Los plegables de Samsung son cada vez más baratos: sus precios y el efecto de la inflación están hundiendo su coste

Los plegables de Samsung son cada vez más baratos: sus precios y el efecto de la inflación están hundiendo su coste
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El final del verano, otrora marcado por los Galaxy Note, es ya marcado por la serie Z de Samsung, sus plegables, que recogen el testigo de la gama antes conocida por sus grandes tamaños de pantalla y la inclusión del S Pen. Ya presentados los nuevos Z Fold4 y Z Flip4, vamos con el análisis de sus precios.

Aunque en los últimos años los fabricantes de móviles, por lo general, han disparado sus precios para la gama súper alta, pasando de anécdota a costumbre el lanzamiento de terminales por encima de 1.000 euros; los plegables de Samsung han mantenido una tendencia distinta, ayudados por la amortización de sus diseños y componentes a lo que solo hay que añadir el efecto de una inflación disparada para tener una evolución en contradirección a lo visto en la telefonía de los últimos tiempos.

Más notorio en los Flip que en los Fold

Esta tendencia se aprecia en la serie Fold, pero todavía más en la Flip: de plegables originales que superaban los 2.000 euros y se acercaban a los 2.500 (sobre todo si ajustamos sus precios por inflación) ahora vemos cómo los Fold siguen cayendo de precio (10 euros más baratos de un año para otro que son más de 200 euros menos si contamos con el efecto de la inflación), mientras los Flip consolidan una tendencia aún más acentuada, donde por algo más de 1.000 euros es posible hacerse con un plegable recién lanzado al mercado.

Precios Plegables 001

Aunque el Z Fold 2 tuvo un aumento de precio respecto al modelo original, provocado por un aumento nominal sin práctiacamente inflación en esa época, todos los modelos posteriores han hundido sus precios en términos reales. Es decir, contabilizando el aumento promedio del coste de la vida. En la serie Fold, un 17% y un 11% interanual. En la serie Flip, un 34% y un 8%.

Precios Plegables 002

Caídas de precios que, inflación al margen, tienen su origen en esa amortización, de la misma forma que ya hemos visto en los televisores OLED; o de forma más amplia, en la industria de las videoconsolas.

Esta sucesión se ha producido en un contexto en el que una pandemia por el camino provocó un desabastecimiento de componentes, una escasez de chips, un aumento del coste de las materias primas y unos mayores gastos de transporte, y eso incluso antes de que la invasión de Ucrania disparara el precio del combustible.

Si las medidas europeas y estadounidenses para contener la inflación subiendo los tipos de interés hacen efecto y la subida de precios se ralentiza, podríamos asistir a una caída aún más acentuada en los precios de los plegables para la próxima generación, y quizás llegar a ver un plegable por debajo de la barrera psicológica de los 1.000 euros como precio de salida. Solo quedan otros 100 euros de rebaja.

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