Nintendo Wii cesa su producción, un repaso a la consola que llevó el videojuego a todas las edades

Nintendo Wii cesa su producción, un repaso a la consola que llevó el videojuego a todas las edades
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Ayer Nintendo anunció que se paraba la producción de Wii. La compañía de Kyoto corta así con una generación que le ha dado muchísimo éxito para centrarse en tratar de que Wii U despegue, necesita algo más que la subida de ventas de la semana pasada, y estabilizar el rumbo de Nintendo 3DS y 2DS.

La tercera consola de Nintendo en unidades vendidas, sólo superada por Nintendo DS y la Game Boy. 100 millones de unidades para un sistema que no supuso el simple paso de Nintendo por una generación sino el cambio y la apertura del videojuego al gran público. Hoy hacemos un repaso a lo que han supuesto estos siete años.

El nacimiento de un momento mágico

19 de noviembre del 2006, en algún lugar de Estados Unidos. Alguien entra a casa con una caja blanca. Es una familia, o quizá un grupo de amigos, que miran con extrañeza a quien ha venido con ese artefacto. ¿Una consola? Pero si nosotros no sabemos jugar.

Nuestro pionero, ya que ese día se puso a la venta la consola, decide configurarla en el salón de casa. Conecta los cables, la enciende y tras la configuración previa de rigor introduce el disco de Wii Sports. Alguien, motivado por la curiosidad que produce ese mando que parece una especie de mando a distancia decide cogerlo.

Wii Mini

¿Cómo se juega? Pregunta confuso al estar acostumbrado a un mando más convencional. Muévelo como si fuera una raqueta, como si fueras a golpear la pelota. Lo hace, ve que la respuesta de su muñeco es tal cual. Sonríe, por fin ha disfrutado de un videojuego. Es un momento mágico.

Este pobre relato de ficción sirve para ejemplificar lo que ha supuesto Wii para muchas personas: disfrutar de un videojuego de una forma natural. Jugar a algo tan sencillo como el golf o el tenis sin necesidad de aprender a utilizar botones, a hacer movimientos que no se corresponden con la acción que el avatar realiza.

En Wii lo hace, es cierto que con limitaciones y problemas porque la precisión de la captación de los movimientos no era precisamente la mejor, aunque funcionaba bien. Esto sirvió para que muchos se animaran a jugar, aquellos que en su día no se atrevían porque lo veían muy complejo.

Este fenómeno de apertura, que algunos llaman de forma peyorativa casualización, ha supuesto una transformación importante en la industria del videojuego. El núcleo de jugones se mantenía pero alrededor de ellos crecía una masa de curiosos que querían darle una oportunidad.

Con este modelo, Nintendo hizo un modelo rentable. 100 millones de consolas vendidas en todo el mundo donde hemos disfrutado de títulos sencillos como Wii Sports a otros enfocados al público más jugón como No More Heroes, Super Smash Bros. Brawl, etc.

Atrajo a un público que nunca había tenido especial interés pero que se volvía loco con el Wii Mando. Su éxito no fue baladí y Sony y Microsoft se dispusieron rápido a buscar la misma fortuna con PlayStation Move y Kinect.

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Hasta la fecha, ninguna de las dos ha demostrado dar grandes rendimientos comerciales, a pesar de que tecnológicamente se trataba de accesorios más precisos y con mucho más potencial. Sólo hay que ver todo el trabajo de investigación que se realiza a partir de Kinect.

Lo cierto es que este público no estaba para ver mucho la parte técnica. Esta no era la única diferencia, y es que sólo hay que ver el salto gráfico entre Wii y Playstation 3 o Xbox 360. En Nintendo lo han dejado claro muchas veces: su negocio es vender videojuegos, no tener el hardware más potente.

Apertura y shovelware

Esta apertura del mundo del videojuego significó que muchos desarrolladores vieron en Wii una forma perfecta para hacer dinero. Esto hizo que el catálogo de la consola fuera realmente extenso.

Sin embargo, la calidad no acompañó a semejante cantidad. Muchos títulos mediocres que querían aprovechar el tirón para hacer dinero fácil. Presupuestos muy limitados que recurrían a cualquier temática como por ejemplo los programas televisivos o el cuidado de mascotas, o bebés, virtuales.

Esta ha sido una de las principales críticas que ha recibido siempre Wii: ser una consola vendida al gran público que no sabe apreciar lo que es un videojuego bueno. Sea cierto o no, en términos económicos funcionó bien. Sin embargo, no todo dura para siempre.

Tras siete años con la máquina de imprimir dinero funcionando sin descanso en las oficinas de Nintendo, esta se para. Es hora de buscar a un nuevo Midas que le permita seguir adelante en un contexto donde está siendo constantemente cuestionada por muchos motivos.

Wii U está tardando mucho en arrancar, aunque mantiene la apuesta por atraer a aquel público casual también quiere demostrar que tiene potencial para seguir atrayendo al público de toda la vida. Sin embargo, este público ha saltado a otra plataforma ya.

El smartphone, un rival para Nintendo

Todo ese público que logró atraer Nintendo con Wii, los que buscaban una forma sencilla de jugar, lograron cogerle cariño a los videojuegos. No de forma intensiva pero sí con partidas esporádicas para matar el tiempo. Nintendo DS fue un gran triunfo también por ir con ella a todos los lados.

Sin embargo, tenerla siempre encima conllevaba tener un trasto más en el bolso o en la mochila. El móvil lo tenemos siempre con nosotros y haber dado el salto a los smartphones, que han sido la última gran sensación en tecnología, volvió a abrir una puerta a muchos desarrolladores que buscaban ganar dinero.

Con ellos, subieron empresas como Rovio con Angry Birds, King con Candy Crush. Están ahí, sólo que han cambiado el sofá del salón y las reuniones familiares por los viajes en el transporte público, por el dormitorio y ese rato que pasamos despiertos antes de dormir.

No han desaparecido, se han ido a otras plataformas. Wii los logró acercar, pero no ha sabido retenerlos. Quieren que vuelva a Wii U pero a día de hoy, parece difícil volver a engancharlos. Siguen con sus móviles, con los que también escriben y ven sus redes sociales. La convergencia.

Algunos expertos se han planteado alguna vez una cuestión bastante interesante ¿y si Nintendo se pasara al mundo móvil? No digo creando smartphones ni tablets sino juegos. Aprovechando las licencias y franquicias que tan bien les han funcionado.

Resulta difícil pensar que un run and jump infinito de Super Mario Bros. no funcionaría. O incluso un Pokémon online con microtransacciones. Huele a máquina de imprimir dinero pero en Nintendo lo tienen muy claro: quieren seguir apostando por sus plataformas.

Quizá en un futuro la cosa cambie y Nintendo se pase al lado de SEGA. De momento, sólo nos queda brindar por los siete años de la Wii, por sus 100 millones de consolas vendidas y todo el público que ha logrado atraer. Los jugones de toda la vida, los que miran con extrañeza los videojuegos y los que en su vida habían cogido un mando.

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