
Los dispositivos flexibles son una de las apuestas de futuro de algunos fabricantes, ya sea para integrarlos en la ropa, para conseguir que sean más resistentes o para otros usos incluso más imaginativos. Xerox es un ejemplo de las empresas que están trabajando en ello, con una tinta conductora.
Esta “tinta” tiene una temperatura de fusión de 140 grados, lo que permite “imprimir” con ella sobre plástico sin afectar a este, es decir, sin que se derrita. De este modo, los circuitos no tienen porque limitarse a placas duras, como hasta ahora, sino que podrían ofrecerse sobre múltiples superficies.




