
Amazon ha entrado en el club de los superordenadores aunque, si queremos ir a ver su máquina, probablemente nos llevemos un chasco porque no existe. No existe al menos en el mundo real. El superordenador de Amazon es un nuevo ejemplo de lo que puede dar de sí la computación distribuida.
El proyecto, en realidad, nació como beta allá por 2005, se llama Amazon Elastic Compute Cloud o EC2 y forma parte de la lista de servicios web del gigante de internet. la red EC2 alquila su potencia a quien la necesite para todo tipo de tareas distribuidas sólo que, a estas alturas, su potencia ya se eleva hasta los 240 teraflops gracias a sus 30.000 núcleos funcionando en distintos lugares del mundo.





