Uber acaba con la burbuja de las licencias de taxis en EEUU, y cada vez preocupa más en España y México

Uber acaba con la burbuja de las licencias de taxis en EEUU, y cada vez preocupa más en España y México
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Los taxistas que invirtieron en la compraventa de licencias de taxi en ciudades como Nueva York, Chicago, Boston y San Francisco se están arruinando. Tal y como cuenta el New York Times, esta quiebra que están sufriendo es muy similar a la sufrida durante la crisis inmobiliaria por quienes invirtieron en viviendas.

Las licencias de taxis fueron antaño un negocio con el que obtener una seguridad financiera, y en las principales ciudades estadounidenses muchos las utilizaron para asentarse en el país con ingresos fijos o para asegurarse una jubilación al revenderlos después. Pero los tiempos están cambiando, y la irrupción de Uber y otras plataformas digitales en el sector del transporte está acabando con este modelo de negocio no sólo en Estados Unidos, sino también en España, México o Colombia.

Muchos de estos taxistas solicitaron préstamos para pagar las licencias confiando en que irían recuperando lo invertido. Después de todo, tal y como cuenta el Times, un taxista medio podía obtener ingresos de 200 dólares en una sola noche, lo cual les llevó a coger préstamos de hasta 2.700 dólares al mes. No sólo los taxistas invirtieron en licencias, sino también otros negocios o empresas de taxis.

Pero ahora los tiempos han cambiado, y los ingresos que se obtienen conduciendo un taxi han disminuido notablemente tras la llegada de otras empresas como Uber. Esto está está haciendo que no puedan asumir los pagos de préstamos e hipotecas, acabando no sólo con su medio de vida sino en algunos casos también con la pérdida de sus hogares.

Nueva York, ciudad de taxis en crisis

Taxistas parados

Esta crisis de las licencias se está notando sobre todo en Nueva York, la ciudad con una mayor flota de taxis de todo Estados Unidos. En 2014 las licencias consiguieron el récord de venderse por 1,3 millones de dólares, pero desde 2015 se vendieron 85 licencias como parte procedimientos de ejecución hipotecaria, cuyos precios bajaron hasta entre 150.000 y 450.000 dólares por cada una de ellas.

A lo largo de este mes se espera que se vendan otras 46 licencias más como procedimientos de bancarrota por parte de empresas de taxis. Estas por lo tanto, podrían alcanzar precios aún más bajos que empobrecerían aún más a quienes hace unos años invirtieron en licencias.

Caida de las licencias Gráfico con la caída del precio de las licencias desde 2013 en Nueva York

Esto se viene viendo desde que a partir de 2013 empezaron a saltar todas las alarmas cuando el precio de las licencias empezó a bajar, algo que no pasaba desde 1937. Desde entonces todas las teorías apuntaron a Uber, algo que se ha ido confirmando a lo largo de los años provocando enfrentamientos entre taxistas y conductores de este tipo de aplicaciones.

Nueva York tiene limitado el número de licencias a 13.587, pero en la ciudad existen cerca de 63.000 vehículos ofreciendo servicios similares mediante aplicaciones como Uber, Lyft, Via, Gett y Juno. Los taxistas se quejan de lo perjudicial que es para ellos que estos nuevos servicios no tengan que pagar licencias ni atenerse a la misma normativa que ellos, algo que les deja según dicen en desventaja a la hora de competir.

Esto se está notando también en los ingresos de la industria. Los taxis oficiales realizaron una media de 277.042 viajes diarios consiguiendo alrededor de 4 millones de dólares el pasado mes de julio, considerablemente menos que los 332.231 viajes diarios de media y 4,9 millones de dólares obtenidos el año anterior.

En el resto de Estados Unidos la cosa no está mejor

La tendencia vista en Nueva York se repite también en el resto de ciudades de Estados Unidos. Según datos del USA Today, en Chicago, segunda ciudad con mayor flota de taxis de EEUU, el precio medio de un medallion o licencia en 2007 se quedaba en $70,000, llegando a los 350.000 dólares en 2013. Pero la llegada de Uber acortó drástica y meteóricamente esta proyección, y en 2015 el precio medio de la licencia había caído hasta los 270.000 dólares.

Otro caso significativo es el de la Philadelphia Parking Authority, que en 2015 subastó nuevas licencias para taxis accesibles para sillas de ruedas. El precio de salida era de 475.000 dólares, pero acabaron vendiéndose por apenas 80.000 dólares cada una al no recibir ofertas con los precios de salida.

Grafico Eeuu

En este gráfico de Bloomberg podemos ver cómo evolucionó el número de usuarios de servicios de taxis, limusinas y autobuses frente a Uber. Lo que nos encontramos es que pasaron de tener casi el 90% de usuarios en 2014 a quedarse con poco más del 50% hace dos años, mientras que Uber casi ya había igualado su tasa de utilización.

Esta disminución del número de usuarios se traduce en menos carreras, y por lo tanto en menores ingresos por parte de los taxistas. Estos, ahogados por unas cuotas mensuales de las hipotecas y préstamos pedidos hace unos años cuando la reventa de licencias iban viento en popa, acaban teniendo que vender a la baja, y de esta manera el precio de las licencias baja sin parar.

Los taxis en pie de guerra en España y México

La explosión de esta burbuja todavía no ha alcanzado unos niveles tan catastróficos en otras partes del mundo, pero la llegada de Uber y otras aplicaciones de la competencia ya se está haciendo notar en otros países. Desde España hasta México o Colombia tiene a sus taxistas en pie de guerra buscando una regulación para esta nueva competencia.

En España de momento la burbuja de las licencias se mantiene, y sigue siendo un negocio que incluso ha sido denunciado por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). En términos absolutos, entre los años 1987 y 2016, el valor de una licencia de taxi en el mercado secundario ha aumentado un 503,7%, mientras que el Ibex 35, por ejemplo, "sólo" ha aumentado un 233,7% en el mismo periodo de tiempo.

Aun así, los taxistas ya se ven amenazados por las nuevas plataformas online, y aunque la justicia española ya le ha dado la razón a algunas de estas plataformas, esto no ha evitado que realicen salvajes huelgas con mejores o peores argumentos.

También están intentando jugar con las mismas cartas que Uber. De hecho, hoy mismo han presentado NTaxi, una app con la que los taxis se modernizan ofreciendo servicios como los de las plataformas digitales. Por ejemplo, varios usuarios pueden tomar un mismo taxi y pagar la parte correspondiente del trayecto según su destino.

Las protestas por esta misma razón también se reproducen en América Latina. Por ejemplo, en México los taxistas acusan a Uber de una bajada de hasta el 40% en sus ingresos. Esto ha provocado varias protestas en contra de los servicios de transporte por apps móviles, con marchas en la Ciudad de México o manifestaciones en el aeropuerto. ¿Sus peticiones? Que las autoridades permitan que estas empresas trabajen sin concesiones ni permisos.

Lo mismo pasa por ejemplo en Colombia, donde los taxistas también se están movilizando en todo el país contra las plataformas online. Empresarios del sector del taxi han acusado allí a Uber de "entrar al país a la fuerza y abusando de las instituciones", porque estas no lo ha regulado. La falta de regulación, por lo tanto, es la gran queja a nivel internacional de los taxistas contra estas plataformas.

Imagen | Rob Nguyen y Kevin Gessner
En Xataka | La última batalla de la guerra del taxi contra Cabify está siendo en la Feria de Málaga

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