros modos de vida.

La información que propicia la conexión de los vehículos será otro de los factores que aumentará la seguridad, facilitará el tránsito erradicando las retenciones o nos ofrecerá nuevas propuestas de comunicación y entretenimiento a bordo. Todo esto a la espera de otras tantas funciones de nuestro día a día que el coche conectado del futuro integrará.