
Caminos muy diferentes, unos recién despachados de su vida comercial, y otros calentando motores para su salida al mercado europeo, así es como se encuentran Walkmans y las portátiles PlayStation Vita en estos momentos. Pero los dispositivos portátiles de la todopoderosa Sony tienen una curiosidad en común.
Las generaciones de dispositivos evolucionan de forma que no podemos controlar, por mucho cariño que tuviéramos a un gadget, este negocio sigue hacia delante, pero la gente que trabaja en ellos deja su marca, como es el caso de Takashi Sogabe.











