Samsung, el impuesto de sucesiones en Corea y el estado de salud de Lee Kun-hee: el control de la compañía, en juego

Samsung, el impuesto de sucesiones en Corea y el estado de salud de Lee Kun-hee: el control de la compañía, en juego

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Samsung, el impuesto de sucesiones en Corea y el estado de salud de Lee Kun-hee: el control de la compañía, en juego

Lee Kun-hee lleva hospitalizado desde 2014, debido a un infarto. Este hecho es, desde luego, muy relevante debido a dos factores: el primero es que el director general de la empresa coreana más grande, Samsung Group. Y el segundo es la ley de herencias coreana.

Y es que ambos factores son un cóctel explosivo para el futuro de Samsung, que no es una empresa cualquiera de Corea. Samsung supone casi el 15% del PIB de Corea y el 20% de sus exportaciones. Semejante gigante hace que el devenir de un país dependa enormemente del rumbo de su gobernanza.

La herencia en Corea

La ley de Corea dice que si la herencia supera los 2,5 millones de dólares el impuesto es del 50% de los bienes heredados. En algunos casos puede ser incluso del 65%, si la herencia son acciones y los herederos son los accionistas mayoritarios.

En el caso de Lee Kun-hee se estima que en el caso de su fallecimiento tendrían que pagar unos impuestos de sucesiones de alrederor de 6.000 millones de dólares. Una cifra abultada pero que también dice mucho de la cantidad a heredar. Sin embargo el problema es que la herencia son principalmente acciones de Samsung.

Los herederos, por tanto, tendrían que vender acciones para poder cumplir con Hacienda y esto podría hacer que perdieran el control de la compañía, que podría recaer en fondos de inversión nacionales o extranjeros, con unos objetivos distintos de los actuales gestores.

Este tema lleva sobre la mesa desde 2014 y las teorías conspiranoicas en las redes especulan con que Lee Kun-hee realmente está muerto y no hospitalizado . Sin embargo estas afirmaciones son muy sensacionalistas porque siempre hay alternativas para mantener el control de la compañía, como veremos a continuación.

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Otras posibilidades

Esta situación del alto impuesto de sucesiones no es algo novedoso y ya ha habido empresas que han tenido que sufrir esta situación. Lo más típico es pedir un préstamo a un banco y poner como garantía las acciones. Esto permite mantener el control mientras la empresa vaya bien, aunque añade riesgo y costes.

Otra opción sería pedir un trato de favor al Gobierno. No es extraño ver que los conglomerados coreanos obtengan beneficios del Gobierno, aunque luego se conviertan en escándalos mediáticos. En este caso y siendo una empresa que representa un porcentaje tan grande del PIB seguro que habría formas de justificar que no se perdiera el control de la compañía por motivos de interés nacional.

Una tercera forma podría ser un pago en acciones. Y estas acciones podrían ir sin derecho a voto, por ejemplo, para impedir que el Estado intervenga en las decisiones de la compañía pero sí reciba dividendos o pueda beneficiarse de las subidas en bolsa del valor. Seguramente que habría que hacer algo rozando la ilegalidad (convertir acciones con derecho a voto en acciones sin derecho a voto; admitir acciones como pago) pero en Corea todo es posible.

Pero incluso aunque tuvieran que vender acciones para pagar el impuesto, no creo que la familia perdiera el control de la compañía. Realmente la familia que controla Samsung son los accionistas mayoritarios pero no llegan a tener, ni de lejos, el 50% de las acciones. Mantienen el control debido a que los accionistas confían en su gestión. Perder una parte de sus acciones (aunque fuera importante) no tendría que implicar cambios en la gestión de la misma.

El impuesto de sucesiones en otros países

Lo cierto es que el impuesto de sucesiones en Corea es muy alto. Dentro de la OCDE solo Japón los supera con el 55%, pero Corea tiene el caso especial del 65% que nadie más tiene. La media de la OCDE es del 15% y existen países donde el tipo es el 0%.

Estos tipos tan altos perjudican empresas familiares de gran tamaño, que tienen que venderse al morir el fundador y puede perderse mucho valor en el cambio, afectando a los trabajadores y a la economía local. Por ello Corea permite algunas excepciones pero que generalmente están limitadas a empresas de tamaño medio y cuya legislación está algo anticuada.

En España las competencias del Impuesto de Sucesiones y Donaciones están transferidas a las Comunidades Autónomas. Existe un régimen general pero prácticamente todas lo han reformado. Aún así tenemos un tipo relativamente alto para herencias fuertes, el 34% (como se indica en los comentarios, este tipo podría llegar al ser más del 80% en algunos casos extremos como altos patrimonios y parentesco lejano). Pero lo cierto es que hay tantas deducciones y reducciones que en muy pocos casos se aplica dicho tipo. En el caso de Comunidad de Madrid el impuesto a pagar en el caso de que los herederos sean hijos es realmente muy bajo, cercano al 0%.

El Impueso de Sucesiones plantea este tipo de problemas ya que al heredar normalmente hay poco dinero líquido. Lo normal es que la clase media deje en herencia viviendas y los más adinerados acciones. La herencia de inmuebles también es problemática, debido a que la liqudez es baja, pero como hemos visto aquí la herencia de acciones también puede dar quebraderos de cabeza. Sin embargo algunos economistas como Piketti afirman que este impuesto es clave para impedir que la desigualdad siga aumentando.

Imagen | Kote Puerto en Unsplash

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