La Estación Espacial Internacional ya tiene instaladas sus nuevas baterías: son de iones de litio y pesan 180 kilos cada una

La Estación Espacial Internacional ya tiene instaladas sus nuevas baterías: son de iones de litio y pesan 180 kilos cada una
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Los astronautas de la Estación Espacial Internacional acaban de terminar un importante proceso de modernización: el cambio de baterías. Cuatro años después de que se iniciase la misión, y tras 14 paseos espaciales, los astronautas han colocado la última batería de iones de litio en el sistema, un sistema que se espera que funcione hasta que la ISS llegue al final de su vida útil.

Pero un momento, ¿la Estación Espacial Internacional no usa paneles solares? ¿Por qué necesita baterías? Efectivamente, la ISS tiene paneles solares para alimentarse de la luz del sol, pero también viaja a 7,66 kilómetros por segundo. Eso significa que cada 45 minutos cambia de una zona iluminada a una zona a oscuras. En las zonas iluminadas el Sol se encarga de darle energía a la Estación y recargar las baterías, baterías que permitirán que la ISS siga en funcionamiento cuando cambie a una zona oscura.

180 kilos cada una

Iss La astronauta de la NASA Jessica Meir es fotografiada durante una caminata espacial que realizó con la astronauta de la NASA Christina Koch Jessica Meir para instalar nuevas baterías de iones de litio.

La Estación Espacial Internacional, hasta el momento, usaba baterías recargables de níquel-hidrógeno. Cada una de estas baterías tenía una vida útil de alrededor de 6,5 años, por lo que debían ser reemplazadas periódicamente. Las baterías de NiH2 las fabricaba Space Systems/Loral (ahora SSL), una subsidiaria de Maxar, que trabajó bajo un contrato con Boeing NASA Systems. Hasta ahora, la ISS tenía 48 baterías de NiH2.

Sin embargo, en 2017 comenzó el proceso de modernización. La idea era sustituir las baterías de NiH2 por baterías de iones de litio por, principalmente, una cuestión de capacidad. Las baterías de ion-litio pueden almacenar el doble de carga que las NiH2, lo que a efectos prácticos significa que la ISS necesita la mitad de baterías. De hecho, con el proceso de sustitución ya completado, la ISS pasa de tener 48 baterías a tener solo 24.

Una sola batería de iones de litio (y su correspondiente placa adaptadora) sustituye a dos baterías de níquel-hidrógeno. La electricidad de estas baterías se usa para literalmente todo. Cuando la ISS pasa por una zona a oscuras, las baterías alimentan el sistema de soporte vital de los astronautas, pero también las aspiradoras que usan sus huéspedes para mantener la estación limpia. Cada batería pesa 180 kilos.

En 2009, el Programa de la Estación Espacial Internacional realizó un estudio para conocer la viabilidad de sustituir las baterías antiguas por las nuevas. Este se aprobó en 2011, la producción de las baterías (a cargo de Boeing y Aerojet Rocketdyne, entre otras empresas) empezó en 2014 y en diciembre de 2016 comenzó el proceso de sustitución. Después de cuatro vuelos del H-II Transfer Vehicle japonés y de 14 paseos espaciales hechos por 13 astronautas diferentes, el sistema de energía se ha actualizado por completo.

La primera entrega de baterías se hizo a finales de 2016 y el lote final se entregó en mayo de 2020. Los controladores de tierra usaron el Canadarm2 (el brazo robótico) para colocar las baterías en los paneles solares cercanos, pero en los más lejanos era necesario que los astronautas lo hicieran por sí mismos. No ha sido un proceso sencillo, ya que ha habido fallos en algunas baterías, pero finalmente se ha completo el proceso.

El siguiente paso en la modernización de la ISS se centra en los paneles solares. "En los próximos años, seis nuevos paneles solares llegarán a la Estación Espacial Internacional a bordo de tres naves de carga de SpaceX", afirman desde la NASA. Los actuales paneles solares están llegando al final de su vida útil y los nuevos suministrarán más de 20 kilovatios de energía cada uno. "El par de paneles solares restantes sin cubrir y los antiguos paneles parcialmente sombreados que permanecen en su lugar bajo los nuevos paneles continuarán generando aproximadamente 95 kilovatios de energía para un total de hasta 215 kilovatios de energía disponible para apoyar las operaciones de la estación al finalizar", concluye la NASA.

Imágenes | NASA

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