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La clasificación de etiqueta 0 y ECO de los coches está rota: se está llenando de coches de combustión muy contaminantes
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La clasificación de etiqueta 0 y ECO de los coches está rota: se está llenando de coches de combustión muy contaminantes

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Etiqueta CERO, etiqueta ECO, etiqueta C, etiqueta B y sin etiqueta. Últimamente estamos hablando mucho sobre los distintivos medioambientales de la Dirección General de Tráfico, pero especialmente en lo referente a la polémica acerca de aquellos coches beneficiados por las etiquetas CERO y ECO sin hacer demasiados méritos.

Vamos a explicar en qué consiste todo este entuerto pero aquí va un pequeño spoiler: la culpa no es tanto de las marcas como de la vagancia de la DGT, estableciendo un etiquetado impreciso y que es en su propia clasificación donde reside el problema.

Un etiquetado con voluntad pero plagado de imprecisiones

Ford Puma Titanium X

A estas alturas todos (salvo algunos casos puntuales) estaremos de acuerdo en que la contaminación es uno de los principales problemas en las grandes ciudades. Cada vez hay un porcentaje más amplio de la población que no sólo se preocupa por la calidad del aire, sino que además está dispuesto a sufrir ciertas incomodidades en favor de un entorno más limpio. La concienciación crece.

Respondiendo a este interés popular y al evidente problema de salud pública en el que se convierte una contaminación relacionada con 790.000 muertes al año en Europa en 2015, la Unión Europea promovió en la Cumbre de París un reglamento que limitase la media de emisiones de cada fabricante a 95 gr/km de CO₂ a partir de 2020.

Seat Gama Tgi Los coches de gas también están considerados como ECO.

Como resultado, las marcas de coches se están afanando por conseguir reestructurar sus gamas que en España se hace alrededor de un etiquetado obra de la Dirección General de Tráfico, dentro del Plan Aire. Una clasificación que enmarca los coches en cuatro tipos de distintivos en función de la homologación de cada vehículo (según queda recogida en el BOE-A-2016-3828):

  • Sin etiqueta: Turismos y furgonetas ligeras de gasolina anteriores a EURO 3/III o diésel EURO 4/IV y de más de ocho plazas e industriales pesados gasolina previos a Euro IV/4 o diésel anteriores a Euro IV/4.
  • Etiqueta B: Turismos y furgonetas ligeras de gasolina EURO 3/III o diésel EURO 4/IV o 5/V. Vehículos de más de ocho plazas e industriales pesados gasolina Euro IV/4 o V/5 o diésel Euro IV/4 o V/5.
  • Etiqueta C: Turismos y furgonetas ligeras de gasolina EURO 4/IV, 5/V o 6/VI o diésel EURO 6/VI. Vehículos de más de ocho plazas e industriales pesados gasolina Euro VI/6 o diésel Euro VI/6
  • Etiqueta ECO: Vehículos híbridos no enchufables (autorrecargables), vehículos de gas (natural, natural comprimido o licuado del petróleo) y vehículos híbridos enchufables con autonomía inferior a 40 km.
  • Etiqueta CERO: Vehículos 100% eléctricos, eléctricos de rango extendido, de pila de combustible (hidrógeno) e híbridos enchufables con autonomía superior a 40 km.

Ahora bien, a efectos prácticos para el comprador, esta clasificación está dando lugar a que las marcas ofrezcan modelos que puedan conseguir las etiquetas ECO y CERO, aunque sea por la mínima. Se están creando coches que no son más que adaptaciones y, en muchos casos, lo que podría verse como trampas para saltarse las restricciones al tráfico en las grandes ciudades. Vamos a verlas.

Híbridos enchufables (PHEV) con etiqueta CERO

Renault Captur E-Tech Plug-In híbrido enchufable 2020

¿Qué son los híbridos enchufables? Un vehículo híbrido enchufable (PHEV: plug-in hybrid electric vehicle) es aquel que complementa al motor de combustión tradicional con un sistema eléctrico formado por batería, motor y electrónica y que puede funcionar en modo 100% eléctrico (sin encender el motor de gasolina) durante un periodo de tiempo determinado.

Este tipo de vehículos parecen una solución correcta para alguien que habitualmente conduzca en entornos urbanos afectados por las restricciones de circulación, pero siempre que cumplan con un requisito fundamental y tan obvio que se puede pasar por alto: deben enchufarse para recargar sus baterías.

BMW Serie 7 2019

¿Cuál es la trampa de los híbridos enchufables? Los PHEV equipan sistemas de recuperación de energía cinética, pero es insuficiente para recargar sus baterías en un uso normal; necesitan alimentarse de la red eléctrica para poder acercarse al 100% de carga y superar esa barrera de 40 km con el motor térmico apagado. El problema es que nadie vigila si un híbrido enchufable se enchufa o no.

Una vez que el coche tiene la pegatina CERO por homologación puede no ver en su vida un punto de recarga, consumir más que un coche de combustión homólogo (porque pesa más y tiene que arrastrar un extra de hardware que apenas se usa) y seguir accediendo a las zonas restringidas para el resto de clasificaciones.

Skoda Octavia 2020 008

¿Qué coches hay híbridos enchufables con etiqueta CERO? En esta clasificación se encuentran (aparte de todos los eléctricos) vehículos tan lógicos como el Hyundai IONIQ PHEV que en conjunto puede alcanzar los 1.100 km de autonomía con el depósito lleno y las baterías al 100%. En el otro extremo también hay irracionalidades con etiqueta CERO como el Porsche Panamera Turbo S E-Hybrid, una bestia de 680 CV.

Híbridos eléctricos (HEV) con etiqueta ECO

Hyundai Kona híbrido eléctrico

¿Qué son los híbridos eléctricos? En los coches híbridos eléctricos tenemos un esquema en paralelo. Por un lado tenemos un motor de combustión convencional que se asocia con un apartado eléctrico. Esta combinación puede trabajar de manera independiente (sólo gasolina o sólo eléctrico) o de manera conjunta. La diferencia con el tipo anterior es que no cuentan con un enchufe, sino que toda la electricidad procede bien de la recuperación en deceleraciones o de la generación eléctrica del motor.

Toyota es quizá la marca más representativa y su gama está profundamente hibridada desde hace años. La firma japonesa cree firmemente que los híbridos enchufables no tienen sentido teniendo una combinación híbrida eléctricos muy eficiente, pero en sus modelos como el Toyota Corolla no consiguen rodar más de 2 km seguidos en modo eléctrico.

¿Cuál es la trampa de los híbridos eléctricos? Puesto que son vehículos pensados para rebajar consumos más que para tener un funcionamiento puramente eléctrico, sus autonomías en modo cero emisiones no cumplen con los requisitos mínimos del etiquetado CERO. Por eso se tienen que conformar con la etiqueta ECO, aunque en realidad haya coches de combustión con niveles de consumo y emisiones inferiores.

Toyota Rav4 2019 Precio

Son coches que hacen brillar sus virtudes en trayectos urbanos donde se puede rebajar el consumo medio por debajo de los 3 l/100 km, pero en cambio pierden esa ventaja en entornos más amplios. En trayectos interurbanos colocan su consumo fácilmente por encima de lo habitual debido al extra de peso y la media resultante se aproximaría a los consumos de un diésel con un motor de gasolina.

¿Qué coches hay híbridos eléctricos con etiqueta ECO? Además de la gama híbrida de Toyota (Corolla, RAV4, Prius y CH-R), hay otros coches que cumplen con este cometido de rebajar el consumo del motor de combustión tanto como sea posible como el Hyundai Kona híbrido eléctrico y su primo el KIA Niro.

Microhíbridos (48 V, 24 V o 12 V) con etiqueta ECO

Audi Rs 6 Avant 2020 Audi RS 6 Avant: un coche de 600 CV con pegatina ECO.

¿Qué son los microhíbridos? Los coches microhíbridos (o mild hybrid) son la última incorporación en la industria en pos de la rebaja de consumo y emisiones. Su funcionamiento se asemeja en parte a los híbridos en paralelo pero con un esquema simplificado a más no poder.

En lugar de tener un motor eléctrico independiente instalado en el eje (o en los ejes) para mover las ruedas, los microhíbridos utilizan un motor de arranque que hace al mismo tiempo las veces de generador (MGU: motor generator unit). Este motor/generador utiliza el movimiento del cigüeñal en fases de deceleración y frenado para producir electricidad que se almacena en una pequeña batería.

Fiat Panda Hybrid 2020 017

Con la energía almacenada en esta batería se delega la alimentación de los consumibles eléctricos que tendría que soportar el motor térmico, pero además también se puede revertir esa electricidad en un extra de empuje del MGU al motor térmico en fases de aceleración. Es decir, que contribuye a mover el coche pero nunca lo conseguirá mover en modo 100% eléctrico.

¿Cuál es la trampa de los microhíbridos? En este caso tenemos abierta la mayor polémica sobre el etiquetado ambiental de la DGT. A efectos legales y gracias al amparo del Parlamento Europeo y el Consejo de Europa un coche microhíbrido es un coche híbrido pues define a los híbridos eléctricos como un vehículo que "utiliza para su propulsión energía procedente de dos sistemas instalados en el propio vehículo: un carburante y un dispositivo de almacenamiento de energía eléctrica".

Audi SQ7 TDI 2019

Como resultado de este amparo normativo, los fabricantes están fabricando coches que en realidad no son más que mecánicas ya desarrolladas a las que se les añade la tecnología mínima de microhibridación para rebajar sus consumos. El problema no es la iniciativa de los fabricantes, el problema es que en España con lo mínimo les estamos concediendo la pegatina ECO.

¿Qué coches hay microhíbridos con etiqueta ECO? La etiqueta ECO es, por tanto, el gran coladero para los microhíbridos. Sus sistemas de electrificación a pequeña escala permiten el acceso de casi cualquier coche a la etiqueta ECO, desde un pequeño Fiat Panda con sistema de 12 V hasta el brutal Audi RS 6 Avant familiar con un motor 4.0 litros V8 biturbo de 600 CV.

El problema no son los coches, son las etiquetas

Mercedes Benz Glb El Mercedes-Benz GLB es un SUV de hasta siete plazas y 490 CV con un motor V8 microhíbrido.

Que el etiquetado de la DGT es mejorable es evidente vistos los casos anteriores, ahora bien, es un error pensar que las marcas de coches desarrollan sus modelos en base al mercado español y sus clasificaciones. Dentro de nuestras fronteras se vendieron en 2019 1,2 millones de coches, una cifra casi irrisoria dentro del marco europeo.

Si nos comparamos con nuestro entorno, el etiquetado medioambiental que se realiza en países como Francia o Alemania tiene mucho más sentido. En Francia la clasificación se hace en base a las emisiones de CO₂ para otorgar cada etiqueta (con seis etiquetas en total) y en Alemania aparte del CO₂ también se considera la cantidad de partículas emitidas.

Land Rover Discovery Sport 2019 Land Rover Discovery Sport: a medio camino entre SUV y todoterreno, pero también con etiqueta ECO.

En ambos casos la clasificación es mucho más precisa si lo que busca la administración es discriminar en función de los niveles de contaminación de cada vehículo. Si nos fijamos en la clasificación francesa un coche híbrido eléctrico recibe el mismo tratamiento que cualquier otro coche de gasolina con un nivel de emisiones similar. Y un microhíbrido también, por supuesto.

Echando una vista al contexto y al mercado automovilístico es evidente que el etiquetado de la DGT actual tiene muchas carencias, y lo saben. La propia DGT anunció el año pasado que revisará la clasificación a través de un grupo de trabajo, con especial énfasis en la polémica pegatina ECO, pero de momento se ha quedado en eso, en un anuncio.

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