Un año y 30.000 km en moto eléctrica, mi experiencia

Un año y 30.000 km en moto eléctrica, mi experiencia

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Un año y 30.000 km en moto eléctrica, mi experiencia

Todo está cambiando y cada vez más rápido. Todos los días cuando salgo de casa para ir a trabajar me asombro de que esté montado sobre una batería con ruedas. Mi nombre es Miguel Zarzuela y soy parte de ese pequeño porcentaje de la población que usa una moto eléctrica todos los días del año.

Mi Zero S es una moto eléctrica que a alguien ajeno al mundo de las dos ruedas no le llamaría mucho la atención mientras está aparcada. Vale, no hay tubo de escape, y tiene una batería rectangular en el lugar donde suelen asomar los cilindros, pero la estética es de una moto naked tradicional (moto sin carenado). Eso sí, el silbido que hace rodando por las calles es inconfundible, y te aseguro que capta todas las miradas.

Zero Motorcycles inició su andadura allá por 2006 y sólo 3 años después ya puso las primeras motos en el asfalto a lo ancho del globo. Es una marca que pasa desapercibida hasta que buscas "moto eléctrica" en Google. Esto mismo me pasó cuando quería actualizar mi 125 cc por una más grande, y tras probar una de estas motos me enamoré de lo eléctrico.

Img 20180126 171246 Ruteando en el Pirineo

Además de usarla para ir a trabajar, un trayecto que realizo con asiduidad es el Huesca-Zaragoza, en torno a 75 km que se pueden hacer por autovía o nacional. Y si esto lo podía hacer con mi antigua 125 ¿cómo no se lo iba a pedir a mi nueva moto eléctrica?

Allá por 2016 las posibles candidatas se redujeron inmediatamente a Zero motorcycles: la streetfighter Zero S o la trail Zero DS. A la misma velocidad que encontré mi moto perfecta, disminuyeron las posibilidades de comprar una Zero nueva, ya que el pack “grande” de baterías parte de los 16.000 euros, algo difícilmente asequible para un estudiante que estaba terminando su carrera. Por suerte, el mercado de segunda mano ya estaba muy activo en aquella época y que apareciera una Zero S de ocasión en Zaragoza me facilitó las cosas.

Tras más de un año y 33.000 km a las espaldas, ahora sé que con esta moto ahorro 1.200 euros anuales, que no tiene mantenimiento (más allá de los neumáticos) y que la degradación de las baterías es mínima con el paso del tiempo. También conozco la moto y soy capaz de obtener la autonomía que necesito, desde 100 a 200 km, en función del "gas" que le des. Es cierto que comprar un vehículo eléctrico origina muchas dudas al inicio, pero concluye con una gran satisfacción cuando todo rueda sin depender del petróleo ni contaminar el aire.

Tras más de un año y 33.000 km a las espaldas, ahora sé que con esta moto ahorro 1.200 euros anuales, que no tiene mantenimiento (más allá de los neumáticos) y que la degradación de las baterías es mínima con el paso del tiempo

Zero Motorcycles es uno de los pocos fabricantes de vehículos eléctricos que indican la autonomía que dan sus vehículos a distintas velocidades, y he de decir que son muy certeras. Esta Zero S con batería ZF11.4 (indica que la capacidad máxima de la batería es de 11.4 kWh) puede hacer según el fabricante 220 km por ciudad, unos 137 km rodando a 88 km/h estables, o 113 km por autovía a 112 km/h. La vida real hace que puedas hacer más o menos autonomía en función del trazado, viento, temperatura, pero son unas autonomías muy acertadas con el comportamiento real de la moto. La habilidad del piloto de mantener una velocidad u otra y también, anticiparse a las frenadas usando exclusivamente la regenerativa, puede dar lugar a variaciones importantes en la autonomía.

Los primeros kilómetros

Si te has comprado una moto, sabrás que los primeros días el cuerpo te obliga a exprimir las marchas. Esta moto eléctrica no tiene marchas (y te aseguro que buscarás el embrague al principio), pero con sus 60 CV eléctricos alcanza los 160 km/h en 12 segundos. Esto tiene una contrapartida, cuanto más corres... menos kilómetros puedes hacer con la batería. Ciertamente, da bastante angustia cuando vas a 120 km/h “legales”, y ves cómo cada km baja un 1% la batería, o mejor dicho, cada 30 segundos. Con el tiempo aprendes a conocer y estimar estos consumos y deja de ser una preocupación.

Cargando Mi Zero S cargando en un enchufe en el trabajo

La Zero ZF 11.4 del 2014 cuenta con una batería de 10 kWh útiles, que viene a ser el consumo diario de un hogar medio. Para recargarla simplemente hace falta un enchufe, de esos que hay millones en cualquier lado. Así que depende a quién visites podrás cargar cómodamente desde su casa con un pequeño alargo.

Esto es una maravilla, sólo tienes que acordarte de cargar cada varios días si haces unos 30 km diarios, o antes de salir a hacer una ruta larga. Con el tiempo aprendes a no obsesionarte con la carga de la batería, y de hecho últimamente siempre llevo la moto a medio cargar (lo óptimo está entre el 20% y el 80% para el día a día), minimizando la degradación de la misma y mejorando la estabilidad química frente a las altas temperaturas en verano.

La moto que se paga sola

Lo mejor de una moto eléctrica a la que le haces muchos kilómetros al año es que se paga sola. Mi trayecto habitual supone gastar 5,5 euros en una moto de gasolina. Estos mismos 70 kilómetros por autovía con mi moto eléctrica suponen 0,7 euros impuestos incluidos. Sobran las palabras.

Para el día a día nunca te tienes que preocupar por el tiempo de carga. Cargarla tanto en el trabajo como en casa no es un problema de tiempo, ya que está parada. Hacer rutas ya es otra cosa. Es una maravilla sacar esta Zero a carreteras de montaña, la moto devora cada curva y cada kilómetro con agilidad y suavidad, y todo sin gastar frenos de disco gracias a su frenada regenerativa.

Jaca Cargando gratis en el Pirineo

El problema llega cuando tienes que cargar en ruta. El cargador que lleva la moto sigue siendo el mismo tras muchos años y ofrece unos tristes 1,2 kW de carga, cuando en Europa cualquier enchufe puede soportar hasta 3,7 kW. No actualizar el cargador con el paso de los años se debe principalmente a que en Estados Unidos la red funciona a 110 V y no les permite cargar tan rápido. Europa tiene más potencial pero las Zero no lo aprovechan. Cargar a 1,2 kW eleva el tiempo de carga a las 8 horas, algo inasumible para viajar. Aunque hay soluciones.

Este año al fin Zero ofrece un cargador rápido que permite cargar el 80% de la batería en una hora, pero solo lo ofrece para motos nuevas que lo soliciten en fábrica

Este año al fin Zero ofrece un cargador rápido que permite cargar el 80% de la batería en una hora, pero solo lo ofrece para motos nuevas que lo soliciten en fábrica. Esto no se acaba aquí. Ya llevo un año con un cargador casero que duplica la potencia y permite cargar hasta 100 km en dos horas, pero ya he encargado su sustituto a DigiNow, una compañía externa a Zero, para poder cargar hasta 160 km en una hora. De este modo sí se pueden hacer más de 500 km diarios haciendo las paradas de rigor para disfrutar de la gastronomía.

Es cierto que yo soy ingeniero y no me da miedo meterle mano a esta moto para mejorar las carencias que tiene, pero todas estas modificaciones se pueden disfrutar si no eres un manitas, claro que verás incrementado su coste.

Cargador Zero S modificada con cargadores rápidos

No es una moto de 125cc, pero se puede conducir con ese carnet

La homologación de potencia de las motos eléctricas es un chiste, ya que la prueba de ensayo que define los caballos del motor es la potencia que el motor es capaz de desarrollar después de haber estado funcionando 30 minutos. Llegado este punto, o el motor está caliente y limita su potencia (caso de la Zero) o la batería está bastante descargada y ha perdido potencia (caso de otras motos eléctricas).

La conclusión es que te subes a una de estas motos y desarrolla muchos más caballos para los que tu carnet te habilita. Mi Zero S tiene 54 caballos (te haría falta el carnet A) y en papeles tiene la mitad (la puedes conducir con el A2). La versión que es válida para el carnet de coche B o el A1 de 125 cc simplemente tiene una limitación a 11 kW en el ya comentado test, imperceptible en el día a día.

Esto no es una llamada a aquellos conductores que no tengan el carnet de moto, y pienso que es un error que se deberá corregir antes o después, puesto que una moto de esta potencia en manos inexpertas puede acabar en tragedia. Aunque debo decir que la ausencia de marchas hace que sea más intuitiva de conducir, pero la técnica y el talento requieren mucho tiempo y práctica.

Si algo tiene esta moto, es exclusividad. Creo que es innumerable la cantidad de gente que al subirme a la moto, desde la acera, la ventanilla de un coche, de un bus o de otra moto, me pregunta sorprendido: ¿es eléctrica? De hecho, ésta fue una de las razonas por las que inicié mi canal de YouTube, poder resumir en una serie de vídeos lo que la gente desconoce.

Mi trayecto habitual supone gastar 5,5 euros en una moto de gasolina. Estos mismos 70 kilómetros por autovía con mi moto eléctrica suponen 0,7 euros

Tras poco más de un año, además de estar muy satisfecho de haber recorrido 30.000 km con Zero Emisiones, creo que he conseguido trasladar las bondades (y también los problemas) de la movilidad eléctrica de las dos ruedas. Es gratificante saber que mucha gente que busca información sobre las motos eléctricas acaba encontrando mi experiencia, y esto me permite cada día estar más en contacto con fabricantes, distribuidores y moteros de todo tipo.

Problemas de esta moto eléctrica

No todo es un mundo de golosinas en la calle de la piruleta. Más allá de la autonomía y la velocidad de carga (que es mejorable mediante modificaciones), existen ciertos puntos débiles de esta moto que es necesario conocer.

El primero es común a todas las motos eléctricas, y es que ninguna lleva un sistema de refrigeración activo de la batería, como sí pueden tener ciertos coches eléctricos. No se acaba el mundo, puesto que las celdas son muy robustas a altas temperaturas y pueden aguantar hasta los 50 ºC sin sufrir problemas. Y justo para que estos problemas no se produzcan, si se superan los 54 ºC en la batería, ya no podrás cargarla hasta que se enfríe. Esta situación se agrava porque el cargador está situado justo debajo de la batería, y pese a tener una eficiencia del 93%, se acaba calentando y transfiriéndole este calor. Utilizar un cargador externo, o situarlo en otra ubicación, evita estos problemas que solo se dan en verano durante olas de calor.

Dashboard 1 Dashboard de Zero

Respecto a las averías, lo más común suele ser el cargador o el DCDC (el dispositivo que genera corriente a 12 V para los consumos auxiliares de la moto). En ambos casos, son dispositivos que cuestan sobre los 400 euros que se reemplazan y se acabó. En mi caso, no he tenido que reemplazar todavía nada, pero sí que he tenido un problema con el DCDC, y es que al quitar el contacto, las luces se quedan encendidas.

He fabricado un interruptor externo al DCDC para que cuando la moto se apague todo el circuito de 12 voltios también se apague, y de este modo he evitado su sustitución, ya que el equipo funciona adecuadamente.

Mejoras año tras año

Esta moto fue fabricada en el 2014 y ya ha llovido desde entonces. La marca no se queda quieta y aprende de sus errores. Todo hay que decirlo, desde el 2014 han fabricado muy buenas motos, pero no se puede decir lo mismo de sus antecesoras. Las del 2012 se han retirado de la circulación por riesgo de incendio en las baterías y el resto se han quedado obsoletas y no tienen recambios. Desde el 2014, todas las motos de Zero cuentan con un sistema de gestión de la batería y la motocicleta muy robustos además de un sistema de autodiagnosis para detectar cualquier tipo de anomalía.

Zero Motorcycles tiene la buena o mala costumbre de sacar un nuevo modelo cada año, mejorando prácticamente un 10% la capacidad de la batería anualmente. No solo esto, si no que en los últimos años ha mejorado la robustez de las celdas evitando que se desbalanceen, ha mejorado y hasta duplicado los sensores de la batería, siendo más precisa la muestra del porcentaje de carga, ha mejorado la parte de ciclo, montando en sus últimos modelos suspensiones Showa regulables y frenos de la reputada marca española JJuan con ABS.

Ninguno de los grandes fabricantes de motos de gasolina ha comercializado nada parecido todavía, siendo Harley Davidson el primero que romperá esta hegemonía en 2019.

Sin duda la experiencia de Zero Motorcycles hace que ningún fabricante le haga sombra en el sector de las motos eléctricas de carretera, y es que la producción de este pequeño fabricante californiano es mayor que la de todos sus competidores juntos. Esto se debe principalmente a que ninguno de los grandes fabricantes de motos de gasolina ha comercializado nada parecido todavía, siendo Harley Davidson el primero que romperá esta hegemonía en 2019.

Algo que espero que Zero haga pronto es incluir la recarga rápida de serie en sus motos mediante un conector CCS Combo, que es lo estandarizado en Europa. Para ello debería alcanzar un voltaje mayor en sus baterías, pero es algo que no descarto que ocurra más temprano que tarde.

Andorra Concentración de motos eléctricas en Andorra

Y algo que espera el resto del mundo es que sus precios de acceso bajen de la barrera de los 10.000 euros, ya que su total dominio del mercado hace que aunque estas motocicletas sean unos productos de elevada calidad, con 5 años de garantía en sus baterías, uso de componentes de marcas reputadas y cada vez una red de concesionarios más amplia, el precio de sus motos en el mercado europeo probablemente esté a un precio superior al que se podrían vender.

Una cosa está clara, las motos eléctricas ya están aquí, y han venido para quedarse. La llegada de otros fabricantes al sector eléctrico solo va a incrementar la demanda de este tipo de vehículos. En realidad todas las grandes marcas de motos tienen ya desarrollado su modelo eléctrico, y solo están esperando el momento oportuno para comercializarlo.

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